"A Maruja mi mujer / compañera de mi vida / le dedico yo este libro / de parasitologÃa".
Recuerdo bichos muy interesantes que todavÃa sobreviven en paÃses africanos. En mi niñez casi todos los jovencitos sufrÃamos de gusanos intestinales a los que llamábamos lombrices. Era muy frecuente ver a niños rascándose sus traseros, prueba evidente de la presencia de aquellos animalitos, usurpadores de los nutrientes tan necesarios para el desarrollo infantil, especialmente en la época de escasez que nos tocó vivir. Las mejoras en la higiene casi hicieron desaparecer aquellos depredadores, resistiendo en las familias menos capaces de luchar contra ellos.
Caso especial el de los piojos anidando en tiernas cabecitas de los hijos de familias pudientes en los colegios privados, reflejo de la despreocupación en las altas esferas por estos terribles insectos.
Pero de todos los parásitos los más preocupantes son bastantes polÃticos, payasos sin gracia que se creen de una clase superior y disfrutan de los privilegios de un sistema supuestamente representativo, innecesario en la sociedad actual, comunicada como nunca antes en la historia. Espero que algún dÃa la democracia directa se abra camino entre esa maraña de caraduras que viven, y muy bien, a costa nuestra. Ese dÃa podremos votar las leyes directamente, usando nuestros propios criterios, sin intermediarios ignorantes e irresponsables.
Y Ud. que lo vea.







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