Royal China abre de nuevo su local de Queensway con una nueva propuesta decorativa y culinaria
Hablar de gastronomÃa china es algo natural para los españoles. Durante las últimas décadas esta vertiente culinaria se ha instalado en nuestro paÃs y se ha erigido como la más popular entre las propuestas gastronómicas extranjeras. Lo mismo sucede en Reino Unido y particularmente en Londres, aunque en las Islas Británicas los restaurantes asiáticos comparten también popularidad con otras cocinas de masas, como la india o la pakistanÃ.
China ocupa un lugar especial en la geografÃa londinense, concretamente en el barrio chino de Soho. AllÃ, tanto turistas como locales, pueden descubrir los secretos de una cocina reconocible en esta parte de Londres por la graciosa y a veces grotesca imagen de los patos colgados de las cocinas abiertas de los restaurantes. Pero aparte del Soho, existen otras zonas de la ciudad donde encontrar propuestas clásicas y contemporáneas del paÃs del sol naciente. Queensway, una de las áreas nobles de la Central Line, es una de ellas. Allà Royal China ha reabierto su local tras meses de reformas para presentar un espacio "chic" y amplÃsimo. Su carta es interminable, tan rica y extensa como el paÃs en sà y la población que lo habita; también indescifrable, pues uno se pierde entre las sopas, los entrantes, los main courses y el resto de platos escritos en una carta que, nunca mejor dicho, suena a chino.
El servicio es raudo, veloz. Un ejército de chinos trajeados deambulan por una sala más propia para jugar al bingo que para comer, pero tampoco es plan de ponerse remilgoso. La carta de vinos es aseada y amplia, aunque con pocas propuestas interesantes. Mi elección es un Berton Vineyard australiano, Cabernet Sauvignon Reserva de 2007. No soy sumiller, asà que me voy al google a buscar los atributos de ese vino colo negro carbón. En efecto, la descripción se acerca a mis impresiones: "Negro impenetrable, fragancias a mora, tabaco y pimienta dulce, en paladar es intenso -en mi opinión intensÃsimo- y concentrado con una fina estructura...".
Pero prosigamos. No todo fue de color negro en Royal China. Marqué los starters en mi cuaderno de notas con un diez, lo que significa que los primeros platos cambiaron mi primera impresión un tanto desconcertante. Los tÃpicos rollitos de primavera me resultaron exquisitos al tiempo que sorprendentes por su relleno, muy diferente al de los rollitos que podemos encontrar en restaurantes chinos presentes en España. Los dumplings -un tipo de tortellini caseros rellenos de no sé qué- estaban también muy ricos, aunque sólo habÃa cuatro unidades en el plato. El pato es siempre recomendable comerlo al momento, recién sacado de los fuegos. Me llegó templado por lo que ingerirlo con capas de grasa exageradas me resultó eterno. El plato de pescado rebozado resultó un poco mejor, aunque siempre me quedaré con la duda de cuál fue el pez que comà en realidad, ya que el rebozado hacÃa imposible descifrarlo.
El servicio fue de 10, remarcable en un restaurante en el que la materia prima brilla por su ausencia. O quizá me equivoqué en la elección de los platos principales, pues tanto las entradas como los postres fueron muy buenos. Para terminar me trajeron unos Red Beans Pancakes, deliciosos, y una muestra de helado de la casa, muy rico en textura.
ROYAL CHINA QUEENSWAY
13 Queensway
Londres
W2 4QJ
T: 020 7221 2535
www.royalchinagroup.co.uk




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