El barítono Carlos Álvarez visita Londres

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Carlos Álvarez es un barítono español de ópera. Esta semana visita Londres para ofrecer un concierto, además de una charla en el Instituto Cervantes de la capital de Reino Unido.

Este artista se caracteriza por tener una voz más grave que la de un tenor y más aguda que la de un bajo. Por ello se le califica como barítono. Su talento le ha permitido debutar en diferentes teatros del mundo. Ha actuado en el Teatro Scala de Milán, Ópera Bastilla de París, ROH Covent Garden de Londres, Metropolitan Ópera House de Nueva York, entre otros escenarios. Su carrera profesional se ha visto recompensada por diferentes premios como un Premio Grammy en 2001 y 2005 ó el Premio Nacional de Música en 2003.

Siempre ligado estrechamente a su tierra natal, Málaga, mañana debutará en Royal Opera House con la ópera Simon Boccanegra. Después de su actuación ofrecerá una charla entre amigos para acercase más a su público y contar su experiencia profesional. Hoy os presentamos una entrevista que Carlos Álvarez regala a los lectores de El Ibérico.

Tuviste que dejar los estudios de medicina para dedicarte a la música ¿Fue complicado? ¿Cómo se lo tomó tu familia? ¿Volverías hacerlo?

A los 7 años fui elegido para formar parte de la escolanía del colegio donde estudiaba EGB en mi ciudad natal, Málaga. Sin darme cuenta fui creciendo con la música como mi mayor afición, hasta llegar al Coro de la Ópera. Mientras tanto, comencé a estudiar Medicina en la Facultad de la Universidad de Málaga y Canto en el Conservatorio. En cuarto curso de carrera tuve que elegir entre estar en el hospital realizando prácticas de Patología Médica o subirme a los escenarios. Mi familia respetó mi decisión, siguiendo la máxima aprendida en casa de que una vez tomada la decisión, se respalda hasta las últimas consecuencias. Casi treinta años después puedo afirmar que fue la mejor opción.

¿Cómo se asimila la fama? 

El reconocimiento es un elemento más de este trabajo. Siempre tuve claro que el aplauso es el resultado final de todo un proceso creativo de alto esfuerzo y rigor artístico. Una vez terminada la función, donde se habrá demostrado la excelencia o no de mi trabajo, vuelvo a ser yo mismo, el hombre familiar que conoce a mis amigos y las personas con las que comparto profesión. Nunca he esperado nada de esta profesión, solo dedicarme a mi pasión. El reconocimiento social y artístico no solo conlleva satisfacción sino responsabilidad ante la sociedad a la que pertenezco.

Has interpretado a diversos personajes ¿Cuál te ha supuesto mayor reto personal y profesional? ¿De cuál estás más orgulloso? 

Afortunadamente, mi repertorio abarca a decenas de personajes, cada uno de ellos muy distintos a mí mismo. Casi siempre he de interpretar a personajes con los que no comparto ni comportamiento ni mentalidad. Debo hacer un ejercicio de introspección para encontrar, dentro de mí las características de mi personaje. Siendo un barítono, debido a mi voz grave, fundamentalmente, papeles como Rigoletto, Yago, Macbeth, Carlos de Vargas o Don Giovanni de Mozart, Scarpia en Tosca, Carlo Gerard en Andrea Chénier o Tonio en Pagliacci, suponen no solo un reto profesional sino un disfrute y un orgullo personal.

Al debutar en diversos lugares del mundo ¿Dónde es más sencillo triunfar, en el extranjero o en España? 

El hecho de que mi profesión se realice en aquellos teatros que, por suerte, acumulan gran tradición operística supone compartir experiencia profesional con distintos públicos que pueden considerarse tan diversos como sus propias culturas y usos sociales. Por otro lado presentan algunos elementos comunes como la gran información que tienen sobre los espectáculos a los que asisten pero, sobre todo, la enorme pasión con la que se acercan a la ópera. Un público conocedor te dará su aprobación si realmente les convences de la bondad de tu trabajo y eso, normalmente, se traduce en éxito.

¿Consideras que en tu tierra natal, Málaga, es necesario desarrollar más este sector? ¿Qué opinas del proyecto del auditorio del Muelle Heredia?

El nivel de formación, de oferta amateur y profesional es, en estos momentos, el mayor logro conseguido en el sector musical de mi ciudad. Nunca antes estuvo tanta gente interesada en su consumo como en su realización. Conservatorios a gran rendimiento (aunque todavía no se contemple la Música en su Grado Superior como disciplina universitaria) Sin embargo, existen pocas oportunidades de demostrar una mejor oferta musical. Si tuviéramos el elemento indispensable que falta en nuestra ciudad, el Auditorio. Un proyecto que lleva más de 25 años sobre la mesa. Este espacio es absolutamente necesario para que la apuesta de Málaga por la cultura sea integral y completa.

¿Crees que los espectáculos de ópera están bien potenciados o necesitan mayor propagación mediática? 

Lo que realmente se necesita es que la oferta sea amplia y con diversidad de precios para que, el que quiera, pueda acercarse a un teatro de ópera con la normalidad con la que se asiste a un museo. La ópera no es elitista, está condicionada por su especificidad acústica, que requiere espacios cerrados cuyo aforo no permite la gran masificación de público.

Respecto a la ciudad de Londres ¿Cómo es la acogida del público inglés? 

Londres es el sueño de aficionados y profesionales. Para los aficionados, el público londinense es respetuoso durante la función, demostrando gran concentración, y al final del espectáculo recompensa con grandes ovaciones. Para los profesionales supone un grado más en nuestro deber de convencer con la calidad de nuestro trabajo.

Después de haber debutado en diferentes ciudades ¿Es Londres una ciudad para cumplir los sueños?

Hace ahora 25 años que vine a trabajar a Londres por primera vez, con la London Simphony Orchestra, bajo la dirección de Sir Colín Davis. Al año siguiente debutaba en ROH Covent Garden con una mítica producción de “La Traviata”, dirigido por Georg Solti. Y eso para mí significa cumplir varios de mis sueños en un mismo momento.

¿Cuáles son tus lugares favoritos de Londres? Restaurantes, bares, teatros…

Mirar hacia arriba y descubrir una magnífica arquitectura, entrar en los museos y galerías y perderme, en alguna librería son las actividades más habituales cuando estoy aquí. Si tuviera que aconsejar un restaurante, corroborado por su calidad y trato, Hispania, restaurante español en pleno Bank.

Consejos para las nuevas promesas del sector

Como decía mi paisano, Pablo Ruiz Picasso, que la inspiración nos pille trabajando. Traducido a mi profesión, formación, honestidad musical en la interpretación. Además se debe tener responsabilidad absoluta ante las decisiones oportunas de repertorio y madurez vocal. Hay veces en las que debes rechazar ofertas si uno no está del todo convencido del personaje. Asumir que es una profesión donde la palabra ‘divo’ solo ha de estar relacionada con la bondad y calidad absoluta de nuestro trabajo y no con la despectiva acepción de capricho y falta de implicación. Para terminar solo puedo aportar un consejo claro y conciso ¡A currar!

Sobre el autor

Doble Graduado en Marketing e Investigación de Mercados y Publicidad y Relaciones Públicas. Una de mis pasiones es la escritura y aquí la practico. Mientras, descubro el sinfin de oportunidades que Londres nos regala.

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