La noche de España en Wembley

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La selección española empató anoche ante Inglaterra (2-2) en el último suspiro del encuentro amistoso que se disputó en Wembley. La imagen de los nuestros fue un tanto pobre y se dejaron entrever las distintas carencias con las que cuentan los de Lopetegui.

Lo mejor del partido se puede decir que estuvo en el estadio. Una vez más Wembley se vistió de gala para albergar una gran noche de fútbol. No faltaron a la cita los más de 83 mil aficionados que allí se congregaron para disfrutar de un encuentro entre dos grandes selecciones.

Fútbol Londres

El partido se puso enseguida fácil para los ingleses, que veían como un penalti en el minuto ocho les ponía por delante en el marcador (Lallana). El partido siguió flojo para España en la primera parte, que apenas tuvo ocasiones para hacerse con el empate y que dejo ver la falta de concentración que sufría en defensa. Sin más acciones dignas de destacar en la primera mitad, se fueron ambos conjuntos al descanso con el marcador a favor de Inglaterra.

La segunda parte empezaba y daba a España la oportunidad de redimirse de su mala primera actuación. No fue así ya que en apenas dos minutos Vardy, de cabeza, lograba colar la pelota al fondo de la red y dejaba a los de Lopetegui con pocas esperanzas de remontar el encuentro. El partido avanzó y hubieron más ocasiones de los locales quienes estuvieron muy cerca de volver a anotar.

Finalmente, Iago Aspas, que entro para revolucionar un partido gris para España, consiguió hacerse hueco dentro del área y marcar un gol digno de recordar que daba a los nuestros la oportunidad de aspirar a algo más que una derrota maquillada. Tanto Isco como Morata que se encontraban ya en el terreno de juego con el gol de Aspas, dieron la movilidad y la insistencia que le hacía falta a España y fue en el último momento del tiempo añadido cuando Isco lograba colar el balón al fondo de la red y con ello, enmudecer a casi todos aficionados que habían en Wembley, al mismo tiempo que los múltiples españoles que allí estaban para animar a su equipo saltaban de alegría al ver que no se irían a casa con un mal sabor de boca.

Sobre el autor

Graduado en Periodismo por la Universidad Miguel Hernández de Elche. Apasionado de la lectura, la música y los planes improvisados. Tratando de hacer que mi estancia en Londres no pase desapercibida. Despacito y con buena letra.

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