Ambas son mujeres poderosas, elegantes e inteligentes. Íntegramente diferentes, éstas españolas comparten variados y curiosos nexos de unión: su vida gira en torno a los políticos, al poder y a Inglaterra. Si quieres descubrir «el secreto» sigue leyendo.

 Desde el otro lado del charco queremos hacer un guiño a dos particulares historias de amor. El nexo en común está en sus protagonistas, dos españolas famosas, internacionales y emparentadas con Inglaterra por diversas y curiosas razones.

 

A un lado, Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, catorce veces Grande de España, comúnmente conocida como la Duquesa de Alba y en el otro, a Miriam González Durántez, esposa del actual viceprimer ministro del Reino Unido.

Para los que no han estado pendientes de los últimos cotilleos en España debemos decirles que alguien ha conseguido desbancar a Belén Esteban de su reinado en el papel couché. Ahora la atención social se centra en la historia de amor de Doña Cayetana de Alba que el pasado día 5 de Octubre contrajo nupcias por tercera vez con Alfonso Díez, funcionario de profesión, 24 años más joven que ella.

Cayetana de Alba es una aristócrata española descendiente directa del rey Jacobo II de Inglaterra a través de su hijo ilegítimo, James Fitz-James, que dicho rey tuvo con su amante Arabella Churchill (antepasado a su vez del que sería en 1940 primer ministro británico Wiston Churchill).

Y de la alusión de un ministro británico, conectamos con nuestra segunda protagonista, Míriam González Durántez esposa del viceprimer ministro británico Nicholas Clegg. Fue en Bélgica, mientras estudiaba un postgrado, cuando conoció a Nick. Una compañera le pidió que actuara como celestina, pero en el camino se quedó prendada del inglés. Y nació el amor.

De orígenes humildes, esta abogada vallisoletana socia del bufete internacional DLA Piper, saltó a la fama en Mayo de 2010, cuando su marido llegó al poder. Ella sin pretensión se apoderó del corazón de la prensa y la sociedad británica por sus peculiaridades distintivas respecto a las esposas de los demás candidatos: ha dicho que «ella no es una mujer florero», ya que «ser la esposa de un político no tiene que convertirse en un roll».

Y de florero, nada: González Durántez estudió Derecho en la Universidad de Valladolid. Tras ganar una beca de postgrado en el Colegio de Europa y trasladarse a Brujas, (Bélgica) conoció a Clegg. Contrajeron nupcias en el 2000 y fue entonces cuando asentaron su residencia en Londres. Londres formó parte en la vida de la Duquesa de Alba por un motivo bien distinto. Al estallar la Guerra Civil Española en el verano de 1936, los Alba se exiliaron en Londres, lugar donde su padre sería nombrado embajador de España. Durante su exilio en la capital británica, Cayetana sufrió los estragos de la Segunda Guerra Mundial y vivió en carne propia la serie de bombardeos que afectaron a la ciudad. Eso sí, su círculo siempre fue exclusivo y poderoso. A los 16 años, tenía como compañero de clase, entre otros hijos de destacadas personalidades, a un hijo de Tolstoi y tomaba el té de las 5 en la residencia de su pariente, Sir Winston Churchill, donde las hijas de éste le hacían la reverencia protocolaria. Sin olvidar que compartió juegos con la futura reina Isabel II.

En la capital británica, bajo el reinado de la misma monarquía, en la actualidad Miriam González se codea con la élite política y económica. Pero la política no es nueva para ella. Primero la vivió intensamente con su padre, José Antonio González Caviedes, alcalde del pequeño pueblo Olmedo y senador del PP. Y luego en Bruselas, con el Comisario Chris Patten y con su sucesor Ferrero Walter.

Estas no son las únicas similitudes de estas dos ladys: fuerte personalidad y religión. Ambas tienen las ideas claras y un marcado carácter que les lleva a conseguir todos sus propósitos. La duquesa se propuso casarse con el «hombre de sus sueños» a pesar de la negativa de todos sus hijos y casada está, con baile flamenco incluido para deleite de periodistas, críticos y espectadores varios. Miriam, por su parte, decidió conservar su apellido después de casarse, algo totalmente atípico en Reino Unido. Sus tres hijos tienen nombre español, Antonio, Alberto y Miguel, ya que sus raíces inglesas les harían apellidarse Clegg.

Y para cerrar el círculo, ambas son fervientes católicas, Cayetana descendiente del último monarca católico en reinar en Inglaterra y Míriam devota practicante así como sus hijos, a pesar de que Nick Clegg no es creyente.

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