Cómo disfrutar de Londres sin pagar un penique

Cuando uno llega por primera vez a Londres tiene la extraña -y amarga- sensación de estar sacando a pasear la cartera en todo momento: que si el bono del transporte, alojamiento, una pinta, un «cup of tea», un fish and chips… No, tu bolsillo no tiene un agujero. Lo cierto es que en la capital británica toda excusa resulta ser buena -además de cara- para que monedas y billetes vayan lenta y, sobre todo, cruelmente desapareciendo de tu haber.

MERCADILLOS

Londres cuenta con más de 80 mercados. No vamos a descubrir América si decimos que no se trata de la ciudad con el clima más agradable del planeta, por lo que durante los días de lluvia los mercados al aire libre pueden convertirse en un paraje algo desolador. Pero si te levantas un día, ves que el sol brilla -porque sí, existe- y cuentas con la predisposición y paciencia suficientes para perderte entre un mar de gente, el plan perfecto es acudir a un mercado. Sea cual sea tu interés, siempre va a haber alguno que vaya a satisfacer tus caprichos más ocultos. Si eres un amante de las antigüedades, tu sitio es Portobello Market, localizado en el señorial Notting Hill. Si por el contrario te apasionan los puestos de comida, degustar platos típicos de todo el mundo, así como hacerte con productos delicatessen, tu lugar es Borough Market, un mercado que «abre sus puertas» los viernes y los sábados junto al London Bridge Station. Los más hipsters o underground tienen algo más de variedad, ya que cuentan con el mercado de Brick Lane, al este de la ciudad, y con el de Camden Town. Ambos ofrecen infinidad de objetos muy curiosos para la vista, así como ropa con un gran componente moderno y comida variopinta (en muchas ocasiones la gente que pasea por estos dos últimos mercadillos también es digna de contemplar).

Si vives en Londres puedes conseguir un tour gratuito por el Parlamento y para acceder también a lo alto del Bige Ben./ londonerblog.

EL PARLAMENTO Y BIG BEN

Por si la reina Isabel II estuviera poco presente en Londres, el Big Ben, la emblemática torre que se alza majestuosa junto al Parlamento inglés, pasó oficialmente a denominarse el pasado año Torre de Isabel, como homenaje a los 60 años de reinado de la soberana. Las visitas guiadas al Parlamento tienen lugar los sábados y determinados días de verano por un «módico» precio de 15 libras. No obstante, existe una manera de acceder al interior del Parlamento sin coste alguno y que no implica acabar en la cárcel. Lo cierto es que durante las sesiones de debates que tienen lugar en la Cámara de los Comunes y en la de los Lores -de lunes a jueves, y excepcionalmente algún viernes- uno puede acceder y ser testigo de cómo se forja el futuro de este país. Pero si lo que quieres es hacer un tour y que alguien te explique los pormenores de este edificio y si, además, da la casualidad de que vives aquí, puedes contactar con el miembro local del Parlamento más cercano a tu vivienda y así conseguir un tour gratuito no solo para el Parlamento, sino -ahora viene la mejor parte- para acceder también a lo alto del Big Ben, perdón, Torre de Isabel.

MUSEOS

Pocas ciudades en este mundo ofrecen tanto Arte (con mayúsculas) gratuito como Londres. Pero si ya has visto todas las momias, sarcófagos y otros objetos «prestados» que se encuentran en el maravilloso British Museum, y si ya has disfrutado del Arte más clásico y del más contemporáneo en el National Gallery y en la Tate Modern respectivamente, quizás te apetezca algo diferente.

Aparte de cuadros, la Guildhall Art Gallery tiene también un afiteatro romano./ Wikipedia.

Si vas caminando por la zona de Whitechapel (al este de la ciudad), puedes detenerte en Whitechapel Bell Foundry, un museo gratuito que puede presumir de haber construido no solo la campana del Big Ben, sino también la Liberty Bell, «la campana de la libertad», símbolo de la independencia de Estados Unidos que se encuentra en Filadelfia.

Para los que quieran ver antigüedades de otro tipo, se encuentra el Guildhall Art Gallery, que alberga no solo una colección amplísima de cuadros, sino también nada más y nada menos que un anfiteatro romano, descubierto en 1998 y que data del año 70 a.C, escenario de ejecuciones y de batallas entre soldados y animales.

Por último, todas aquellas personas que siempre hayan soñado con tener oro entre sus manos están de enhorabuena. El Bank of England Museum ofrece, de manera gratuita, la posibilidad de que los visitantes puedan tocar y sostener un «trozo» de oro de 13 kilos. Situado dentro del edificio del Bank of England, el segundo banco central más antiguo del mundo, este museo alberga una colección inmensurable de monedas, billetes, fotografías e incluso de mosquetones, que se utilizaban para custodiar este banco creado en 1694.

RINCONES DESCONOCIDOS

Durante muchos años -unos 3.000 precisamente-, la City de Londres ha tenido un «motor», un «corazón», una «autoridad», que, si bien venida a menos, sigue en pie en la calle Cannon. Se trata de un trozo gigante de piedra caliza sobre la que antaño se realizaban juramentos y se cerraban acuerdos. Más conocida como London Stone (la piedra de Londres), a esta piedra también se le atribuye el mantener la «integridad» de toda la ciudad, ya que, según la leyenda, en el momento en el que la piedra se destruyera, también lo haría la ciudad entera.

La London Stone, la encargada de mantener la «integridad» de toda la ciudad.

Para no dejar la Historia a un lado, y para satisfacer la curiosidad de los aficionados a novelas como El Código da Vinci, desde aquí proponemos visitar la Iglesia de los Templarios (Temple Church). Este «templo» con forma circular, escondido entre las callejuelas de la City y construido en 1185 a imagen y semejanza de la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén, guarda en su interior las imponentes efigies de mármol de caballeros templarios ahí sepultados.

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