El cómico Steve Coogan reluce en uno de sus pocos papeles dramáticos con el que, fíjense, no logra dejar a un lado del todo los tics característicos del mítico e hilarante loser que el británico ha ido interpretando intermitentemente en los últimos 20 años: Alan Partridge. Por fortuna –por decisión propia del actor y el realizador, supongo- esos tics encajan a la perfección con el personaje protagonista en este estupendo biopic dirigido por Michael Winterbottom, nueva vuelta de tuerca en lo referente a la elección de temáticas y formas para sus películas.




La galería alberga multitud de talleres y muestras de artistas contemporáneos globales de la mano del pintor donostiarra Iker García Barrenetxea
Con el tiempo uno aprende a apreciar cuando una cosa es buena independientemente de si se es muy experto en la materia, un poco entendido, o incluso en algunas ocasiones hasta se puede ser un absoluto ignorante y opinar con buen criterio sobre si algo es realmente bueno o no. De hecho es decir esto y que me venga a la mente la cara de aquella estudiante americana que acogimos un verano en casa y que tras apenas tres semanas, se fue sabiendo perfectamente qué era un Ibérico y qué una maza de jamón de bodega con apenas olerlo, pese a que nunca antes hubiese probado el jamón.
La imaginación es tan maravillosa y poderosa que puede llevar a crear personajes que traspasen la barrera de lo puramente real y se confundan con la ficción. Este es el caso del detective ficticio más popular del siglo XIX, Sherlock Holmes; y de su inseparable compinche, el Dr. Watson.
El joven cineasta español Fran Gil-Ortega presentó su cortometraje Perrito chino en Londres, en el marco del London Spanish Film Festival Spring Weekend. El Ibérico tuvo la oportunidad de charlar con él sobre su trabajo, la industria del corto en España y el futuro de la exhibición audiovisual.


