Theresa May condena la esclavitud moderna en Londres ante la ONU

0

La primera ministra británica, Theresa May, ha declarado ayer que la esclavitud moderna solo será derrotada si la gente toma conciencia de los abusos horrendos que se producen en sus propias comunidades. Durante su discurso ante la Organización de Naciones Unidas (ONU), May discutió las nuevas investigaciones sobre la explotación que afecta a más de 40 millones de personas alrededor del mundo.

“La gente a veces piensa que la esclavitud ha terminado cientos de años atrás, que no es un problema actual”, señala May. A primera vista, Londres muestra los aspectos positivos de una ciudad próspera. Sin embargo, “por debajo de ella, muchas personas sufren debido a la esclavitud que, lamentablemente, nunca está alejada de nuestro entorno como solemos pensar”, contempla la primera ministra británica.

“Si alguien usa una lima para las uñas, por ejemplo, debería preguntarse sobre las personas que trabajan para realizarla”, reflexiona May. “Cuanto más se habla, más personas se vuelven más conscientes de ello” y se compromenten a cambiar la situación, explica la primera ministra ante Naciones Unidas.

Según el informe realizado por The Alliance para la ONU, los datos revelados este año demuestran que el 9% de la distribución regional de la esclavitud moderna se encuentra en Europa. Los resultados globales se dividen en tres categorías – trabajo forzado, matrimonio forzado y explotación sexual– en las cuales el continente europeo junto con Asia Central ocupa diferentes puestos en el ranking.

Las leyes actuales británicas y el llamamiento a la acción internacional contra la esclavitud mordena

La Ley contra la Esclavitud Moderna del 2015 en Reino Unido apuntaba a enjuiciar quienes mantenían este tipo de explotación y establecía las medidas necesarias para reducir la ruta de tráfico de personas. Un punto débil de la normativa fue que el Gobierno rechazó eliminar las visas destinadas al personal doméstico, principalmente de familias ricas de Medio Oriente cuando visitan el país.

El Gobierno ha rehusado a modificar la ley alegando que aquellas excepciones serán tratadas dentro de los parámetros legales. “La ley tratará a esos individuales al igual que al resto”, ha respondido May ante las críticas. El trabajo forzado en Europa ocupa el tercer puesto en el informe, con el 14% de los casos a nivel mundial – 3.250 en 2016-.

“Lo fundamental es que las víctimas sientan que tienen la confianza necesaria para presentarse y recibir el apoyo que necesitan”, sostuvo la primera ministra británica. Para ello, la acción internacional es vital porque muchos de estos crímenes incluyen a personas lejos de su casa y familia. Dado que una gran parte de la esclavitud moderna se remonta a la migración, el informe sugiere que mejorar las políticas migratorias de todos los países es vital para prevenir el trabajo forzado y proteger a las víctimas.

May apeló con sus palabras al resto de Estados participantes, a alentar un compromiso global para reconocer el escándalo que expone los resultados de la esclavitud actual y unirse con acciones duras contra los perpetradores, “Trabajar colaborativa e internacionalmente”, pero asimismo que “miren su propia situación”.

Sobre el autor

Licenciada en Ciencia Política de la Universidad de Buenos Aires y con un Máster en Periodismo Político Internacional de la Universitat Pompeu Fabra en Barcelona. Desde el El Ibérico cubro los acontecimientos políticos, económicos y culturales en Reino Unido relevantes para nuestros lectores.

Deja tu comentario