9 Curiosidades sobre Oxford Street

0

Si eres un fanático de las compras y no te asustan las aglomeraciones, Oxford Street es un lugar que tendrás que visitar si resides o estás de paso por Londres. Ubicada en el centro de la capital británica, ha sido desde la misma fundación de la ciudad una de sus principales arterías. Hoy, desde El Ibérico, os traemos una lista de anécdotas de una de las calles comerciales más populares del mundo:

  1. Algunos números

Oxford Street tiene una extensión de aproximadamente dos kilómetros, y conecta Marble Arch, en la esquina noreste de Hyde Park, con Tottenham Court Road. Alberga algo más de 300 comercios, en su mayoría tiendas de ropa, aunque también de otra clase como perfumerías o restaurantes de comida rápida.Oxford Street será peatonal en el año 2020

En los últimos años ha ganado peso como destino turístico, hasta el punto que se ha estimado que el gasto de los visitantes en dicha zona deja unos beneficios netos superiores a los 1.000 millones de libras anuales. Se calcula que cada día pasan por esta calle medio millón de peatones, si bien en festivos y sábados esta cifra puede fácilmente cuadruplicarse. Ante tal aglomeración de personas y vehículos, un estudio de TFL (Transport for London) estimó que estos últimos circulan a una velocidad media de tan sólo 7.4 kilómetros, poco más que la velocidad media que se puede alcanzar a pie.

  1. Orígenes romanos

Oxford Street comenzó a adquirir popularidad a finales del siglo XVIII y tuvo un impulso definitivo tras la II Guerra Mundial, pero lo cierto es que ya desde tiempos del Imperio Romano esta fue una de las principales vías de la ciudad.

La calle simplemente seguía la ruta de un camino que unía Hampshire con Colchester, lo que le valió ser el principal camino de entrada y salida de la ciudad. Antes de ser conocida por su nombre actual era llamada Tybur Road, nombre adoptado por el arroyo que corría por la misma y que en la actualidad se encuentra soterrado, y durante varios siglos, no fue famosa por sus comercios sino por ser la vía por las que se transportaba a los prisioneros del penal de Newgate hacía las orcas de Tyburn, ubicadas anteriormente cerca de Marble Arch.

  1. Las luces de Navidad

alumbrado-navidad-londres

Alumbrado de las luces de Navidad en Oxford Street.

Desde la segunda mitad de noviembre y hasta el 6 de enero, Oxford Street es engalanada con luces de Navidad cuyo diseño varía cada año. El uso de luces comenzó en 1959, cinco años después de que la vecina Regent Street empezara la tradición. En los años 1976 y 1977 no hubo ningún despliegue como medida de ahorro frente a la profunda recesión que atravesaba el país, y el encendido fue pospuesto en 1963 por el asesinato de presidente americano Kennedy y en 1989 por problemas de agenda de la invitada Kylie Minogue.  

 

Forma también parte de la tradición invitar a una celebridad para que active el interruptor de encendido de las luces, y entre las personas que han acudido figuran personajes como el emprendedor Richard Branson, las integrantes de las Spice Girls o la actriz Emma Watson.

  1. Una noche fatídica

Oxford Street fue uno de los puntos más afectados por los bombardeos alemanes durante la II Guerra Mundial. Gran parte de los edificios fueron dañados durante ese período y muchos tuvieron que ser completamente restaurados al acabar el conflicto.

Si hay una noche que se puede recordar como especialmente dura fue la del 17 de septiembre, ya que en esa jornada los aviones del blitz se cebaron especialmente con esa vía y tres de los principales establecimientos en ese momento, Selfridges, Bourne & Hollingsworth y Peter Robinson, quedaron gravemente afectados, además de John Lewis que fue completamente destruido.

  1. Contaminación a la vista

El elevado tráfico y su ubicación tan céntrica hacen que Oxford Street sea uno de los peores lugares a visitar por aquellos que padecen problemas respiratorios. Según un estudio elaborado por el King’s College de Londres, Oxford Street presenta una de las mayores tasas de dióxido de nitrógeno de toda Europa, con una media de 135 microgramos por metro cúbico, si bien en horas de mayor densidad de tráfico se ha llegado a registrar hasta 463 microgramos. Esto supera en 11 veces el máximo fijado como saludable, y expertos médicos recomiendan evitar visitarla a asmáticos y niños en aquellos periodos de pocas lluvias y vientos donde la concentración de este compuesto puede alcanzar mayores niveles.

  1. Peatonalización de la vía

Motivado en gran parte por lo anterior, desde hace años ha habido intentos más o menos marcados de peatonalizar esta calle. Desde 2005 hasta 2012,

Oxford Street estuvo cerrada al tráfico en el primer sábado antes de Navidad, lo que se dio a conocer como VIP Day” (para Very Important Pedestrians Day). En 2006, el entonces alcalde de Londres, Ken Livingstone, anunció un plan para peatonalizar la vía, si bien éste se frenó con la posterior elección de Boris Johnson.

Una de las propuestas en el programa del actual alcalde de Londres, Sadiq Khan, es vetar el acceso de tráfico rodado a Oxford Street antes de 2020. Sea como sea, el mayor opositor a dicho plan viene desde el conglomerado de TFL, que cree que la peatonalización de dicha vía ocasionará graves problemas de congestión en las calles paralelas y puede repercutir en el tráfico de toda la ciudad.

  1. Otro mundo en el subsuelo

Allí donde actualmente está ubicado Topshop hay un sótano que fue utilizado por la BBC como estudio de retransmisión en la última parte de la Segunda Guerra Mundial, y donde el mismo George Orwell grabó varios actos de propaganda.

Al otro lado de la calle, en donde se ubica Selfridges hay también un sótano que fue utilizado durante meses por el ejército estadounidense para diversos trabajos, y John Lewis tuvo también su propio refugio subterráneo con capacidad para guarecer hasta 200 personas.

  1. Edificios protegidos

Más de una docena de construcciones en el recorrido de dicha calle, además de la misma fachada de la estación de Oxford Circus, están catalogadas como “edificios de especial interés histórico”. Esto los convierte en construcciones protegidas que no pueden ser remodeladas sin el permiso de las autoridades locales, y en la práctica es imposible demolerlos salvo que surjan daños estructurales graves que supongan un riesgo para los ciudadanos. En algunos de estos edificios especialmente protegidos se han instalado grandes multinacionales como Marks & Spencer (ubicado en el número 173, y conocido como “El Panteón”) o Tiger (ubicado en el número 105, edificio construido por el arquitecto Henry Heath).

La calle de tiendas por excelencia en Londres

  1. Referencias culturales

Oxford Street fue mencionada en varios trabajos del escritor Charles Dickens, especialmente en una de sus mejores obras, Historia de dos ciudades. También aparece en varias películas, como la comedia romántica de Love Actually o el documental de Malcom McLaren Los Fantasmas de Oxford Street. Y los amantes de los juegos de mesa no olvidarán que junto a Regent Street y Bond Street, esta calle es uno de los cuadros de vías que uno puede comprar en la versión británica del juego de Monopoly.

Sobre el autor

Economista y abogado de formación y profesión, y curioso por vocación. Un libro pegado a un hombre, llegó a Londres por ver qué hay detrás. Analítico, pero sencillo y (demasiado) despreocupado, jamás dirá que no a un café. Lleva más de un año tecleando para EL IBÉRICO, y lo que aún le queda.

Deja tu comentario