Como ser un extranjero y no morir en el intento

«Los objetivos y los sueños del futuro son esenciales en toda vida de éxito» – Robin S. Sharma

Hace poco comencé a leer uno de los libros de mi autor favorito, Paulo Coelho, llamado Se como el río que fluye, y tomando esa metáfora me puse a pensar que nosotros, como inmigrantes, definitivamente debemos ser como un río que fluye, de lo contrario no disfrutaremos la aventura en la que nos hemos embarcado al venir a vivir a otro país.

El río fluye tranquilo, sigue su cauce y de cuando en cuando nos sirve de guía, y es fuente de energía para quienes lo rodean. Pero, ¿Qué pasa cuando el cauce es interrumpido por un declive? Pues parece mentira pero es justo allí cuando el río luce mas imponente, al convertirse en una hermosa cascada.

Como el río, nosotros podemos servir de guías a otros compatriotas que se han embarcado en nuestra misma aventura, podemos ser fuente de fortaleza a través de una palabra de aliento, no solo para nuestros compatriotas sino para cualquiera que lo necesite. Y más importante aún, en tiempos difíciles, seamos como el río, saquemos el mejor provecho a la situación y demostremos nuestra fortaleza y magnificencia (como la cascada).

Recuerdo claramente a mi madre, quien desde que yo era una niña, y aún siendo una adulta, me decía: «Deja que las cosas fluyan»; y es solo ahora de adulta cuando entiendo el verdadero significado de esa maravillosa frase.

Dejar las cosas fluir significa que, si luchas contra la corriente sólo para demostrar a los demás o a ti mismo que eres fuerte, lamentablemente pasarás gran parte de tu vida perdiendo la oportunidad de ver nuevos escenarios, experimentar nuevas emociones y posiblemente servir de ejemplo a otros.

Cuando una nueva situación se presente y parezca que no es lo que tú esperabas, no te detengas a pensar en lo negativo, sigue tu cauce, continua trabajando para lograr tu meta y piensa en lo positivo que puedes obtener. Recuerda que absolutamente todo tiene su razón de ser. Acepta el cambio.

El simple hecho de haber decidido cambiar a otro país, sea cual sea el motivo, es un gran paso. Una decisión muy importante en tu vida, la cual te va a llevar por muchos caminos desconocidos, pero al mismo tiempo te va a presentar muchas oportunidades para brillar y ser exitoso; y dependiendo de lo flexible que seas, alcanzarás el éxito y el logro de tus metas.

Y en la onda de ser flexible, es necesario compartir una metáfora que una vez escuché durante un entrenamiento de cómo gestionar el cambio: Un día apacible, en un lejano bosque, de repente el cielo comenzó a oscurecerse y el viento comenzó a soplar muy fuerte. Un roble le dijo a un bambú: «Yo soy grande, duro y muy fuerte, por lo que sobreviviré a la tormenta; en cambio tú eres pequeño y débil». La tormenta empeoró y el bambú no mostró señales de preocupación, al contrario, se movía y doblaba en armonía hacia donde el viento le dirigía. Por su parte, el roble tan fuerte y duro, tratando de imponerse ante la tormenta, terminó por ceder y romperse. Pasada la tormenta, el único que quedó de pie fue el delgado y flexible bambú, listo para soportar otra tormenta.

Sé fuerte y flexible como el bambú y fluye como el río, aprovecha cada oportunidad que se te presente al vivir tan lejos de tu país y aprende de ello. Ser extranjero no es fácil, pero si tienes claras tus metas, la jornada será más satisfactoria.

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