6 sorprendentes datos de Londres

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 Yes, London. You know, fish, chips, cup o tea, bad food, worse weather, Mary-fucking-Poppins. London! -Dennis Farina

 

Quizás los números no sean el mejor medio para conocer una ciudad tan compleja como Londres, pero ayudan a hacerse una idea de sus características. Sin más ánimo que el de entretener, hoy desde El Ibérico os traemos una lista que recopila algunos increíbles números de la capital británica:

1. 8.787.892 personas, récord de población

Según el último censo completo realizado en junio de 2016, la población de Londres fue de 8.787.892 personas, haciendo de la capital británica la mayor ciudad de toda la Unión Europea. Si tenemos en cuenta el área urbana, lo que implica incluir áreas adyacentes alrededor de esta, la población sube hasta los 9.787426 habitantes. Sin embargo, el último censo es de 2011 y se cree que hoy día esta cifra ya sería superior a los 10 millones. Si además computamos el área metropolitana de la ciudad, incluyendo áreas como Kent o Essex, conectadas con Londres, y donde total o parcialmente intercede la Greater London Authority, la población oscila entre los poco más de 14 y los 22 millones de personas, dependiendo de con qué grado de subordinación se entiende que una ciudad o pueblo es dependiente de Londres en términos administrativos.

Aunque estas cifras lleven a pensar que Londres puede sufrir un problema de “superpoblación”, lo cierto es que sólo ha superado su récord de habitantes hace un par de años, ya que en 1939, justo antes de que comenzara la II Guerra Mundial, se cifró que en la capital había algo más de 8,5 millones de personas. Hasta principios de la década de los 90 el problema de esa ciudad fue precisamente el opuesto, la pérdida de habitantes, que llegó a bajar hasta los 6 millones. El cierre de industrias y talleres en la capital y la inexistencia en esos momentos de un sector financiero o de una industria turística que pudiera suplir los empleos perdidos provocó un éxodo de población a otras zonas del país y del mundo.

2. Sexta ciudad más cara del mundo para vivir

 Su lugar dentro de esa clasificación depende de qué factores se tienen en cuenta, pero lo que es cierto es que Londres siempre logra colocarse en cabeza del top ten de ciudades más caras del mundo para vivir.

Según una clasificación de 2016 del medio americano CNN, la capital británica sería la 6 ciudad más cara del mundo para vivir, haciendo del transporte y la vivienda, que llega a consumir el 60% de la renta de los más jóvenes, los factores que más encarecen el coste de la vida.

3. 40% espacio verde y un bosque

Lejos de ser esa jungla de cemento y cristal que nos puede parecer si nos centramos sólo en zonas como la City o Canary Wharf , llevando a cabo un cálculo un tanto sui generis que incluya parques, jardines públicos y hasta cementerios, veremos que cerca del 40% del espacio de Londres corresponde a zonas verdes. De hecho acumula cerca de 8.4 millones de árboles, casi uno por cada habitante, que además de ayudar a hacer algo más respirable el aire de la ciudad removiendo 2.260 toneladas de polución del aire, hacen que, sorprendentemente, esta pueda ser catalogada como un bosque de acuerdo a los estándares creados por la Organización de las Naciones Unidas.

4. Más de 300 idiomas

 Es difícil saber el número exacto debido a factores como la dificultad en diferenciar una lengua de un dialecto o la falta de registros oficiales, pero se estima que hoy por hoy se hablan más de 300 idiomas en la capital británica, lo que ayuda a hacerse una idea de su carácter multicultural.

Tras el inglés, el polaco es la lengua más hablada, con algunos estudios apuntando a que más de 300.000 personas en la capital lo tienen como idioma principal. Tras ello y a mucha distancia hay lenguas asiáticas como el Punjabi, el urdu o el bengalí. El español se coloca a media tabla de este ranking, por detrás del francés, mientras que otras lenguas como el pastún, hablado en Afganistán, o el sinhala de Sri Lanka tienen unos pocos centenares de usuarios.

5. Un fatberg como dos campos de fútbol

Más allá de lo que puede encontrarse sobre la superficie de Londres, el subsuelo de la capital ofrece también particularidades y sorpresas. Y una de las más recientes fue la localización de un enorme fatberg, una bola de grasa de 130 toneladas y una extensión de 250 metros que en su momento puso en alerta a las autoridades por el riesgo de bloqueo del sistema de alcantarillado de la ciudad. Si bien no es la primera de estas bolsas de grasa que se encuentran, sí que hasta la fecha supone la de mayor tamaño.

El 90% de la composición de la misma es grasa procedente del proceso de cocinado, aunque hay otros materiales como toallitas higiénicas y bastoncillos para los oídos que se adhirieron a la misma. No obstante, también se han encontrado cantidades significativas de otras sustancias como cocaína o anfetaminas y volúmenes de bacterias como E. colli que la convierten en una amenaza para la seguridad pública.

6. La mitad de Londres

La primera oleada de la peste negra que se cebó con Inglaterra en 1348 fue especialmente virulenta. Mientras que algunas zonas del país vieron como su población mermaba un 20%, la concentración de población de la capital y el ser un lugar de transacciones comerciales donde había una mayor interacción de las personas supuso que durante los 18 meses posteriores a su comienzo hasta 40.000 londinenses perdieran su vida, lo que supone la mitad de la población de la ciudad en esos momentos.

Sobre el autor

Economista y abogado de formación y profesión, y curioso por vocación. Un libro pegado a un hombre, llegó a Londres por ver qué hay detrás. Analítico, pero sencillo y (demasiado) despreocupado, jamás dirá que no a un café. Lleva más de un año tecleando para EL IBÉRICO, y lo que aún le queda.

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