Felipe Benítez Reyes: “Londres es un decorado novelístico que funciona muy bien”

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Felipe Benítez Reyes (Rota, Cádiz, 1960) es autor de una obra versátil que abarca la poesía, la novela, el relato, el ensayo y el artículo de opinión, siendo merecedor de distintos premios, entre ellos, el Nadal de novela, Hucha de Oro de cuentos, Julio Camba de periodismo, Ateneo de Sevilla de novela, Loewe de poesía, Ciudad de Melilla de Poesía, premio de la Crítica y el premio Nacional de Literatura. Sus libros están traducidos al inglés, al italiano, al ruso, al francés, al rumano y al portugués. Su última novela, ‘El azar y viceversa‘ (Destino, 2016), ha alcanzado la tercera edición con una excelente crítica.

Entrevista felipe benitez

Felipe Benítez Reyes / Fotografía de Juan Flores

Desde que salió ‘El azar y viceversa’ a finales de abril, le han preguntado muchas veces si es autobiográfica y muchas veces ha contestado que sus novelas son tan autobiográficas como el ‘Drácula’ de Bran Stoker. No empezaremos la entrevista por ahí, pero sí por su biografía. La novela está dedicada a Santiago Tirapu, ¿qué significa Santiago Tirapu en la biografía de Felipe Benítez Reyes? ¿Cuánto hay de Tirapu en esta novela?

Tirapu fue amigo mío desde la infancia. Tocábamos juntos en un grupo de rock desde los 13 ó 14 años, y en eso estuvimos intermitentemente hasta la década de los 90. Murió hace ahora dos años. Era un gran tipo, aparte de ser un gran personaje, y con conciencia de serlo. Le dediqué la novela porque procuro retratar en ella una época y unos referentes de época que compartimos en nuestra adolescencia remota, aquí en el pueblo (Rota), cuando esto estaba invadido de manera literal por la soldadesca norteamericana, lo que trajo algunas dislocaciones sociológicas bastante pintorescas. Lo retrato en el tramo final del relato, con algunas licencias, por supuesto, porque una novela no aspira a ser un documento notarial, aunque en esencia muy fielmente, creo.

Antonio Jesús Escribano Rangel (Rota, 1958), el protagonista de ‘El azar y viceversa’, es un buscavidas. Si hubiera nacido quince años más tarde, ¿cree que hubiera pasado por Londres?

Es muy probable. Los personajes de las novelas son imprevisibles y pueden viajar con muy poco esfuerzo, al contrario que los autores. Creo recordar que el protagonista de mi novela ‘El novio del mundo pasa por allí’, aunque no estoy seguro, porque tengo muy mala memoria para eso, ya que procuro olvidar las novelas al poco de publicarse, por cuestiones de higiene mental. Pero en la anterior a esa, ‘Mercado de espejismos’, recuerdo que hay una secuencia larga que se escenifica en Londres, que es un decorado novelístico que funciona muy bien. Tiene mucha tradición como escenario. También he escrito otras cosas que transcurren allí. Entre ellas, y por raro que parezca, un poema.

El protagonista define la desilusión como una ciencia exacta, el mostrador de la pescadería como un cesto de artículos defectuosos de una fábrica de ojos de cristal, la compañía de lo increíble como la más rara de las compañías… ¿Cómo definiría Antonio Rangel el Brexit?

Pues le respondería con una apreciación de Oscar Wilde: “Entre los logros de Inglaterra está la invención de la opinión pública, que es un intento de organizar la ignorancia de la comunidad y elevarla al rango de la fuerza física”. Me temo que nos faltan por ver muchas actitudes colectivas desconcertantes. Se adivina el momento en que la democracia se devore democráticamente a sí misma.

Decía Galeano que vivimos en un mundo gobernado por el miedo y leemos en su libro que el miedo no sólo estimula la prudencia, sino también el miedo mismo. ¿Cómo combatir tanto miedo?

Si se refiere al miedo colectivo, al miedo colectivo a la colectividad, no lo sé. Tal vez con más garantías sociales. Quizá con gobiernos más sensatos, menos sojuzgados y más realistas. No sé, ya le digo. Ojalá me equivoque, pero creo que el futuro inmediato no será precisamente tranquilizador. Hay síntomas desalentadores, indicios muy inquietantes. Como los poderes económicos no cambien sus parámetros, como no corrijan su codicia, la ultraderecha puede apoderarse en muy poco tiempo de Europa, y eso por no salir de casa, porque si desplazamos la orientación del catalejo a Rusia, a Oriente Medio, a Corea del Norte o a EE. UU., donde acaban de optar de manera entusiasta por la perversión política, ni le digo.

A sufrir de verdad se aprende con el andar del tiempo, porque no es una disciplina que nos venga regalada. ¿Ha aprendido Felipe Benítez Reyes a sufrir?

Espero que no. No creo que eso se aprenda, en especial porque el dolor suele irrumpir de manera sorpresiva en la vida de la gente. Nunca se está preparado, por mucho que te prepares. Eso que usted cita lo dice el personaje de mi novela, pero uno no siempre está de acuerdo con sus personajes, que deben tener sus opiniones independientes. Los personajes de las novelas no son muñecos de ventrílocuo que hablan por boca del autor, sino muñecos autónomos, con sus creencias, su sistema de conjeturas y sus incoherencias peculiares.

Hace poco participó en un acto, en Jerez, para honrar a los dos grandes genios de la escritura universal: Cervantes y Shakespeare. ¿Cómo han influido ambos en usted?

Me gustaría pensar que he merecido ser digno de la influencia de ambos, pero eso nunca se sabe. Las influencias que imaginamos haber tenido no suelen pasar del grado de la suposición. En cualquier caso, tanto Shakespeare como Cervantes, más que representarse a sí mismos, representan la esencia de la literatura. Es decir, ese espacio en que la ficción supera a la vida, en buena parte porque desvela lo más hondo y misterioso de la vida.

¿Qué escritores o libros de la lengua de Cervantes le han marcado más? ¿Y de la lengua de Shakespeare?

Marcar no sé, pero gustarme, muchos. El propio Cervantes, Borges, el autor de ‘El Lazarillo’… En cuanto a los autores de lengua inglesa, Sterne, Chesterton, T.S. Eliot, el ruso Nabokov… La lista sería bastante larga. Y, entre una lengua y otra, el anglófilo Fernando Pessoa.

Entrevista Felipe Benitez

Portada de su último libro: El azar y viceversa (Destino, 2016)

 

Sobre el autor

Máster en Animación Sociocultural y Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. Trabaja como maestro de Educación Física Bilingüe Inglés en Sevilla. Amante de las conversaciones a fuego lento, siempre tiene ganas de aprender y algo que contar.

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