jue23052013

Última actualización19:17:51 GMT London

Back Ocio Ocio Sociedad Puertas de la memoria, mujeres inmigrantes en Londres

Puertas de la memoria, mujeres inmigrantes en Londres

Grupo de mujeres del centro Miguel de Cervantes en Camden.
Son mujeres con diferentes historias.
  • Previa
  • 1 de 2
  • Siguiente

Coger una maleta, dejar tu casa, tu familia y cambiar de vida en un país extranjero son hechos comunes en los tiempos que corren. Continuamente leemos sobre jóvenes españoles que emigran en busca de una oportunidad o una mejora laboral. Todos los que hemos venido a Londres sabemos lo duro que es esto pero ¿cómo sería esa misma situación hace 50 años con unas condiciones sociales y políticas empíricamente diferentes? Las efemérides comprendidas en este artículo vienen a ser un microcosmos de las consecuencias y dificultades que entraña una emigración si eres mujer y vives en la capital británica.

España tiene en su haber una larga historia de emigraciones y exilios en el mundo en general y en Londres en particular. Sin embargo, las vicisitudes de los exiliados españoles que se esparcieron por todo el mundo no han sido reconocidas en su justa medida. Para parar esta premisa surgió History Talk, la asociación que emplea a la periodista y antropóloga, Lala Isla, con el objetivo de recopilar, la historia oral de las minorías que se asentaron en Kensington y Chelsea, entre ellas la española.

A ello se le sumó, años más tarde, las investigaciones promovidas por el Ministerio de Trabajo e Inmigración español, cuyo objetivo primordial fue recopilar las memorias de los denominados "Niños de la Guerra". En la actualidad, bajo la todavía coordinación de Lala Isla, sus nuevos miembros, Ana Valdés, Rosa Moreno, Francisca Gómez, Carmen Hofferer, Carmen Reus, Lilian Ruiz, Elisa Siles, Pilar Carrero, Conxita Costart, todas ellas mujeres emigrantes españolas con edades comprendidas entre 65 y 85 años, se reúnen todos los viernes en el Centro de Mayores Miguel de Cervantes, en Camden Town.

El nuevo grupo de Candem

Juntando una par de mesas de la sala central, entre teteras y pastas, empieza la reunión. En su mayoría vinieron a Londres para aprender inglés, hace ya más de 35 años. Sus inicios fueron parecidos a cualquiera de los nuestros, trabajaron de au pairs, enfermeras, cajeras y profesoras. Fue duro, pero avanzaron, mejoraron y permanecieron.

Historias diferentes pero no por ello menos importantes. Desde hijas de republicanos profesores de Oxford hasta exiliadas cubanas, abuelas que vienen a cuidar de su familia, mujeres que escaparon de situaciones dramáticas o que simplemente vinieron a estudiar inglés o a iniciar un vida...Todas cuentan y son fiel reflejo de la historia que estamos viviendo. Son las voces que ya saben lo que nosotros queremos saber, memorias que tienen las respuestas de las preguntas universales que los jóvenes españoles venimos buscando a Londres, pero que sólo se consiguen con los años. La fuerza de espíritu que les impulsó a llevar a cabo lo que se habían propuesto se pone de manifiesto en sus historias así como la capacidad de trabajo tan importante en una emigración.

 Ana Valdés rompe el hielo: "Vine huyendo de los drogadictos de Bayona en una época en que el contrabando de heroína procedente de Marruecos hacía su agosto entre la juventud de la zona. Y tras muchos robos y sustos, vendí mi casa y comencé mi aventura londinense".

 

Conxita empezó como cualquier estudiante: "Vine con todo muy estudiado pero como siempre Londres te rompe los esquemas. Pensaba que lo tenía todo preparado. Me voy un año a Londres, estudio ingles y me vuelvo a España, pero lo pasé muy mal, la familia para la que trabajaba de au pair me encerraba en casa. Sin embargo lo superé y aún así aquí sigo".

"A mí también me costó mucho trabajo el habituarme a Inglaterra" continúa Paqui, de la Línea de la Concepción. "Cuando cerraron la frontera con Gibraltar, nadie de mi familia encontraba trabajo en España y emigramos a Londres porque teníamos un familiar aquí".

El testimonio más intelectual lo narra Rosa Moreno, cuyo padre, catedrático español, profesor de la universidad de Oxford y amigo de Lorca y Alberti, se reunía con la intelectualidad republicana exiliada. "Cuando empezó la guerra civil, mis padres ya no podían volver a España así que no regresamos a Galicia concretamente, hasta los años 50. Allí estudié enfermería y regresé a Londres a hacer un curso de refuerzo. Conocí a mi marido y me quedé."

