Operación Pilgrim: la invasión británica de las Islas Canarias

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“Los planes son inútiles, pero la planificación es indispensable”. La cita de Ike Eisenhower es ilustrativa de lo que fue una constante durante la Segunda Guerra Mundial; multitud de operaciones preparadas para un desastre casi seguro pero que jamás llegaron a ejecutarse por uno u otro motivo.

Una de ellas se ha dado a conocer hace unos años, durante el proceso de desclasificación de papeles secretos que se está llevando a cabo por los países que intervinieron en dicho conflicto. Y es que la conocida invasión aliada de Sicilia, de la Operación Husky, pudo tener su antecedente en un plan ejecutado en España que fue bautizada como Operación Pilgrim, y que, con toda seguridad, hubiera cambiado el desarrollo de la guerra.

El interés por las islas afortunadas

En 1941 la naturaleza de la Segunda Guerra Mundial había alcanzado carácter global. Estamos ante la fase álgida del conflicto, el cual se hallaba estancado y no veía ningún avance significativo para ninguna de las partes. Las bajas entre militares y civiles ya se contaban por millones, y conferencias y reuniones tenían lugar casi a diario para debatir sobre cuales debían ser las pautas a seguir.

En una de ellas el infante Juan de Borbón y Battenberg se reunió con oficiales del servicio de inteligencia británico y altos mandos militares como Lord Mountbatten. La idea que le transmitieron fue ejecutar una invasión británica de Canarias, colocándole a él como gobernador de dicho territorio.

Desde el principio del conflicto e incluso durante la Primera Guerra Mundial todos los países coincidían en señalar el interés estratégico de las islas afortunadas. Su posición permitía bloquear los suministros de armas desde Estados Unidos o de materias primas desde Sudamérica.

Alemania conocía de su importancia y, según el historiador Ángel Viñas, durante la Segunda República e incluso durante la monarquía de Alfonso XIII contaba con un nutrido grupo de agentes en dichas islas. El mismo historiador hizo público que si no se llegó a un acuerdo durante la conferencia de Hendaya se debe a que el régimen hitleriano reclamó la cesión de alguna de las islas, algo a lo que Franco se opuso tajantemente. Imagen de Winston Churchill

Winston Churchill sabía, gracias a sus servicios de espionaje, que la presión de Alemania podría
hacer que España se decantara en cualquier momento por apoyar a los países del Eje. Temía especialmente una invasión de Gibraltar, que hubiera cerrado el estrecho y obligado a cambiar las estrategias de la contienda naval. Así que comenzó los preparativos de la Operacin Pilgrim.

Fase inicial de la Operación

En junio de 1941 se formó la Fuerza 110, con base en Invernay, Escocia. Al mando quedó el general Robert Sturges, que contaba con cerca de 25.000 hombres procedentes del Ejército y la Marina. La falta de armamento obligó a limitar el equipamiento de esta Fuerza, y ni siquiera se contaba con medios de desembarco anfibio suficientes para todos los integrantes.

El Plan llegó a estar en un estado realmente avanzado, dado que pese a la necesidad de movilizar al mayor número de efectivos posibles en la lucha contra Alemania se decidió mantener a la Fuerza 110 realizando ejercicios durante los meses de julio y agosto. La idea era mantener la fuerza disponible y preparada, porque una sola llamada de Churchill bastaría para ejecutar el Plan.

Se ha indicado que se fijó como objetivo prioritario a la isla de Gran Canaria, en especial a la ciudad de Las Palmas, y que el lugar elegido para el desembarco hubiese sido la bahía de Gando. El motivo era puramente estratégico, ya que desde ese punto se buscaba bloquear la refinería de petróleo y el aeródromo cercano al objeto de incomunicar la isla.

Imagen del Teide, en Tenerife

De suspenso a desestimado

A finales de 1941, el Reino Unido todavía mantenía a 25.000 hombres movilizados. Sin embargo, la Operación Pilgrim quedaría en suspenso a partir de octubre. Por un lado, los ejercicios de maniobras en Escocia estaban lejos de ser satisfactorios, y en un simulacro de desembarco realizado en agosto en la base de Scalpa Flow uno de los transportes llegó a encallar, algo que de haber sucedido en una operación real hubiera dado lugar a una masacre. Los altos rangos militares coincidían en señalar que dicha operación supondría un esfuerzo bélico enorme para una nación exhausta, y que el número de bajas podría ser muy cuantioso.

