12 curiosidades sobre la libra esterlina

Libra esterlina
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Libras o esterlinas, pounds, quids, ponies, godivas, nickers… la usamos a diario para cualquier compra, pero quizás desconocemos algunos hechos en torno a la moneda del Reino Unido. Desde EL IBÉRICO os comentamos algunas curiosidades:

1. La primera moneda de una libra se puso en circulación en 1489, durante el reinado de Enrique VIII. Para ver los primeros billetes habrá que esperar más de dos siglos, hasta 1694, poco después de la creación del Banco de Inglaterra. Cabe reseñar que los primeros billetes estaban escritos a mano.

2. Hoy en día es una expresión en desuso, pero tradicionalmente spend a penny se utilizaba para indicar que uno debía ir al baño. Su origen está en los primeros baños públicos instalados a mitad del siglo XIX y en los que la tarifa a pagar era de un penique.

3. De acuerdo a un informe emitido por el Banco de Inglaterra, se estima que 300 de cada millón de billetes de libras en circulación son falsos, el porcentaje más alto entre las monedas más populares. Triplica la cantidad de dólares falsos en circulación y es 30 veces mayor que la cantidad de francos suizos ilegales. El billete más afectado es el de 20 libras.

4. Existen los billetes de 1 millón de libras, llamados Gigantes, e incluso los billetes de 100 millones de libras, denominados Titanes. Sin embargo están fuera de circulación y no son de acceso para particulares. El motivo de su existencia es que los billetes emitidos por los bancos de Escocia e Irlanda del Norte deben contar con un respaldo ante el Banco de Inglaterra, y con la emisión de billetes de gran nomenclatura se evita que estas entidades deban dejar una gran cantidad de efectivo fuera de circulación.

5. La Reina Isabel II es la primera y única monarca que hasta el momento ha aparecido en los billetes del Reino Unido. Pese a que los reyes y reinas han sido representados en las monedas de Inglaterra y el Reino Unido desde hace más de un milenio, su presencia en el papel moneda se implantó en 1960.

6. A diferencia de Escocia e Irlanda del Norte, Gales no cuenta con su propio modelo de billetes. En 1908 los últimos billetes de libra galeses fueron puestos fuera de circulación después de que varias entidades financieras de la región fueran a la bancarrota. En 1969 el banquero Richard Hugh Williams of Llandudno trató de ponerlos nuevamente en circulación, pero esta aventura no fructificó y los pocos billetes emitidos son piezas que no sirvieron en ningún momento como medio de pago pero hoy son codiciadas por los coleccionistas.

7. En 2009 se llegaron a poner en circulación unas 200.000 monedas de 20 peniques en las que se omitía la fecha de impresión. La Casa de la Moneda Británica ofreció comprarlas pagando 50 libras por cada una, una cantidad elevada pero muy por debajo de las mil libras que algunos aficionados a la numismática llegaron a ofrecer por esas monedas.

8. Durante el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, en el marco de la Operación Bernhard, un grupo de falsificadores integrado exclusivamente por judíos llegó a falsificar hasta 134 millones de libras, lo que equivalía a más de cuatro veces las reservas que el Banco de Inglaterra poseía en esos momentos. Reconocida como la mayor operación de falsificación a gran escala, ésta llegó a colocar al Reino Unido al borde de la bancarrota.

9. ¿Demasiado cambio? Legalmente se puede rechazar un pago por un artículo si para ello se utilizan demasiadas monedas. Está regulado que se puede rechazar un pago si se quiere adquirir un artículo de más de 20 peniques en monedas de 1 o 2 peniques, 5 libras si se paga con 5 o 10 peniques y 10 libras si la transacción se intenta hacer con monedas de 20 o 50 peniques.

10. La isla de Jersey, una posesión de la Corona Británica, es uno de los territorios de ultramar que usan libras esterlinas. Sin embargo presenta una particularidad, y es que dado que tanto el inglés como el francés son lenguas oficiales, el anverso de las monedas está escrito en inglés mientras que el reverso lo hace en francés.

11. La introducción del sistema decimal en la divisa británica se hizo en una fecha relativamente reciente, en 1971. Substituyo a un sistema cuyo conocimiento y uso era todo un reto, ya que con anterioridad a dicha fecha las divisas no se limitaban a peniques y libras, sino que podían encontrarse monedas y billetes como farthings, florines, coronas y medias coronas, guineas e incluso monedas de tres peniques. Su substitución se hizo de forma gradual pero muy lenta, ya que en 1993 aún era válido el pago en comercios con monedas de 2 chelines.

12. La libra esterlina es la tercera moneda en cuanto a reservas por parte de los bancos centrales, y la cuarta en cuanto a intercambio mundial.

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