5 curiosidades sobre Stratford

0

No forma parte del circuito de zonas de obligada visita de Londres, pero desde hace años es una de las zonas más vibrantes de la capital británica. Próxima al centro y considerada una de las áreas con más potencial de la ciudad, hoy desde El Ibérico os traemos una lista de anécdotas y lugares particulares para todos aquellos hispanohablantes residentes en Stratford:

1. El antes y el después de los Juegos Olímpicos

Se suele decir que un evento de gran magnitud como puede ser un Mundial o una Expo son puntos de inflexión para una ciudad. Y en el caso de Stratford, la celebración de los Juegos Olímpicos de 2012 fue lo que determinó su gran remodelación.

Si para el conjunto de la ciudad este evento pudo tener un impacto más limitado, para este barrio fue un hecho histórico que supuso la mejora de las comunicaciones y la creación de nuevas infraestructuras, viviendas y zonas comerciales. La decisión del Gobierno local de concentrar el grueso de la competición en este punto fue bien acogido por la mayoría de entidades y personas involucradas, ya que facilitaba la organización del evento.

Se calcula que hasta 471.000 personas visitaron Stratford ese año sólo con el único objetivo de asistir a algún evento de los Juegos Olímpicos. Y se estima que el gasto de esos visitantes directos fue de alrededor de 730 millones de libras, aunque si se incluyen los indirectos tanto el número de turistas como el dinero gastado se incrementa exponencialmente.

2. Algunos números del centro comercial de Westfield

Se ha convertido en uno de los lugares de compra predilectos para los londinenses desde su apertura en 2011. Con más de 177.000 metros cuadrados de superficie de venta es el tercer centro comercial de Reino Unido en tamaño y uno de los más grandes de Europa; y con sus 280 tiendas y 70 restaurantes, además de hoteles, gimnasios y hasta un casino, ha sido responsable de generar más de 10.000 empleos permanentes.

Su construcción supuso la puesta en marcha de un plan de inversión de más de 1.750 millones de libras, y aunque había dudas de su rentabilidad más allá de la celebración de los Juegos Olímpicos, su funcionamiento ha disipado cualquier duda sobre su viabilidad.

 3. El tobogán del ArcelorMittal

Fuera de la zona habitada pero visible desde casi cualquier punto del barrio se encuentra la torre patrocinada por la compañía ArcelorMittal, una torre de observación considerada la muestra de arte público más grande de todo Reino Unido.

Esta estructura se cerró tras la celebración de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos, reabriéndose de nuevo en abril de 2014. Tras una remodelación de la misma que se completó en 2016 se incorporó el tobogán-túnel más alto y largo del mundo con 178 metros que además incluye secciones trasparentes para dar una perspectiva diferente de la torre.

4. El Parque Olímpico

El Parque Olímpico Reina Isabel es otra de las infraestructuras realizadas a raíz de las Olimpiadas. Dentro del mismo están diferentes instalaciones como la Villa Olímpica o el Centro Acuático. Paradójicamente, aunque el parque lleva el nombre del monarca reinante como conmemoración al Jubileo de Diamante de Isabel II, no forma parte de la red de parques reales.

Para la construcción del mismo se tuvieron que retirar las 52 torres de tendido eléctrico que había en la zona, soterrando dicha red y dado que la zona anteriormente no estaba urbanizada el Royal Mail tuvo que dotarla de un nuevo código postal, escogiendo el E20, que anteriormente había sido usado sólo en la telenovela EastEnders para el suburbio ficticio de Walford.

5. Los patinadores del centro comercial

Opuesto al centro comercial de Westfield está otro centro comercial más pequeño y de construcción previa a éste que alberga también tiendas de grandes empresas y multinacionales. Lo llamativo de esta zona no se da durante el día sino una vez cerradas las puertas de sus locales.

Debido a que es una vía de paso hacia la otra zona de Stratford, la galería principal del mismo permanece abierta e iluminada para que pueda pasar los habitantes del barrio. Y dado que ese espacio cerrado está bien pavimentado y protegido de las inclemencias del tiempo, son muchas las personas que acuden al mismo para llevar actividades que fuera no pueden realizar.

No se sabe con certeza en qué momento empezaron a frecuentar esta zona, pero al caer la noche y especialmente en los fines de semana uno puede ver si acude allí a patinadores, skaters, cantantes de hip-hop o bailadores de break dance. La zona también atrae a sin techo y personas que desafortunadamente no tienen un espacio mejor donde pasar la noche, aunque la colocación de barreras en los laterales del recinto y el ruido provocado por los jóvenes ha logrado disuadirlos de acudir allí en mayor número.

Sobre el autor

Economista y abogado de formación y profesión, y curioso por vocación. Un libro pegado a un hombre, llegó a Londres por ver qué hay detrás. Analítico, pero sencillo y (demasiado) despreocupado, jamás dirá que no a un café. Lleva más de un año tecleando para EL IBÉRICO, y lo que aún le queda.

Deja tu comentario