Por la fecha 24 de la Premier League, Chelsea y Manchester United jugaron un partidazo. El local arrancó goleando 3 a 0 y el estadio era pura alegrÃa, pero los Diablos Rojos le arruinaron la fiesta y terminó con un vibrante empate en tres goles.
Ayer se vio un partido caliente. El equipo visitante necesitaba el triunfo para volver a compartir el liderazgo con el Manchester City, que habÃa goleado al Fulham. Por el otro lado, The Blues, lejos de la punta, querÃa recuperarse tras el empate ante el Swansea la fecha anterior. En el primer tiempo, los dirigidos por Sir Alex Ferguson tuvieron las cosas más claras, pero Cech se encargó de sacar todo lo que iba adentro del arco. El Chelsea, sin generar muchas situaciones, encontró el gol cuando le quedaban pocos minutos. Tras un desborde y centro de Sturridge, Jonny Evans no pudo rechazar y mandó la pelota dentro de su propia meta. El Stamford Bridge recibió asà el primer grito de la tarde. Durante los 45 minutos iniciales los hinchas locales habÃan comenzado a manifestar su descontento con el árbitro del partido, Howard Webb.
El inicio del segundo tiempo llegó con otra explosión. Fernando Torres tiró un centro preciso al segundo palo y Juan Mata, de volea, le reventó el arco a De Gea. Un golazo para el Chelsea que ampliaba el marcador. Con el resultado a favor, ya no se escuchaban murmullos ante cada pelota perdida, ni nadie pensaba en la racha negativa del número '9' español. Menos aún cuando el brasileño David Luiz cabeceó y, tras un desvÃo en Rio Ferdinand, la pelota ingresó en el arco para poner el tres a cero. Todo era fiesta y felicidad en el Stamford Bridge.Fue ahÃ, tras ese gol, cuando Sir Ferguson decidió buscar el milagro. Javier Hernández ingresó al campo de juego y a los pocos minutos el Manchester United volvió a tener esperanzas. Sturridge derribó a Evra dentro del área, Webb no dudo y cobró penal. Wayne Rooney, goleador de Los Diablos Rojos, se encargó de patear y descontar. Faltando 20 minutos llegó la polémica del partido, otro penal para el equipo visitante, uno visto solo por el árbitro. El encargado de patearlo fue nuevamente el número '10', y con la efectividad que lo caracteriza puso el resultado de 3 a 2. El Chelsea buscó dominar el juego, pero por la imprecisión de sus jugadores y la presión del visitante no lo logró. Los hinchas comenzaban a transpirar en la helada tarde de Londres, los nervios se transformaban en insultos y reproches a sus jugadores. En el minuto 76, Torres recibió de Ivanovic y encaró a De Gea, pero el '9' volvió a mostrar su falta de confianza y malogró una oportunidad clara de gol. Villas-Boas se lamentaba junto a todo el banco de suplentes. Yendo a peor, algunos minutos después de esta situación, Ryan Giggs tiró un centro preciso y el mexicano Hernández cabeceó, venció a Cech y empató el partido. Sir Ferguson saltó de alegrÃa, gritó como si fuese el gol del tÃtulo y rápidamente hizo ingresar a Ji-Sung Park al campo de juego.
En los minutos finales, el que se convirtió en figura fue el arquero del Manchester United, De Gea. Con una atajada espectacular ante un tiro libre de Juan Mata, que se clavaba en el ángulo, y una tapada tras un potente remate del debutante Gary Cahill, el español silenció a muchos que ponÃan en duda sus cualidades.
Asà termino el encuentro entre dos grandes de la Premier League. El equipo de camiseta roja festejó por como fue el desarrollo del partido, pese a no haber alcanzado el liderazgo del torneo. Mientras que los de azul se alejaron aún más y decepcionaron a sus seguidores. En conferencia de prensa, el director técnico Villas-Boas no quiso justificar el empate pero sà dejo claro que el segundo penal, mal cobrado, habÃa metido atrás a su equipo. Además hizo referencia a la falta de punterÃa del delantero español, recordando la jugada desperdiciada sobre el final del partido. En las afueras del estadio, algunos hinchas un tanto fastidiados, se fueron cantando "Come back Mourinho", un mensaje claro.







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