Un grupo de artistas crea una campaña a favor de los mendigos de Londres

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En junio de 2014, las redes sociales se incendiaban después de que un viandante londinense publicase una foto tomada por fuera de un edificio de viviendas en el barrio de Southwark, donde se observaba un espacio en el suelo repleto de púas metálicas para evitar que los indigentes se refugiasen.

Medidas antimendigos en Londres

Hace unos días, después de un año cargado de manifestaciones y protestas, el colectivo Space, Not Spikes organizaba un plan para combatir las medidas ‘anti-mendigos’ que se encuentran instaladas alrededor de la capital británica.

Púas por colchones y libros

Además de la campaña llevada a cabo a través de Internet, los artistas han salido a la calle para reemplazar, o al menos intentarlo, los espacios cubiertos de púas por un colchón y una pequeña estantería de libros.

“Nos dicen por dónde podemos caminar, dónde nos podemos sentar o en dónde somos bienvenidos pero solo si gastamos dinero. O al menos, si tenemos”, declaran desde el colectivo. Su intención es proteger a aquellas personas con pocos recursos que se han visto obligadas a vivir en la calle y que, al mismo tiempo, son rechazadas y despreciadas por un sector de la sociedad británica.

“Las púas ‘anti-mendigos’ forman parte de ese rechazo. Que una persona te diga que ahí no te puedes acomodar no es lo mismo que instalar fuertes pinchos de metal para evitar que utilices un espacio público”, añaden los artistas.

El movimiento Space, Not Spikes se encuentra ahora mismo en las calles buscando lugares creados para “mantener que la gente ‘correcta’ entre y la gente ‘incorrecta’ se quede fuera”. Igualmente señalan que a pesar de que se pueda ser propietario de una casa o de un piso en alquiler, las calles son de todos.

Una polémica que pincha

Las protestas en contra de las medidas ‘anti-mendigos’ no es algo nuevo en Londres. Hace un año, el grupo de activistas Left Unity cubrió con cemento las púas instaladas por fuera del supermecado Tesco de Regent’s Street. Semanas más tarde lograron que se retirasen las agujas metálicas, después de que los usuarios se sintieran intimidados con los comportamientos anti-sociales llevados a cabo.

“No queremos vivir en una sociedad donde los espacios públicos están cubiertos de púas. Los humanos no somos palomas”, declararon desde la plataforma Left Unity.

Pero Londres no es la única ciudad europea que ha implantado estas medidas. En Madrid también se cocía la polémica a principios de este año cuando el gobierno de Ana Botella instalaba separadores de banco en las paradas de autobús. Esta decisión hizo que miles de madrileños y españoles se sublevaran tanto en las calles, quitando estos separadores de las marquesinas, como en las redes sociales con el hashtag #ArreglaTuMarquesina.

 

Sobre el autor

Estudiante de periodismo y fotógrafo aficionado. Apasionado de la música, la cultura y los viajes. Comparte historias y escribe relatos, tanto en papel como en formato audiovisual. Cree que el mundo es el mayor libro de aventuras del planeta y él simplemente lo cuenta.

1 comentario

  1. Yo de cada dia veo mas y mas mendigos, en el centro uno puede encontrar facilmente uno en cada esquina y a veces hasta en grupo, la situacion es deseperada

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