7 curiosidades sobre Alfred Hitchcock

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Nacido en el londinense barrio de Leytonstone, es considerado el mejor director de cine británico de todos los tiempos y uno de los mejores del mundo. Todo un pionero en algunas de las técnicas y temáticas utilizadas, hoy desde El Ibérico os traemos una lista de curiosidades sobre este director con un estilo inconfundible:

1. Sus inicios en el mundo del cine

La prematura muerte de su padre obligó a Hitchcock a abandonar sus estudios y ponerse a trabajar siendo un adolescente. Y una de sus primeras ocupaciones, quizás donde surgió su amor al cine, fue la de hacer intertítulos en películas de cine mudo. Posteriormente trabajó como montador, director artístico, guionista y en 1925 rodaría Múnich, su primer largometraje. 

 

2. Alfred Hitchcock tenía multitud de miedos

Puede parecer extraño en una persona acostumbrada al cine de terror y suspense, pero Alfred Hitchcock era una persona asustadiza con multitud de fobias. La más conocida de todas ellas era a la policía, y el mismo director fijaba este miedo en un episodio que sucedió cuando contaba con tan sólo 5 años y fue “encarcelado” por unos minutos a petición de su padre a un oficial por una travesura.

Hitchcock también tenía miedo a sus propias películas, que reconoció ser incapaz de ver. Y también sentía una mezcla de pavor y repulsión por los huevos, un alimento que se dice jamás consumió.

 

3. Una personalidad un tanto sádica

A pesar de ser un gran director, se dice que rodar con Hitchcock llegaba a suponer una auténtica tortura. Una de sus aficiones era averiguar a qué tenían miedo sus empleados, como ratones o arañas, y luego les entregaba cajas llenas de estos animales o los soltaba en pleno rodaje.

También era especialmente duro con los intérpretes, especialmente si eran mujeres, a las que acosaba verbalmente. Se dice que, por ejemplo, en el rodaje de la famosa película de Los Pájaros, el director pidió que la actriz Tippi Hedren fuera picoteada por las aves en algunas escenas, al efecto, según él, de conseguir un papel más real.

 

4. Trabajó para el Gobierno británico

En la última fase de la Segunda Guerra Mundial, Hitchcock se desplazó desde Estados Unidos a Reino Unido y durante los casi dos años de estancia allí tuvo tiempo de rodar varias obras.

Dirigió dos cortometrajes para el Ministerio de Información del Reino Unido llamados Bon Voyage y Aventura Malgache, ambos en francés y utilizando miembros de las Fuerzas Francesas Libres. También participó en la creación de un documental sobre los campos de concentración del nazismo que finalmente no fue difundido y quedaría inédito hasta 1985, cuando fue rescatado por una cadena estadounidense.

5. Creador del “MacGuffin”

Las innovaciones argumentales y de rodaje que introdujo Alfred Hitchcock han marcado un antes y un después en el mundo del cine, y ha influenciado a directores posteriores como Scorsese o Spielberg. Quizás una de las introducciones más relevantes es lo que el propio Hitchcock daba en llamar “MacGuffin” y cuyo término quedará irremediablemente asociado a él.

Éste es simplemente un detalle en apariencia de importancia menor pero alrededor del cual se hace girar la narración, y que el director utilizó en la mayoría de sus películas. 

 

6. Sus famosos cameos

En 37 de sus 53 películas aparece Hitchcock, ya sea efímeramente como extra, escondido en una multitud o incluso a través de una imagen impresa en un diario o revista.

Los cameos de Hitchcock fueron y aún son algo totalmente inaudito en el mundo del cine, y a medida que fue avanzado la carrera del director sus apariciones se hicieron más prolongadas, protagonizando papeles más importantes. Tal fue el interés por parte del público en localizar al director que éste tomó la decisión de aparecer en los 5 primeros minutos del filme para evitar que la gente se despistara y pudiera centrarse en la trama.

7. Multitud de premios… pero ningún Oscar

La larga carrera cinematográfica y su especial talento le llevaron a conseguir multitud de premios, como dos Globos de Oro, ocho premios Golden Laurel, dos estrellas en el Paseo de la Fama de Hollywood e incluso el título de Caballero de la Orden del Imperio Británico. No obstante, a Hitchcock siempre le molestó el no haber logrado ningún premio Oscar a mejor director, considerado por él el galardón más importante a nivel mundial, y eso pese a que estuvo nominado en hasta cinco ocasiones. Quizás por ello, en 1968, cuando la Academia decidió hacerle entrega de una distinción simbólica, Hitchcock protagonizó uno de los discursos más breves de la historia: “Thank you… very much indeed”, una intervención que no llegó a los 6 segundos.

 

Sobre el autor

Economista y abogado de formación y profesión, y curioso por vocación. Un libro pegado a un hombre, llegó a Londres por ver qué hay detrás. Analítico, pero sencillo y (demasiado) despreocupado, jamás dirá que no a un café. Lleva más de un año tecleando para EL IBÉRICO, y lo que aún le queda.

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