Portada | Cultura y Ocio | Curiosidades | 7 curiosidades sobre el subsuelo de Londres

7 curiosidades sobre el subsuelo de Londres

curiosidades subsuelo londres
IR Stone / Shutterstock.com.

Londres es, con toda seguridad, una de las ciudades más atractivas para visitar. Sus numerosos monumentos, restaurantes y otras tantas alternativas de ocio hacen que sea una ciudad que jamás decepciona. Pero más allá de lo que vemos en la superficie hay todo un mundo bajo el suelo. Hoy desde El Ibérico os traemos una lista de curiosidades sobre lo que se esconde bajo la superficie de la capital británica:

1. Los toshers, auténticos topos humanos

Durante la época victoriana el Reino Unido, en general, y Londres, en particular, sufrieron cambios drásticos. Millones de personas abandonaron sus trabajos agrícolas para pasar a ocupar los nuevos talleres y fábricas textiles. Pero la demanda de éstos nuevos puestos de trabajo superaba a la oferta, y algunas personas tuvieron que conformarse con otro tipo de empleos. Quizás uno de los peores era el de los toshers, gente que pasaba más tiempo bajo tierra que en la superficie, y es que éstos se dedicaban a rastrear el sistema de alcantarillado en busca de monedas y otros objetos de valor extraviados.

Los toshers entraban al subsuelo a través de los desagües y valiéndose de linternas buscaban objetos que sus dueños habían extraviado. Al contrario de lo que se cree, un tosher con experiencia podía llegar a ganar hasta un salario de 6 chelines al día (más de 60 libras al cambio actual), lo que les colocaba como clase media, y gozaban de una excelente forma física. El trabajo, no obstante, era muy peligroso, ya que estaban expuestos a gases tóxicos o llegadas imprevistas de aguas residuales que podían ahogarles. La muerte de varios de ellos provocó que en 1840 se prohibiera acceder al subsuelo londinense, lo que supuso en la práctica su desaparición.

2. El Támesis no está sólo

El Támesis puede ser el río más conocido de Londres, pero no es el único. No obstante, ver los otros 21 ríos que circulan por la capital británica se antoja complicado, debido a que circulan por el subsuelo.

La mayoría de estos ríos subterráneos son afluentes tantos del río Támesis como del menos conocido río Lea que desemboca en el primero. Fueron canalizados de forma subterránea durante la construcción del sistema de alcantarillado. Una vez en Londres, la mayoría de estos ríos desaparecen, pero hay secciones donde resultan visibles, tal y como ocurre con el río Moselle, que tiene un pequeño tramo visible en el cementerio de Tottenham.

3. ¿Cómo ha llegado hasta aquí?

La historia de Londres resulta particularmente sangrienta, y la sucesión de guerras, revoluciones y otros enfrentamientos ha dejado múltiples fosas comunes. Evidentemente, a nadie le puede sorprender encontrar, juntos a los restos humanos, huesos de perros, gatos y otros animales domésticos que desde siempre han estado con nosotros. Pero uno de lo que es uno de los mayores misterios no resueltos del Reino Unido es el desconocimiento de cómo y para qué  había una ballena en la capital británica.

Hace unos años, en una excavación cerca de la estación de St Pancras se descubrieron los restos de una ballena de casi 4 metros de largo y unas dos toneladas de peso. En ningún registro o periódico de la época consta ninguna referencia al cetáceo, con lo cual hay un gran margen para la especulación. Algunos piensan que la ballena fue capturada o pereció tras haber remontado el Támesis. Otros que fue transportada desde la costa para ser examinada. Sea como sea, se desconoce cómo llegó y porque fue enterrada sin que se hiciera constar nada.

4. Los establos de Camden

El mercado de Camden puede ser una de las zonas más frecuentadas de Londres, pero la mayoría de los turistas que lo visitan no harán una incursión en las catacumbas que se encuentran bajo éste.

Construida en el siglo XIX, las falsas catacumbas (dado que no albergan restos humanos) fueron utilizadas como lugar donde mantener los caballos y otros animales de carga utilizados en la construcción y expansión del sistema de ferrocarril. Los tours que organizan visitas a dicho sistema no cubren la totalidad de la red, dado que parte está cerrada al público por el riesgo de inundación en caso de fuertes precipitaciones.

5. Cuidado con la “estalactita”

La formación de una estalactita o estalagmita es un proceso natural que lleva miles de años. No obstante, en el este de Londres, en la zona de Shoreditch y alrededores, el proceso puede acelerarse y tardar sólo unas semanas. Eso sí, las formaciones no son de roca sino de grasa y aceite procedentes de los numerosos restaurantes de comida rápida de los alrededores.

El vertido de estos productos al desagüe provoca que, bajo ciertas circunstancias, se formen columnas en el sistema de alcantarillado que llegan a dificultar o bloquear completamente la evacuación de aguas residuales. Periódicamente técnicos del servicio de limpieza deben introducirse en el subsuelo para deshacer las formaciones con pistolas de mangueras de agua caliente a presión. Las formaciones, conocidas en inglés como fatbergs, pueden llegar a tener un peso de hasta 15 toneladas y 3 metros de alto, y su completa eliminación es un proceso que se puede extender por semanas.

6. Estaciones abandonadas

El metro de Londres conforma una red de túneles que se extiende por kilómetros y kilómetros bajo el subsuelo. Pero podría ser mucho más amplia si a las 270 estaciones en funcionamiento se le unieran las 40 que en la actualidad están abandonadas o en desuso. Cerradas por múltiples motivos, desde un reducido número de usuarios a peligros por derrumbes, estas estaciones, la mayoría en las zonas más céntricas de la ciudad, han sido utilizadas a lo largo de la historia como refugios o y últimamente como escenarios de películas.

7. Pasillos subterráneos

El metro de Londres puede gozar de la mayor extensión de túneles bajo el suelo, pero no tiene el monopolio al respecto, y es que los conocidos almacenes Harrods, el Royal Mail y el Banco de Inglaterra disponen de sus propias vías.

En el caso de la exclusiva tienda, los túneles conectan con otro negocio situado en Hyde Park. Se dice que el servicio postal británico usa dichos túneles como almacenes, y en el caso del Banco de Inglaterra es utilizado como medio seguro para transportar dinero y objetos de valor.

Relacionado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio