7 Curiosidades sobre el haggis, uno de los platos escoceses más célebres

El haggis
El haggis

A priori, un plato que consiste en órganos como hígados y pulmones cocinados a fuego lento dentro de un estómago de oveja y fuertemente especiados no parece la comida más apetitosa. Pero la mayoría de personas que logran vencer ese rechazo inicial y lo degustan lo consideran poco menos que una maravilla culinaria. Hoy desde El Ibérico os traemos una lista de anécdotas en torno al haggis, también llamado en gaélico taigeis, uno de los platos más conocidos de la gastronomía británica en general y de la escocesa en particular:

1.  Su origen

 El haggis se considera típicamente escocés debido a que la mayoría de recetas conocidas y estandarizadas son de esa región, si bien platos similares bajo otros nombres han sido consumidos desde siempre en países como Noruega o Islandia. La primera referencia a esta comida, si bien variaba un poco respecto a la actual puesto que incluía raíces y vegetales silvestres, está en el libro de cocina Liber Cure Cocorum,  que data del 1430, y lo mencionaba como una pitanza típica de Lancashire, en el norte de Inglaterra. No fue hasta 1520 cuando se empezó a hablar de este plato en Escocia, siendo mencionado en el poema Flyting of Dunbar and Kennedy.

2. Distintas variedades

 El auténtico haggis se compone de trozos de corazón, hígado y pulmones de oveja, picados con cebolla, avena, grasa y diferentes especias que se cocinan dentro de un estómago de oveja. Opcionalmente se le pueden añadir cilantro o canela, y suele servirse con patatas y carne picada como acompañamiento.

 No obstante, existen infinidad de variedades. Quizás la más popular es el haggis vegetariano, disponible comercialmente desde 1984 y que substituye la carne por diversas legumbres, nueces y patatas, acompañadas de distintas verduras. También se ha popularizado el haggis de cerdo, el cual se considera más sabroso, aunque también menos saludable, una versión kosher que cumple con la normativa dietética hebrea, e incluso el llamado haggis pakora, que es una modalidad india en la cual este se fríe y se le añaden especias como el curry.

3. Prohibido en Estados Unidos

El haggis goza de cierta popularidad más allá del Reino Unido, y su consumo llega a zonas como Canadá o Australia. Sin embargo, es imposible encontrar haggis producidos en Escocia de venta en Estados Unidos debido a una ley que se remonta a 1971.

 Ese año entró en vigor la prohibición de importar alimentos que contuvieran pulmón de oveja, lo cual en el caso de este plato escocés puede llegar a suponer hasta el 15% de la receta. La situación de hizo incluso más complicada en la década de los 90, cuando debido a la encefalopatía espongiforme se prohibió la importación de cualquier carne del Reino Unido. Si bien por ello no es posible encontrar haggis escoceses allí, sí que pueden consumirse aquellos hechos directamente en el país americano con carne local, si bien en ese caso presenta la particularidad de substituir el estómago por una carcasa artificial.   

4. El haggis salvaje

Una broma que suele hacerse a los turistas es que este plato se prepara con carne de haggis salvaje. Este es un animal mitológico, que se suele representar como una especie de cobaya con el pelo lacio y que tiene las piernas de un lado más largas que las del otro para así poder desplazarse con mayor facilidad por las laderas de las montañas. La historia debe de ser contada de forma muy convincente, puesto que hasta un tercio de los estadounidenses han llegado a pensar que la existencia de este animal es real, según una encuesta que se publicó en el diario The Guardian.

5. Haggis Hurling

Si culinariamente no te termina de convencer, siempre puedes utilizar tu haggis para arrojarlo. Desde la década de los 70 se celebran competiciones de este deporte que se conoce como haggis hurling, y que consiste en algo tan básico como lanzar tan lejos como sea posible un haggis. El récord mundial hoy día corresponde a Lorne Coltart, que el 11 de junio de 2011 consiguió lanzar uno a la espectacular distancia de 66 metros. 

  6. Competiciones de comer haggis

 Aunque quizás no sea tan popular como las salchichas o hamburguesas, desde hace años se ha incluido el haggis en alguna de esas competiciones en las que se busca consumir la mayor cantidad de comida en un tiempo determinado. Hoy por hoy el récord lo ostenta Eric Steakbellie Livingston, que en tan sólo 8 minutos logró ingerir casi 1.5 kilos de haggis.

7. ¿Es saludable?

 Atendiendo a los ingredientes típicos de un haggis podemos llegar a la conclusión que es un plato muy completo cuyo consumo ocasional resulta más que recomendable.

Uno de los mayores errores a nivel alimentario que hemos realizado en los últimos años es abandonar el consumo de casquería. Aunque su aspecto y textura no nos resulte tan agradable, lo cierto es que son una excelente fuente de nutrientes como el hierro, fósforo o vitaminas del grupo B, además de ser baja en grasa. Además, la cebolla es muy depurativa y descongestionante, aportando minerales como selenio y potasio, y la avena es un cereal muy equilibrado que aporta fibra y carbohidratos de lenta absorción. Así que, desde el punto de vista meramente nutricional, no hay razones para decir NO a un haggis.   

 

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