Sin embargo, fueron otro tipo de factores lo que llevaron a anular dicha operación. Por un lado, en diciembre del mismo año y tras el bombardeo de Pearl Harbor, Estados Unidos entró en la guerra en apoyo de los aliados. Posteriormente, a lo largo de 1942 Alemania comienza a recular posiciones. Se estaba gestando la batalla de Stalingrado, algo que consumiría todos los esfuerzos de las tropas hitlerianas.

En ese contexto el Reino Unido pierde interés por una invasión de Canarias. España se ratifica en su neutralidad, con lo que una agresión territorial contra dicho país hubiese pasado a tener el efecto opuesto, ya que le hubiera obligado a entrar en la guerra.

Consecuencias de su ejecución

Cualquier teoría sobre lo que hubiera pasado de ser ejecutado el Plan Pilgrim implica entrar en el terreno de la especulación. Militarmente los historiadores afirman que hubiese alargado el fin del conflicto por al menos un año más, dado que la entrada de España hubiese llevado aparejada también la de Portugal, y dada la extensión territorial de ambos países habría que haber movilizado numerosos hombres.

En términos políticos hay incluso más margen para teorizar. Lo más probable es que se hubiera colocado al mismo Don Juan de Borbón como como líder de un gobierno moderado, algo muy del gusto del Reino Unido y Estados Unidos. Otra posibilidad es que se hubiera optado por algún alto rango militar leal a los Aliados en una suerte de gobierno provisional, tal y como sucedió con Charles de Gaulle en Francia, y en cuya lista figuraban nombres como el del general y gobernador de Canarias Francisco García-Escámez.

Por último, no se descarta incluso que dada la fuerza del Partido Comunista en la última fase del gobierno de la República con Largo Caballero, la URSS hubiese aprovechado para mediar forzando un acercamiento de España a su órbita, al estilo de lo que pasó en Grecia y que digo lugar a una Guerra Civil entre fuerzas conservadoras e izquierdistas.

Lo único seguro es que dicha operación, una de tantas durante el conflicto, hubiese cambiado el futuro no sólo de España sino de toda Europa de haberse hecho efectiva su ejecución.

 

Sobre el autor

Economista y abogado de formación y profesión, y curioso por vocación. Un libro pegado a un hombre, llegó a Londres por ver qué hay detrás. Analítico, pero sencillo y (demasiado) despreocupado, jamás dirá que no a un café. Lleva más de un año tecleando para EL IBÉRICO, y lo que aún le queda.

10 comentarios

  1. Para que necesitaban al rey? No tiene logica, ni siquiera reinaba en Espana desde hace tiempo, para que seria necesario?

  2. Saludos, gracias por comentar. Pues imagino que por una parte, gozaba de contactos, en especial entre los británicos. Por otra, puede que el hecho de no haber reinado en la última década fuera de hecho bueno, le sirvió para mantenerse un poco al margen de esos años tan convulsos. De hecho, el historiador Barbadillo menciona que Franco llego a conocer de la trama, y eso fue su sentencia definitiva, a la vista está que no se lo perdonó jamás. Gracias por su tiempo, xau

    • Saludos Don Andrés, le echábamos de menos por aquí. Que yo sepa no hay ninguna película por el momento, es una información cuyo conocimiento es relativamente reciente, se dio a conocer hace algunos años cuando se desclasificaron ciertos documentos. Quién sabe, igual alguien de Hollywood se entera del tema…

  3. Pues una verdadera pena que hoy día canarias no fuera posecion británica de ultramar como gibraltar, una verdadera pena.

    • Saludos José Mari. Creo que ha habido una malinterpretación del contenido. No consta para nada que el Reino Unido quisiera hacerse con la soberanía de la isla, era un interés simplemente militar. Lo que en su día se hizo con Sicilia pudo haberse llevado a cabo con Canarias, pero ahí acaba la cosa.

      De todos modos tenga cuidado con lo que desea. Sería una auténtica pena haber cambiado las papas arrugadas en mojo picón por el fish and chips, y seguro que los británicos no hubieran tenido ninguna duda en llenar toda la costa de plataformas petrolíferas.

