Ayunar es uno de los secretos para ‘quemar’ grasas

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Es común pensar que necesitamos alimentos para entrenar, especialmente durante estos días de verano. Sin embargo, recientemente se ha cuestionado aquel consejo que nos hacía creer que debemos recargar nuestro cuerpo de hidratos de carbono antes de hacer deporte. Y aunque bien es cierto que el consumo de estos nutrientes puede aumentar el rendimiento en ciertos ejercicios que requieren un alto esfuerzo, también impiden que el cuerpo use la grasa acumulada para obtener energía. Esto significa que es menos probable que se pierdan los kilos de más.

Varios estudios recientes han demostrado que realizar ejercicios en ayunas, en lugar de hacerlos con el estómago lleno, disminuye no solo la dependencia de grasas, sino también de los hidratos de carbono como fuente de energía. Después de varias investigaciones, los expertos han concluido que el ejercicio en ayunas ayuda a quemar entre el 20 y el 30 por ciento de la grasa corporal.

El entrenador Max Lowery sugiere empezar a entrenar en ayunas con actividades aeróbicas muy suaves como caminar, andar, nadar o montar en bicicleta. Aunque al principio cueste, el cuerpo se irá habituando, haciendo que los músculos aprendan a usar menos glucógenos y en su lugar, más grasas para quemar.

Por tanto, si está pensando en mantener la línea este verano, la mejor opción es entrenar en ayunas. Durante el día el cuerpo se mantiene nutrido aproximadamente unas cuatro o seis horas después de haber ingerido comida. En ese periodo de tiempo, el cuerpo libera insulina, la cual baja el azúcar en la sangre, y además el aparato digestivo absorbe proteínas y grasas. Al mismo tiempo, la glucosa llega hasta los músculos para dotarlos de energía.

El entrenador Max Lowery recomienda mantener unos niveles estables de carbohidratos y grasas

Seis horas después, el organismo entra en ayuno. Es cuando el cuerpo empieza a descomponer el tejido adiposo en ácidos libres de grasos, es decir, que se produce una quema de grasas. En el momento en que vuelva a alimentarse, el proceso se detiene, ya que la insulina impedirá la descomposición de grasas y por tanto, el cuerpo quemará los azúcares que acaba de ingerir.

Pese a ello, Lowery recomienda no dejar de consumir carbohidratos, especialmente a la hora de realizar ejercicios que requieren un gran esfuerzo físico. El experto aconseja mantener mantener una “flexibilidad metabólica“, es decir, preparar al cuerpo para usar carbohidratos y grasas cuando sea necesario. Por último, advierte que es importante mantenerse hidratado y beber agua antes, durante y después del entrenamiento.

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