Seis razones por las que protestar es importante para la democracia

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La participación activa ciudadana puede tomar diferentes formas, desde el voto hasta las manifestaciones populares. Si bien la primera es facil de ver su impacto en las elecciones, la segunda se vuelve más difusa. En un proyecto en conjunto del Centro de Estudios Legales y Sociales argentino y la INCLO, la organización que reúne 13 organizaciones de derechos humanos en todo el mundo, se ha creado un listado que expone los motivos sobre la importancia de las protestas dentro del sistema democrático.

1. La gente se da cuenta de que no están solos

Una forma en que una clase mantiene su poder es creando un discurso dominante desde el cual se excluyen los puntos de vista de los disidentes. Si las personas piensan de manera diferente pueden sentirse aisladas, marginadas e impotentes. Las manifestaciones y las marchas públicas empoderan a las personas mostrándoles que hay miles de personas que piensan lo mismo.

2. Al protestar modificamos la agenda y comenzamos un debate

Los que están en el poder pueden tratar de ignorar a quienes piensan distinto, pero si hay suficientes manifestantes entonces sentirán la necesidad de encontrar razones por las cuales todos ellos están equivocados. Ahí es cuando comienza el debate y la discusión se vuelve posible.

3. En una democracia electoral, la protesta proporciona una voz esencial para los grupos minoritarios

Los teóricos clásicos del Gobierno representativo reconocieron que el sufragio universal y el voto mayoritario amenazan con imponer la “tiranía de la mayoría” y anular los derechos de las minorías. Las protestas son un correctivo vital para el Gobierno de la mayoría.

4. ¡A veces ganamos!

Si hay suficientes manifestantes, las políticas de quienes están en el poder pueden volverse impracticables. Cuando el Gobierno de Reino Unido introdujo el impuesto de encuesta a tanto alzado en 1990, un gran número de personas protestaron y se negaron a pagar el impuesto. Se hizo evidente que perseguir a todos los que se negaron sería imposible, el caos amenazado y el Gobierno abolió el impuesto.

5. A veces ganamos de una forma que no habíamos planeado

Los eventos políticos son impredecibles. Las protestas contra los misiles nucleares de Greenham Common en Reino Unido en la década de 1980 parecían haber fallado cuando se instalaron los misiles, pero las protestas obligaron a los Gobiernos de Estados Unidos y de Reino Unido a declarar que tenían que desplegar los misiles solo porque la Unión Soviética estaba haciendo lo mismo. Cuando Mijaíl Gorbachov llegó al poder en 1990 como Presidente de la Unión Soviética afirmó públicamente que estaba dispuesto a llegar a un acuerdo para retirar todos los misiles, los Gobiernos occidentales no pudieron retractarse. Los misiles fueron retirados, y Greenham Common es ahora un parque público.

6. A veces ganamos pero lleva una generación o más

En ese momento, quien protesta puede sentir que no va a ninguna parte con ella; que aquellos en el poder están atrapados en una cierta mentalidad y no pueden cambiar su forma de pensar. Pero luego puede aparecer una nueva generación, libre del pensamiento del pasado, y ver que las opiniones de los manifestantes eran de sentido común. Piense en el enorme cambio en las actitudes hacia las personas homosexuales durante un par de generaciones.

Sobre el autor

Licenciada en Ciencia Política de la Universidad de Buenos Aires y con un Máster en Periodismo Político Internacional de la Universitat Pompeu Fabra en Barcelona. Desde el El Ibérico cubro los acontecimientos políticos, económicos y culturales en Reino Unido relevantes para nuestros lectores.

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