  4. Quería realizar algunas puntualizaciones a su interesante artículo sobre la Operación Pilgrim.
    Creo que cuando se refiere a la presión que Stalin ejerce sobre Largo Caballero quiere referirse a Juan Negrín, que fue el presidente del Consejo de Ministros de la República desde mayo de 1937, sustituyendo precisamente a Largo Caballero, que ya no ostentaría ningún cargo oficial en lo que quedaría de guerra. Largo Caballero se pasó esos años protestando contra la política de Negrín e incluso en el exilio mantendrían hasta el final de sus días sus diferencias. En realidad todo el PSOE era una caja de grillos: negrinistas, prietistas, caballeristas, besteiristas… bueno, como ahora.

    La Operación Pilgrim estuvo motivada, efectivamente, por el temor de que Franco entrara en la guerra. Previamente, ya en junio de 1940, el MI5 y el Foreign Office habían destinado una importante partida de dinero, fondos reservados, para corromper o ganar la voluntad de varios de los generales rebeldes, y que trataran de convencer a Franco del desastre que supondría entrar en la guerra del lado de Alemania. La caballería de San Jorge. Pere Ferrer, en su libro Juan March, El hombre más misterioso del mundo. 2008, aporta datos importantes sobre la inmensa cantidad de dinero que generales como Kindelán (que detestaba a Franco), o Varela, o Aranda recibieron del Swiss Bank Corporation, una cuenta que el gobierno de Churchill había abierto en Nueva York, que aunque fue bloqueada a poco por el gobierno americano, fue nuevamente desbloqueada tras las gestiones que ante el gobierno USA realizó el embajador inglés siguiendo órdenes del gobierno de su majestad. Más de treinta generales franquistas recibieron dinero del gobierno inglés. Algunos cantidades verdaderamente exorbitantes, como Aranda, que recibió dos millones de dólares (de aquellos tiempos) por mantener una oposición a la política militar estratégica de Franco. El gestor e intermediario de ese fondo de reptiles fue Juan March, que, por supuesto, cobró una importante comisión por sus servicios.

    La Operación Pilgrim no se llevó a cabo por poco, la entrada en la guerra de Estados Unidos y la Operación Barbarroja, efectivamente, alteraron el curso de la misma y el Reino Unido desechó el plan.
    Lo que supone un misterio es cómo Franco, un general no excesivamente brillante en lo militar más allá de su furor africanista, rodeado de toda aquella caterva de militarotes: Aranda, Kindelán, Varela, Saliquet, Orgaz… primus inter pares, muchas veces críticos con su mezquina política pudiera salir airoso de todo aquello y mantenerse intacto en el poder en aquellos difíciles años. Perre Ferrer indica que una de las razones por las que el Foreign Office pagaba aquellas sumas a los generales era para mantener en ellos la expectativa de una posible rebelión, golpe de estado contra el general Franco.

    Las Islas Canarias no fueron invadidas por Inglaterra y Franco mantuvo encendida la lucecita en El Pardo hasta el final de sus días.

    Ángel Aguado
    https://escaparateignorado.com

    • Saludos Don Gabriel. Gracias por toda esta información complementaria, un placer tener por aquí a personas como usted. La comparación entre el PSOE de entonces y el de ahora no podría llegar en mejor momento. Respecto al tema de los sobornos, recuerdo también haber leído al respecto un artículo de Pedro Fernández Barbadillo… el dinero, antes y ahora, es capaz de comprar lealtades. Un abrazo

  5. Para mi fue una pena que Canarias no perteneciera al Reino Unido, hoy sería región ultraperiférica con derecho a decidir, y pasaporte británico claro. Aunque lo que fue una verdadera pena fue que España se rindiera tan pronto en la guerra de Cuba, de no se así EEUU ya se hubiera apoderado de Canarias, tal vez Canarias seria estado número 52 de USA, ahora con Trump hay quien lo comenta.

    • Como se dice en mi barrio, “si mi abuela tuviera ruedas, sería un patinete”. Demasiado eslabón veo yo en esta cadena como para realizar cualquier pronóstico que sea mínimamente fiable. Por sacar un caso similar, hoy Puerto Rico, estado libre asociado similar a lo que usted parece que busca está en la ruina más absoluta y hasta hay movimientos políticos apoyando una reintegración en España.

      http://reunificaciondepuertorico.blogspot.com.es/

      De todos modos, me temo que confunde cosas Luis Mario… la invasión hubiese sido sólo para consolidar Canarias como punto de avituallamiento, el interés era sólo militar, al igual que se hizo con Sicilia por parte de los aliados.

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