Más tiempo en el gimnasio, menos ganas de sexo

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Hacer demasiado ejercicio podría perjudicar la vida sexual de los hombres. Un estudio ha revelado que los hombres que trabajan demasiado duro para alcanzar su “punto de inflexión” acaban demasiado cansados para practicar sexo después y menos aún para querer intentarlo.

Los científicos de la Universidad de Carolina del Norte hicieron una encuesta a 1.100 hombres de todos los Estados Unidos con preguntas sobre sus vidas sexuales y sobre cuanto ejercicio hacían, según informó el periódico británico The Times. Se encuestaron  a corredores de larga distancia, ciclistas y otros atletas de resistencia, clasificándoles por sus tiempos de ejercicios, la intensidad de sus entrenamientos y las ganas de mantener relaciones después del ejercicio.

Falta de deseo sexual ligada a ejercicios extremos

Los resultados del estudio mostraron que los hombres que realizaban ejercicio durante periodos más cortos tenían una líbido más alta que aquellos que trabajan su cuerpo durante más tiempo, ya que los hombres que  tenían una rutina de ejercicios más intensa fueron los más propensos a afirmar su poco interés respecto al sexo. Así, se halla una relación significativa entre la duración del ejercicio y el deseo sexual.

El investigador principal, Anthony Hackney, afirma que el cansancio y los niveles más bajos de testosterona después de un entrenamiento podrían estar detrás de este hallazgo. La investigación de su equipo fue publicada en la revista Medicine & Science in Sports & Exercise y concluyó que  “la exposición a niveles más altos de intensidad crónica y mayor duración del entrenamiento de resistencia de forma regular se asocia significativamente con una disminución de la puntuación de la líbido en los hombres”.  Hackney añadió que “los especialistas en fertilidad a menudo preguntan a una mujer acerca de cuánto ejercita”.  Según sus datos, se piensa que  también deberían de preguntar a los hombres. Anthony Hackney espera poder realizar más estudios y averiguar así en qué punto el ejercicio empieza a afectar negativamente a la líbido.

 

 

 

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