El español Rafael Nadal ve como su sueño se desvanece con los golpes de raqueta del serbio Novak Djokovic, en una final que superó récord en duración, con casi seis horas de juego divididas en 5 sets, (5-7, 6-4, 6-2, 6-7 y 7-5).
Así, a la 1:30 de la mañana, Melbourne despertaba con un grito, el de triunfo de Djokovic al vencer a su eterno rival. El cansancio del que hacía gala al comienzo del partido no hizo mella en el serbio, en un partido en que los dos gigantes del tenis se midieron por igual. Sin embargo, Nadal se posiciona como el primer tenista que pierde tres finales del Grand Slam mientras que el serbio consigue su quinto título. A pesar de ello, para el tenista español no supone un gran fracaso. "Es la final que he perdido que menos me ha dolido, porque he hecho todo lo que he podido, he luchado, he competido de tú a tú con un jugador que es brillante y he estado muy cerca. Le he llevado al límite, algo que no había conseguido en 2011, y también me he llevado a mí mismo al límite", afirma Nadal.