9 curiosidades sobre la Oyster Card

tarjeta transporte oyster card
La archiconocida Oyster Card. / Mohd Syis Zulkipli / Shutterstock.com

Para aquellos que viven en la capital británica o van a visitarla más allá de unos días la Oyster Card se convierte en una herramienta imprescindible. Presentes en las carteras de casi cualquier londinense, hoy desde El Ibérico os traemos una lista de curiosidades sobre una de las tarjetas de transporte más famosas del mundo:

  1. Puesta en circulación y declive

La Oyster Card entró en vigor el 30 de junio de 2003, con una tirada limitada que se fue ampliando progresivamente en los siguientes meses. En junio de 2012 ya se habían emitido 43 millones de tarjetas. Se calcula además que cerca del 80% de viajes dentro de la red pública de transporte se llevaban a cabo usando la misma. No obstante, 12 años después de su puesta en marcha, en junio de 2015, comenzó su declive. Así, desde TFL se puso en marcha el programa “Future Ticketing Programme”. No es más que el intento de ir sustituyendo progresivamente el uso de esta tarjeta por otros sistemas de pago como el de tarjetas de crédito y débito contactless y que implicará su desaparición a largo plazo.

  1. Tarjetas fantasma

Es difícil llevar un cálculo exacto sobre el número de tarjetas que hay en circulación y cuáles no. No obstante, se estima que hay al menos 25 millones de Oyster que no han sido utilizadas en el último año o más. Los motivos pueden ser de todo tipo, desde que han sido perdidas hasta que se mantienen fuera de uso por ser mantenidas como un recuerdo. Se estima que esas tarjetas suman un montante de cerca de 47 millones de libras.

  1. Sin caducidad

Una de las mayores ventajas de la Oyster Card es que no cuentan con fecha de caducidad, pueden ser utilizadas sin fecha límite. Además, el dinero contenido en las mismas puede ser devuelto en cualquier momento sin restricciones.

  1. Un modelo para otros países…

Lo extendido que está su uso, las facilidades para adquirirla y otras ventajas, como la mencionada de la no caducidad, y la posibilidad de usarse en diferentes medios hace que la Oyster Card esté considerada como la tarjeta de transporte más exitosa del mundo. Otras redes de transporte de ciudades tan populares como Moscú, Nueva York o Tokio han estudiado el modo de reproducir ese sistema en sus respectivos países.

  1. … pero también muy criticado.

No obstante, en los últimos años han aumentado las críticas. La más popular es la relativa al sistema de touch in touch out. Este penaliza a aquellos que entran y salen de la misma estación por haber cometido un fallo o por ser incapaces de coger el transporte deseado, y supone una sanción por duplicado ya que el sistema deduce erróneamente que el usuario ha olvidado u omitido el uso de la tarjeta al entrar o al salir. Otra de las críticas es su uso en determinados medios como la red de transporte por agua o de trenes fuera de Londres, donde se limita a proporcionar un descuento o directamente se excluye su utilización.

Y uno de los aspectos más criticados es fruto del tradicional celo británico por proteger la intimidad y la privacidad. Cada Oyster Card cuenta con un número único de identificación y las operaciones realizadas con la misma se almacenan en una base de datos durante 8 semanas. Además, para usos de largo plazo el usuario  debe ser registrado por medio de alguna tarjeta identificativa. De hecho, las fuerzas y cuerpos de seguridad británicos han reconocido identificar a sospechosos y delincuentes a través del uso que éstos hacían de esas tarjetas de transporte.

  1. El chip de cada Oyster card

La clave de cada tarjeta de transporte está en un chip en la parte inferior derecha de la tarjeta, lo que hace que pueda funcionar con los lectores. Éstas están facilitadas por una compañía de alta tecnología y son compatibles con lectores con un campo electromagnético que cuente con el sistema ISO/IEC 1443 de tipo A. El chip puede llegar a ser visible si la tarjeta se deteriora mucho y, aunque es muy resistente, pierde toda su efectividad al quedar expuesto o cercano a campos magnéticos muy intensos.

  1. Distintos modelos de tarjeta

La tarjeta de color azul es la clásica, pero en los últimos años se han puesto en circulación ediciones especiales para conmemorar determinados eventos. Así, hubo una tarjeta para la boda del Príncipe William y Catherine, para los Juegos Olímpicos de Londres de 2012 o incluso para el 150 aniversario del metro de Londres. Del mismo modo, son varias las compañías que han patrocinado el card holder, el porta tarjetas, y a lo largo de los años hemos podido ver a empresas como Ikea que se han encargado de pagar para que su logotipo figure allí.

  1. Rapidez en el servicio

El motivo principal por el que la Oyster Card se introdujo fue, básicamente, su rapidez. Y es que su uso agiliza tremendamente el servicio, algo esencial en horas punta en algunas estaciones. Se ha comprobado que el uso de esta tarjeta llega a permitir el pase de hasta 40 personas por minuto por los tornos, 15 más que en el caso de que se usarán tickets de papel. Además, facilita la entrada en autobuses a un ritmo tres veces más rápido que con otro sistema.

  1. Nombres alternativos

Nos hemos habituado al nombre de Oyster Card, pero su elección fue fruto de una decisión de TFL. De haberse optado por otra iniciativa, hoy los londinenses usarían para sus trayectos una Gem card o incluso una Pulse card, algunos de los nombres que en su día se barajaron.

Relacionado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio