Tocada y hundida

1

El otro día leí: “No es pasar página, es cerrar el libro, quemarlo y cambiarte de biblioteca”. Y me hizo reflexionar sobre si realmente es necesario todo eso para poder dejar zanjado un tema.

Como ya sabes ando metida hasta el cuello en un tema pantanoso que me tiene totalmente dividida. ¿Hacerle caso al corazón o hacerle caso a la razón?

Corazon VS Cerebro

¿Quién gana la batalla?, y, lo más importante, ¿cuál de ellos gana la guerra? ¿Somos capaces de llegar a un equilibrio entre lo uno y lo otro?

En mi caso siempre me he considerado una persona muy emocional. Visceral, que dirían algunos. Pero sé que en realidad mi parte racional toma el control al final y pone fin a toda la locura a la que mis entrañas dan rienda suelta.

fiesta

Así acabamos cada vez que la lía

 

Mi Korea mental

Bajo el estricto régimen de mi cerebro, mi corazón ha encontrado resquicios en la frontera y le encanta hacer incursiones, a modo de “recaídas” que suelo sufrir, y hasta he conseguido convencer a los soldados de mi cerebro de que es algo bueno. Cada pequeña recaída acorta un paso hacia el objetivo, o como mínimo un metro más cerca de la orilla, donde después de desembarcar quemaré las naves…

Razonando con mariposas

A veces me siento a mí misma y tengo charlas interminables sobre lo que debería o no debería hacer. Estrategias, jueguecitos y normas varias. Esta parte tiene claro que cualquier sufrimiento desde el corazón -hasta cierto punto normal- no es admisible. Él quemaría no solo el libro sino la biblioteca entera. Pondría mil millas de distancia, bloquearía redes sociales, teléfono, y tiraría todo lo que le recordara a él.

Pero lo que suele pasar cuando mi cerebro me sienta es que mis mariposas aprovechan para hacer de las suyas.

Mariposeando el raciocinio

Y entonces comienzo a fantasear, a dejarme arrastrar por el cóctel de hormonas, y sonrío al pensar en sus labios y en cómo gira la cabeza cuando quiere algo. Voy un paso más allá y nos veo cogidos de la mano mientras nieva… y me imagino en una mecedora con 80 años, en plan up…jajajaja. Vamos, que se me va.

curore

¿Qué es lo que pasa entonces? Pues que el condenado corazón consigue hacer alianza con el cerebro y se convencen de que luchar hasta el final es la única solución. Retirarse del campo de batalla mientras quede un solo hombre con el que luchar nunca entró en tus planes. Y ahí que nos tiramos, en plan kamikaze sobre un gran buque de guerra, pero no con la intención de hacer hueco en su casco y hundirlo, sino con la sola intención de hacerle una pequeña brecha en el corazón e instalarte allí para siempre.

Sobre el autor

Caro chan es un alma de niña encerrada en un cuerpo de mujer, toda sonrisas y buen rollo…la alegría de la huerta. Cada mañana se desayuna la vida a bocados y se pone el mundo por montera. Artista de los sentimientos, azafata hacia tus sueños y maquilladora de realidades. Recientemente cautivada por esta apasionante ciudad: Londres, el romance perfecto, donde se dispone a doblegar las palabras hasta que no sepas si eres tú quien las lee o es ella quien te las susurra mientras tu nuca se eriza.

Deja tu comentario