Wimbledon: el evento deportivo más importante en Londres

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Wimbledon es una de las competiciones de tenis más importantes del mundo. También es, junto al Royal Ascot y las regatas, uno de los acontecimientos sociales más importantes del calendario estival en Reino Unido. Además de poder ver a los mejores tenistas del mundo, como el español Rafael Nadal el el suizo Roger Federer, el evento también se ha convertido en una parada obligatoria más allá de lo deportivo y un plan digno de apuntar en nuestras agendas. Son varias las curiosidades  y anécdotas que a los no british se nos escapan.

1. Dress Code

En cualquier evento que incluya a la alta sociedad, siempre tiene dress code, que no se os olvide. Y Wimbledon lo tiene. Y además, existe fuera y dentro de pista. No vamos a entrar en los requisitos acerca de la vestimenta para los de fuera de pista, porque este código se reserva para un grupo muy selecto. Solo aquellas personas que pertenezcan a la entidad organizadora –All-England Club- o todos aquellos que ocupen un asiento en la Royal Box (nobles y celebridades invitadas) forman parte de este grupo.

Dentro de pista, la ropa que se debe de llevar tiene dos requisitos fundamentales. Tiene que ser ropa deportiva y blanca. Ni blanco roto, ni perla, ni crudo, solo blanco. Esta norma de color se decidió en el siglo XIX, porque además de ser el color de la aristocracia, el sudor se disimula mejor en ropa blanca. Hasta ahí parece fácil, ¿no? Quizás no lo es tanto cuando os decimos que todo lo que pise la cancha tiene que ser blanco. Ropa interior, zapatillas, gorras… Y esta normativa se mantiene también en los entrenamientos. Cómo mucho, está permitido una raya en cuello y mangas de máximo de un centímetro de ancho.

2. Recoge pelotas

250 son los afortunados que consiguen pasar el proceso de selección para ser recoge pelotas del evento deportivo más esperado del año. Y ser ballboy o ballgirl es un puesto que tiene mucho peso. Estos adolescentes están sometidos durante al torneo a una disciplina casi militar. Deben mantener una postura firme, y su capacidad de concentración tiene que estar al máximo. Además de un código de vestimenta (ellos son los únicos que no van de blanco, sino de azul marino), deben llevar el pelo corto o recogido, dar un doble nudo a los cordones de sus zapatillas de deporte, y por supuesto, no mascar chicle. En Wimbledon los recoge pelotas son conocidos por un número y no por su nombre. Y entre punto y punto deben tener la toalla en una mano y las bolas en otra.

3. Pistas

Existen 50 pistas en Wimbledon, pero durante el torneo solo se usan 19. Y como superstición, no existe la número 13. La pista central de Wimbledon recibe el nombre de Centre Court, y las finales del torneo siempre se juegan allí. El césped de las pistas es 100% raigrás perenne, requiere un cuidado exhaustivo y un corte preciso de 8 milímetros, ni más ni menos. Así que cada día, cuando termina la jornada, un equipo de jardinería lo cuida y riega para una próxima jornada. Aunque según avanzan los días de torneo, la hierba también se resiente. Y una curiosidad más: el primero en pisar el verde de sus pistas es el vigente campeón.

4. Pelotas

El suministrador oficial de las pelotas de tenis en el torneo más antiguo del mundo es la firma británica Slazenger, y lo hace desde 1902. Tiene el título de ser el ‘partner’ más antiguo del Grand Slam. En un principio eran blancas, pero pasaron a ser amarillas en cuanto entró a escena la televisión en color. Se calcula que se utilizan unas 50.000 pelotas en cada torneo. De ellas, unas 50 se pierden cada día. Si alguna pelota sale disparada, aunque no esté bien visto, lo normal es que no vuelva al juego porque alguien se la quede. ¿Y qué pasa con el resto de pelotas? Se ponen a la venta en la tienda de souvenirs.  Se venden en tubos de tres, todas marcadas con el nombre y el año del torneo. Todo el dinero recaudado por su venta va destinado a una organización no gubernamental local.

5. Fresas con nata el plato estrella

Si vas a Wimbledon, una tradición es comer fresas con nata. En realidad, es casi una obligación. Una costumbre que se cree que introdujo el Rey Jorge V. No son unas fresas cualquiera. Las fresas que se consumen durante todo el torneo son conocidas como Elsanta, cultivadas en granjas del condado de Kent. Alrededor de 28.000 kilos de fresas son consumidas durante el torneo, junto a unos 10.000 kilos de nata. Sin olvidar las bebidas estrellas en estos eventos. El popular champán que está presente en cualquier evento social que se precie. Y por supuesto, no puede faltar el Pimm’s, una bebida afrutada británica, muy popular en verano y que podría asemejarse (sin mucho éxito) a la sangría española.

Sobre el autor

Mis pasiones comunicar y viajar. Adicta a la información, el aguacate y el chai latte. Cinéfila y seriéfila. No sobreviviría un verano sin helado de vainilla. Amante de la montaña y la playa a partes iguales. No soporto el viento sur, la gente pesimista ni el desorden.

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