Argentina vuelve a la final para hacer historia

Después de la sorpresa en la otra semifinal, el partido de ayer creaba mucha expectación. Argentina, la única superviviente del continente Sudamericano, y Holanda, que cayó contra España en el pasado Mundial. Antes del comienzo del encuentro se dedicó un minuto de silencio a Alfredo Di Stéfano y después el balón se puso en juego.

Argentina y Holanda no pudieron evitar sentir el miedo de que les sucediese lo mismo que a la «Canarinha», por ello ambos entrenadores plantearon un partido defensivo y sin riegos que tenía que terminar como acabó, en penaltis. Van Gaal fijó su objetivo en defender cualquier oportunidad de los argentinos durante la primera parte. Argentina lo intentó y creó alguna ocasión, no demasiadas, pero siempre mirándose las espaldas temiendo una carrera de Robben. Holanda tuvo bastante con vigilar a Leo Messi por todos los rincones, el principal encargado fue De Jong, la novedad de última hora que se encargó personalmente de no dejarle sólo ni un segundo ya que el 10 argentino es capaz de todo en ese tiempo;

En la segunda parte Holanda tuvo más el balón, pero el encuentro no cambió mucho más. Cuando pareció que había llegado el gol, era fuera de juego. Las oportunidades a balón parado brillaron por su ausencia o,cuando se daba alguna, el balón se perdía por línea de fondo. En el minuto 81, Sabella realizó un doble cambio pensando directamente en la prórroga, se fueron Enzo Pérez e Higuaín y entraron el Kun y Maxi. Mascherano, uno de los mejores hombres del partido, evitó lo que podría haber sido gol de Robben justo cuando el partido se encontraba en los últimos momentos del segundo tiempo. Fue el único momento de intriga en los primeros 90 minutos.

La prórroga no supuso ningún cambio, parecían haberlo pactado. Durande la media hora extra el encuentro siguió la misma tónica con la que había empezado, mucha defensa y pocas ocasiones. A los astros de ambas selecciones se los vio muy poco o nada, todos esperaban algún destello por parte de alguno de ellos, pero ese momento no llegó.

Al llegar los penales, todo se iba a decidir, sólo podía pasar uno. Van Gaal no cambió de portero, no sabemos qué habría pasado si lo hubiese hecho. Sergio Romero fue el héroe de la noche al salvar a su país, del mismo modo que lo hizo Sergio Goycochea en aquella semifinal de 1990, desde los doce pasos paró dos penales a Vlaar y Sneijder. Los albicelestes ganaron por 4-2 y ya están en la final de la Copa del Mundo 2014.

La selección argentina vuelve a jugar la final del Mundial 24 años después de vencer a Holanda en penaltis, lo que supone la repetición de la final de México’86 e Italia’90. Si Argentina gana el próximo partido, Leo Messi habrá conseguido todos los títulos y de nuevo habrá vuelto a hacer historia.

 

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