Álvaro Gago: “Trato de mostrar una realidad que para muchos pasa desapercibida”

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El audiovisual gallego pisa con fuerza en la capital londinense. El gran potencial de sus ciudadanos puede apreciarse sin dificultad en cada edición del Galician Film Forum. Se trata de un festival que nació en 2015 a través de un grupo de gallegos emigrados a Londres, con el fin de dar visibilidad al cine y a la cultura gallega. El King’s College de Londres acogerá su décima edición mañana, 5 de abril. Lo hará con el estreno en Reino Unido del documental ‘Tódalas mulleres que coñezo’, de Xiana do Texeiro, así como con la proyección de uno de los títulos más reconocidos de la comunidad gallega: ‘Matria’, por Álvaro Gago.

En menos de 20 minutos, ‘Matria’ trata de desmontar el mito del matriarcado en Galicia. Presenta los desafíos a los que enfrenta diariamente Ramona, una mujer luchadora que trabaja en una fábrica de conservas. De forma casi documental, el cortometraje plasma la ardua monotonía en la que está inmersa la protagonista. Además de no sentirse valorada en su trabajo y ser tratada de malas maneras, su salario es miserable. El cansancio y la incomunicación en el hogar y entre sus compañeras lo compensa refugiándose en su hija y su nieta. Con tan solo dos años de vida, la obra de Gago ha sido galardonado en múltiples ocasiones. Entre ellas, consiguió el Premio del Gran Jurado en el Festival de Cine de Sundance y el de Mejor Cortometraje Español de la Seminci de Valladolid. Cabe destacar que su éxito ha sido tal, que este año fue nominado a los premios Goya. 

El autor de ‘Matria’, Álvaro Gago, ofrecerá un coloquio en el GFF

1. ¿En quién te inspiraste a la hora de producir el cortometraje ‘Matria’?

En mi admiración por Francisca Iglesias Bozón, la protagonista. La conocí hace muchos años en el pueblo de Vilanova de Arousa, donde se rodó parte de la película, pero no fue hasta que trabajó para mi abuelo cuando realmente conectamos. Cuidó de él durante 8 años hasta que falleció. Entró en un momento de su vida donde los dos encontraron el uno en el otro una especie como de oasis. Todo un huracán dispuesto a mover los cimientos de mi abuelo y transmitirle las ganas de vivir que tanta falta le hacían en aquel momento. Ella venía con una historia detrás muy potente que decidió contarme a medida que íbamos forjando un vínculo de confianza con el otro. Pensé entonces que valía la pena contarla, siempre y cuando ella tuviera el suficiente valor como para enfrentarse a contar su realidad.

2. ¿Qué consideras que puede llegar a transmitir el cortometraje a sus espectadores?

Los mensajes los elucubro después porque si no adoctrinan. Sin embargo, podría decir que trato de desmitificar el matriarcado gallego. Por movimientos sociales, Galicia fue una región muy pobre de emigración donde los hombres se iban y las mujeres se quedaban. Las propiedades comenzaron a pasar a manos de ellas, lo que se conoce como un ‘matrilineado’. Por ello, debido a cuestiones de tradición histórica, al género femenino de origen gallego se le ha asociado siempre con la fuerza, pero está muy alejado de la realidad. Como se refleja en el corto, la protagonista trata de tirar como puede hacia delante pero se encuentra bajo una sumisión.

No obstante, pretendo mostrar un punto de vista objetivo sin tratar de hacer sangre con el dolor. La película debe vivir en cada uno, ser una experiencia individual. Me gusta poner en valor una lengua que es hermosa y por desgracia sufre mucho, la pisan mucho.

3. ¿Qué le ves de especial a ‘Matria’?

Es una película que intenta captar otro tipo de verdad. A nivel fílmico el rostro de Francisca es muy particular. Es un rostro muy potente donde habitualmente no se pone el foco, ya que además es una historia que para muchos podría haber pasado desapercibida. Asimismo, Galicia tiene un punto de exotismo con su belleza paisajística y sus habitantes que creo que llama mucho la atención. Fue una experiencia vital para mí. Siento que vivo a través del cine y todo lo que tiene que ver con el audiovisual y con mi tierra me tiene totalmente enamorado.

