Mientras que algunas teorÃas se comprueban experimentalmente con cierta rapidez, otras pueden esperar décadas. Este es el caso del descubrimiento de la nueva partÃcula que anunció la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) el pasado miércoles 4 de julio. Con este hallazgo, puede que hayamos dado un paso de gigante en la verificación de una parte central de la FÃsica de PartÃculas desarrollada hace casi medio siglo.
¿Qué es el bosón de Higgs?
El lector será seguramente consciente de que toda la materia que le rodea está compuesta por átomos. Cada átomo está formado por sólo tres partÃculas, electrones, protones y neutrones. Sabemos mucho sobre estas y otras partÃculas subatómicas y sus interacciones, pero la teorÃa que explica el origen de sus masas estaba pendiente de una importante comprobación experimental.
Esta teorÃa, desarrollada hace aproximadamente 50 años y que lleva el nombre de 'Mecanismo de Higgs', postula la existencia de un campo (similar en ciertos aspectos al campo electromagnético) responsable de dotar de masa a las partÃculas con las que interactúa. Ese 'Mecanismo de Higgs' predice correctamente algunas relaciones de masas entre partÃculas fundamentales. Nos faltaba, sin embargo, la prueba más directa: encontrar a los portadores del campo, las llamadas partÃculas de Higgs.
Para que el 'Mecanismo de Higgs' funcione, estas partÃculas tienen que tener unas caracterÃsticas muy concretas. Deben tener masa, no tener carga y su espÃn (un número cuántico que hace referencia a la simetrÃa de las partÃculas) tiene que ser cero. Dado que todas las partÃculas con espÃn entero que conocemos (por ejemplo, los fotones; pero no protones y electrones, que tienen espÃn 1/2) cumplen las estadÃsticas de Bose-Einstein, a la partÃcula de Higgs se le conoce por el nombre de bosón de Higgs.
Otro alias de esta escurridiza partÃcula es la de 'PartÃcula de Dios', muy de moda entre periodistas y medios de comunicación pero nada popular entre los cientÃficos. Al parecer, el origen de tan curioso apelativo es la unión entre la mala paciencia del fÃsico Leon Max Lederman que en su libro The God Particle: If the Universe Is the Answer, What is the Question? querÃa llamarla "maldita partÃcula" (goddamn particle) y el excesivo celo de su editor que prefirió quedarse con la primera parte del calificativo god particle ("partÃcula de Dios" en inglés).
¿Qué es lo que ha anunciado el CERN?
Gracias a nuevos aceleradores y detectores instalados en el CERN, a lo largo de estos últimos meses los fÃsicos de partÃculas han encontrado pruebas de la existencia de una partÃcula con las caracterÃsticas del bosón de Higgs y con una masa de 133 veces la del protón. El pasado 4 de julio, se anunció que las pruebas eran finalmente lo suficientemente concluyentes como para aceptar el descubrimiento sin ninguna duda razonable.
¿Significa esto que han encontrado el Higgs?
Veamos, la partÃcula encontrada es del tipo correcto (un bosón), tiene masa, no tiene carga (como esperábamos los cientÃficos) y se desintegra de al menos dos de las ocho maneras que esperarÃamos que se desintegrara un bosón de Higgs. Mientras que el resto de los modos de desintegración se comprueben –asunto que llevará su tiempo, dado que comprobar alguno de ellos requiere la construcción de un nuevo colisionador- sólo podemos decir que es muy probable que la partÃcula encontrada sea el Higgs que estamos esperando.
¿Qué pasa si no es la partÃcula que esperamos?
Aún hay una pequeña posibilidad de que la partÃcula encontrada no cumpla todas las caracterÃsticas esperadas. Existen otras muchas teorÃas que predicen la existencia de Higgs más exóticos, incluso la de varios de ellos. Quizás el Higgs encontrado es el de una de estas teorÃas, o incluso que sus caracterÃsticas no concuerden con ninguna de las teorÃas existentes. Esto dista mucho de ser una mala noticia, ya que nos podrÃa dar una pista para empezar a resolver otros problemas abiertos de la FÃsica.
¿Y si se confirma que es el Higgs?
En el caso de que la partÃcula encontrada sea el bosón de Higgs que se espera, el modelo estándar, ese gran rascacielos de la fÃsica de partÃculas, quedarÃa finalmente completo. En su interior aún quedará mucho trabajo y muchos detalles por resolver. Frente a él, un horizonte lleno de preguntas que la 'fÃsica más allá del modelo estándar' intentará contestar. ¿Podemos encontrar un modelo que unifique todas las fuerzas fundamentales? ¿Hay más partÃculas que las predichas por el modelo estándar? ¿Pueden ser algunas de ellas las componentes de la materia oscura?
Francisco J. Hernández Heras
CientÃfico del Departamento de ZoologÃa
de la Universidad de Cambridge
Escritor en
www.resistencianumantina.blogspot.com








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