Empleados de varias aerolíneas sacan a la luz los aspectos más curiosos de su trabajo

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Volar. Por mucho que nos acostumbremos, siempre tiene un halo de misterio. El hecho de mantenerse a flote en mitad del cielo es algo que nunca dejará de asombrarnos. Y aunque este transporte es ‘el más seguro del mundo’, por el bajo número de accidentes que registra al año, no está exento de un amplio protocolo que sus trabajadores tienen que seguir para que todo salga a la perfección.

El periódico digital Business Insider ha encuestado a más de 80 trabajadores de diferentes aerolíneas para conocer los aspectos más curiosos de su trabajo. Entre los participantes se encuentran asistentes de vuelo, azafatas y otros representantes de servicio al cliente en el aeropuerto.

Los empleados de las aerolíneas no cobran hasta que el vuelo finaliza

De todos los aspectos revelados por este medio de comunicación, hay algunos realmente sorprendentes, como que los empleados no cobran hasta que el vuelo finaliza o que aún hay compañías que tienen en cuenta la vestimenta de los pasajeros.

Annette Long, una azafata con 13 años de experiencia, contaba que, por ejemplo, “aunque es imposible abrir una puerta del avión durante el trayecto, el simple hecho de intentarlo trae serias consecuencias”. Cuando un pasajero intenta saltar del avión mientras éste está en el aire, “se comunica a la cabina y los pilotos toman la decisión de si practicar un aterrizaje forzoso o no”. En cualquier caso, “el desenlace siempre termina con la detención del rebelde”.

¿Y lo más extraño que han visto los trabajadores? La ex azafata Heather Wilde asegura que cosas tan extrambóticas como clientes intentando hacer sopa con el agua de los baños. O que uno de cada ocho aviones no cumple con los estándares para la seguridad del agua.

Uno de los problemas más comunes a la hora de volar es, sin duda, los retrasos. Raro es aquel que haya viajado en avión y no los haya sufrido. Según Travis O’Neal, un ex agente de los mostradores del aeropuerto, “por norma general, cuanto más temprano sea el viaje, menos probabilidades habrá de que se modifique su hora de salida”. Por lo que, ya saben, a la hora de planificar un trayecto, el madrugón a veces puede merecer la pena.

Los pasajeros de la parte trasera disfrutan de mejor servicio

Increíble pero cierto resulta el que todavía haya alguna aerolíneas, como United o Delta, con un código de vestimenta básico. El New York Times informaba que la primera de ambas no ve con buenos ojos a aquellos que no están vestidos apropiadamente, por lo que se puede prohibir el acceso a los pasajeros que con su vestimenta puedan causar incomodidad u ofensa al resto. Un ex azafato recomienda consultar las reglas de la compañía antes de contratar sus servicios. Y se alegra de que ya no haya que viajar con trajes elegantes y tacones altos como antaño.

En cuanto al mejor lugar donde elegir asiento, esta encuesta asegura que “el servicio es mejor en la parte trasera de la aeronave”. La azafata Annie Kingston asegura que “la mayoría de los pasajeros tienden a elegir asientos que están en la parte delantera para desembarcar primero y asegurar su opción de comida preferida”. Pero, por el contrario, en la parte posterior el servicio es más atento.

 

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El Ibérico Gratuito es el único periódico quincenal escrito en español para la comunidad española e hispanoparlantes de Londres.

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