Curiosidades sobre Dungeness: el único desierto de Reino Unido

0

I’ve been through the desert on a horse with no name, It felt good to be out of the rain. In the desert you can remember your name, ‘Cause there ain’t no one for to give you no pain

Letra de “A Horse With No Name”, America

En un rincón frente al Canal de la Mancha está ubicado Dungeness, un pequeño lugar en mitad de la nada que las guías turísticas suelen omitir en sus textos. Este pequeño territorio constituye el único desierto del Reino Unido, y sin más afán que el de entreteneros hoy desde El Ibérico os traemos una lista de anécdotas en torno a tan peculiar lugar:

1. Algunos números

Dungeness está ubicado a 35 kilómetros del puerto de Dover. Tiene una extensión de cerca de 2 kilómetros y medio y en tan diminuto espacio se han llegado a divisar hasta 600 especies, algunas consideradas realmente exóticas en el Reino Unido como dedaleras o mariposas nocturnas. Es también el hogar de 99 casas, la mayoría de ellas construidas durante la época victoriana y que servían de refugio a pescadores de la zona, así como 7 faros y 2 centrales nucleares.

2. El origen de su nombre

No se sabe con certeza el origen de su nombre, pero algunas fuentes indican que deriva de la lengua hablada por los pueblos nórdicos que llegaron al suroeste de Inglaterra y que significaría “cabecera”. Otros historiadores y lingüistas creen que el origen es más próximo, y consideran que este procede de la nomenclatura usada para tal lugar durante el dominio normando, significando “nariz peligrosa”

 3. ¿Es realmente un desierto?

Se define como desierto a un bioma donde las precipitaciones son escasas, aunque no hay consenso sobre qué cantidad es considerada como límite para ser incluido en esta categoría. Además, debe de presentar zonas erosionadas, con suelos de tipo arenoso o pedregoso.

Con unas precipitaciones superiores a 600 milímetros anuales no es posible, desde el punto de vista puramente técnico, señalar a dicha zona como un desierto, tal y como se ha hecho constar en repetidas ocasiones desde la propia Oficina Meteorológica del Reino Unido. Sin embargo, lo característico de su terreno, que está formado por guijarros que impiden que la mayor parte de plantas puedan arraigar al mismo, y la existencia de cierta mitología en torno a tal lugar hace que se siga considerando como tal por la ciudadanía.

4. Dos centrales nucleares

Todo resulta un tanto contradictorio en Dungeness, y un ejemplo de ello es que ostentando la categoría de reserva natural sea el lugar donde se ubican no una, sino dos centrales nucleares. Llamadas Dungeness A y B, y abiertas en 1965 y 1983 respectivamente, hasta los atentados de 2001 se podían visitar libremente y conformaban uno de los principales atractivos turísticos de la zona.

Se prevé el cierre gradual de las centrales, si bien no dejarán de estar operativas antes de 2028. Paradójicamente, los naturalistas mencionan que parte de la riqueza faunística se debe a la afluencia de aves que anidan cerca de donde se vierten sus aguas, que al ser utilizadas como lugares de evacuación para sus sistemas de refrigeración presentan temperaturas más altas que las del entorno.

5. Dungeness en el mundo del arte

La especial luminosidad de esta zona y su particular orografía lo han convertido en un lugar de inspiración para multitud de artistas.

Por ejemplo, en 1981 fue utilizado para ilustrar la portada del disco A Collection of Great Dance Songs de la banda Pink Floyd, y también del álbum Ether Song de la banda indie Turin Brakes. También sale en el videoclip  Walking With Elephants del DJ lituano Ten Walls.

En canal E4 utiliza el entorno de Dungeness para anunciar el inicio de las pausas publicitarias. En 1970 multitud de capítulos de la popular serie Doctor Who fueron grabados en este lugar, y varias películas como la película de ciencia ficción Time Bandits o I Want You de  Michael Winterbottom fueron grabadas aquí.

Sobre el autor

Economista y abogado de formación y profesión, y curioso por vocación. Un libro pegado a un hombre, llegó a Londres por ver qué hay detrás. Analítico, pero sencillo y (demasiado) despreocupado, jamás dirá que no a un café. Lleva más de un año tecleando para EL IBÉRICO, y lo que aún le queda.

Deja tu comentario