Aunque Rosa es completamente bilingüe, el quebradero de cabeza "del inglés" sigue presente en la vida de muchas de ellas, pero en particular de Lilia (80) cubana descendiente de españoles que vino en el 99 a vivir con uno de sus hijos. "Desde que he llegado a Londres siento un rechazo enorme al inglés, todas mis amistades hablan español, siempre he buscado donde hablan español así que es difícil aprenderlo". Similitud de la actitud de la juventud española emigrante en sus comienzos en un nuevo país, hecho que ralentiza el aprendizaje de un nuevo idioma.

Con España en el corazón

Como tantos exiliados y emigrantes, los componentes de este grupo llevan muchos años en Londres y se sienten adaptados a la vida británica. Con el trascurrir de los años se casaron, con ingleses en su mayoría, tuvieron hijos y se divorciaron, sin embargo guardan en su corazón un sentimiento profundo de ser españoles.

Ante la pregunta "¿vosotras os sentís más españolas que inglesas?" Las respuestas suelen ser afirmativas. Algunas de ellas se resumen "Españolas cien por cien"; "sigo teniendo pasaporte español a pesar de haber estado casada con un inglés"; "estoy muy orgullosa de ser española".

Una de las características de los Niños de la guerra es que trajeron consigo una fortísima identidad nacional y cultural de la que se han sentido muy orgullosos, cultivándola y acompañándoles durante toda la vida.

"Si cuando estoy aquí critican España me duele, pero si cuando estoy en España critican Inglaterra, sobre todo gente que no tiene ni idea, pues también me duele", agrega Lala.

"¿Sabéis lo que pasa?", continúa Carmen Reus, "que cuando vives muchos años en un país pero eres de otro, ya no sabes de dónde eres." "El precio que pagas es que se te divide el corazón", apuntilla Elisa.

"Cuando te pasas mucho tiempo en un país que no es el tuyo", continúa Lala, "se abre una herida que ya nunca más se vuelve a cerrar. Cuando estás en España echas de menos Inglaterra y viceversa, pero te haces mucho más abierta". "Sin embargo las ventajas son mucho más que las desventajas", dice Rosa, "el haber vivido dos culturas, dos formas de ver la vida".

A pesar del tiempo todas siguen notando las diferencias culturales, del humor y del trabajo. "La diferencia que hay entre los anglosajones y los países latinos, aclara Lala, es la religión. En los países latinos el trabajo es un castigo de Dios y en los anglosajones por medio del trabajo llegas a Dios".

Se interrumpen unas a las otras para intercambiar opiniones de política, economía, sociedad, cultura y cómo va España en definitiva. "En España ya no hay nada seguro, pero si tienes trabajo fijo se vive bien", afirma Paqui. Opinan, en general, que en Inglaterra también hay crisis pero que aún no ha salido tanto a la luz.

Londres, pasión incondicional

Igual que todas, se sienten españolas o catalanas sin ningún tipo de dudas y todas eligen Londres entre todas las ciudades de Inglaterra. "Me encantó Londres y desde el primer momento me encontré dichosísima", dice Pilar, una de las últimas en venir a vivir a Londres para cuidar de sus nietos. "Yo me quedaría para toda la vida. Es muy cosmopolita, hay tanta diversidad...". "Tengo que recalcar que para mí Inglaterra es Londres. Yo fuera de Londres no viviría", asevera Conchita. "Aunque al principio lo pase muy mal, al pasar el tiempo, algo cambió y ya no pude acostumbrarme a vivir fuera de aquí. Yo he vivido lejos de la capital británica y como Londres nada."

Sin pecar al destino de infieles, no quiero desvelar misterios que el mismo tiempo desvelará, pero no es de mala ayuda saber lo que estas mujeres saben; lo dura que es la vida en un país extranjero, la pasión inentendible que despierta Londres y que nunca acaba. Sus historias son reflejo de experiencias, fuerza, coraje y voluntad. Escuchándolas sentía como su experiencia aclaraba mis dudas y cómo de algún modo no estaba tan sola en mi lucha londinense. Cómo sobrevivir a crisis, políticas, guerras, matrimonios, divorcios, pasiones y seguir siendo una misma, mujer, española y en Londres.

Hace poco celebramos el Día Internacional de la Mujer y empecé a reflexionar que no exclusivamente tienen mérito aquellas mujeres condecoradas por actos insólitos de valor. Ese día es cada vez más una ocasión para reflexionar sobre los avances conseguidos por la mujer, exigir cambios y celebrar los avances de mujeres comunes que han desempeñado una función cotidiana y al mismo tiempo extraordinaria en la historia. Porque a mi entender "la sencillez es la cúspide de la sofisticación". Quiero felicitarlas a todas mostrándoles mi admiración y recordándoles que ellas forman parte la de la memoria histórica de España.

Compartir en:

Add comment

El envío de comentarios a esta página significa que el usuario ha leído y acepta las condiciones de uso.
Regístrate para comentar las noticias de forma más cómoda y rápida.


Security code
Refresh

Publicidad
LYCATELemadrid