4. ¿Cuánto tiempo te llevó la elaboración del corto?

El rodaje fue tan solo de cinco días y medio. El proceso de escritura fue muy lento porque me encontraba trabajando en otros proyectos y me lo tomé con calma. Fueron 4 meses de preproducción, lo que me permitió tener un control que a posteriori se va perdiendo y me encanta. La posproducción fue algo muy heterodoxo. Monté en dos días porque tenía las ideas muy claras ya montadas en mi cabeza. Es algo inusual, porque he editado otros proyectos que me han llevado meses. En conjunto habrá sido de año y medio toda la producción.

5. ¿ Cómo ves la situación del audiovisual gallego?

A nivel español muy desestimado, a pesar de su éxito internacional. Para empezar, porque necesitan de una traducción, algo que en España cuesta mucho. Asimismo, requiere de un cierto esfuerzo por parte del espectador. El circuito de festivales y salas sí que tiene algo más de relevancia pero a la hora de expandirse e incluso ser considerado en premios como los Goya, no lo ponen en auge. Un ejemplo sería el del cineasta gallego Oliver Laxe quien cuenta con dos películas premiadas en el Festival de Cannes y sin embargo nunca fue a los Goya. A nivel internacional desde que irrumpe La Escuela de Imagen y Sonido de Coruña con Manolo González a la cabeza, empieza a surgir una linea de ayudas dentro de la administración publica que permite desarrollar mejor los proyectos. Se trata de un tipo de cine arriesgado y es muy importante cuidarlo. Yo por lo menos, a día de hoy me veo incapaz de trabajar en otro sitio que no sea Galicia. Ni rodar en otra lengua.

6. Como uno de los fundadores del GFF, ¿cómo surgió la idea del festival?

Surgió en un bar. Nos juntamos 5 o 6 personas que nos conocimos a través de la comunidad de gallegos de un grupo de Facebook. En cada reunión, nos sentíamos cómodos y nos sentíamos como en casa. Todos teníamos un especial interés en poner en relevancia todo lo que se estaba produciendo en Galicia. Hubo multitud de reuniones y necesitó de mucha organización.

Creamos un manifiesto, fijando los puntos claves a modo de matriz. A partir de la misma, se empezó a definir que es lo que se quería hacer, su naturaleza y proponer nuevas opciones. Qué tipo de cine traer, cómo conseguir fondos, de qué manera, etc. Hicimos una potente labor de investigación. El tipo de cine que buscábamos era de origen gallego pero estábamos abiertos a incluir cualquier categoría dentro del mismo. Queríamos poner en valor el idioma, la identidad y la cultura. Yo estuve en las 3 o 4 primeras ediciones y ya van por la décima. Estoy totalmente orgulloso de lo que surgió aquel día. Este 5 de abril yo estaré presente en Londres y tras la proyección de ‘Matria’ ofreceré un coloquio donde hablaré del cortometraje y de mi experiencia personal en el audiovisual.

7. ¿Próximos proyectos audiovisuales?

Acabo de rodar un corto en Vigo llamado ’16 De Decembro’, el cual terminamos hace dos semanas. Asimismo, tengo un primer guión de largometraje que está en construcción y lo iremos desarrollando a lo largo de este año. A diferencia de ‘Matria’, esta obra tiene un estilo que rompe con la homogeneidad. Sin embargo, están en parte ligados entre sí en lo que se refiere al contexto. Tengo también otra idea de cortometraje y otro proyecto con una cineasta gallega llamada Lucía Estévez. También me gustaría integrarme en algún momento a Cinema en curs, un programa de pedagogía del cine llevado a cabo en escuelas e institutos. Utilizan una metodología que se aleja del modelo educativo estándar donde se invita a los alumnos a la reflexión. Además, se pone en manifiesto la colectivización del trabajo y se aleja de cualquier tipo de competitividad.

Sobre el autor

Graduada en Comunicación Audiovisual. Me apasionan la danza, los viajes y la gente positiva. Bastante inconformista, charlatana y soñadora. "Todo pasa por alguna razón" y "un día sin reír es un día perdido" como filosofía de vida.

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