Cuando tus amigos en Londres ya no son tan amigos

En ocasiones
En ocasiones

Cuando llegas a Londres y empiezas desde cero, en modo supervivencia por tu inglés básico, los primeros años son duros. Me acuerdo todavía cuando trabajaba en un restaurante japonés donde todo era “quickly quickly”. No me gustaba trabajar allí, pero aguanté por miedo a no encontrar otro trabajo. Aguanté y tragué hasta que mi cuerpo somatizó con la muela del juicio. Me hizo sufrir y llorar de dolor hasta que un dentista me la pudo extraer. De allí aprendí que si no escuchas tu cuerpo cuando te sientes mal en un sitio o con alguna persona, y te quedas allí, esperando que algo mágico pase allí afuera, tarde o temprano tu cuerpo va a somatizar. Ahora mirando desde la distancia, he aprendido a sentir, soltar y cerrar ciclos para poder moverme hacia otra dirección si alguna persona, bien sea mi pareja o alguno de mis amigos, no me gusta. Cuando alguien acude a mi TERAPIA PSICOLÓGICA con estos signos, suelo explicarles que los psicólogos conocemos esto como ser congruente con uno mismo. Es decir: pensar, sentir y actuar en la misma dirección.

En vez de ir a la fiesta con mis amigos, prefiero quedarme en casa

Voy a poner un ejemplo. Imagínate que estás en Londres y sientes que los amigos que conociste al principio de llegar a la ciudad ya no te hacen sentir cómodo. Ya no conectas tanto con ellos porque las últimas veces que has quedado, en el fondo, lo único que te apetece es quedarte en casa mirando una serie de Netflix. Tu ego te dirá: ve a la fiesta. Piensa que ellos, tus amigos, te ayudaron a encontrar trabajo en Londres y también vivienda. Si no vas, les va a sentar mal y no les va a gustar. Al final, terminas en la fiesta para no sentirte culpable y tener la aceptación de ellos. Pero si la fiesta es a la 7 apareces dos horas tarde (una manera inconsciente de boicotear el encuentro). Durante la fiesta pasas la mayor parte del tiempo mirando el móvil y chateando con alguien porque no te interesa mucho la gente que hay allí.

Si vives para la aceptación y la aprobación de los otros, al final te sentirás cargado. Necesitas conocerte a ti mismo y estas sensaciones te lo impiden. Llevarás mucho peso en tus espaldas por querer agradar a todas horas, desconectado de tus emociones porque tienes una creencia que te limita a creer que lo más importante es ser aceptado por los otros, por tus amigos. Esto al final te deja sin energía y cansado porque eres incongruente con lo que sientes (quedarte en casa descansando) y haces (ir a una fiesta que no te apetece). Este ejemplo se puede a extrapolar a miles de ejemplos en la vida. Ese cansancio que sientes desde hace tiempo es un aviso de que algo anda mal en tu interior, el cuerpo te está avisando que tienes que actuar de manera diferente porque aguantar y tragar no te está funcionando.

El secreto: Sé congruente contigo mismo

En el fondo te estas traicionando a ti mismo, estás siendo incongruente con lo que sientes y haces. Y te estás alejando del amor y actuando desde el miedo. Para conectar más con el amor y estar conectado con la vida, intenta ser congruente contigo mismo. Aléjate de todo aquello que no te traiga paz, esa tiene que ser tu prioridad. Y siente las emociones, no las rechaces. Sea la que sea: tristeza, alegría, rabia… Las emociones van y vienen durante el transcurso de nuestra vida y tienen una función. Oye las señales y no apagues la voz de tu cuerpo. Él es tu mejor amigo, siente la emoción que sea porque el cuerpo te quiere decir algo. Elige con el corazón, es hora de atreverse.

Si necesitas el consejo de algún profesional puedes contactar con Olga Gallardo, Psicóloga residente en Londres que lleva a cabo sus terapias de forma presencial y online.

Olga Gallardo

Email: olga.garoig@gmail.com

Teléfono: 07454662019

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