Dilma Rousseff y el reto brasileño

Nueva presidenta electa en Brasil. Dilma Rousseff, obtuvo el pasado domingo 31 de octubre el 56,05% de los votos y aseguró que su gobierno entrante seguirá con las líneas maestras de su mentor político, Lula da Silva. La primera presidenta en la historia de Brasil, de 62 años, logró batir en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales a su máximo perseguidor, José Serra, del Partido de la Social Democracia (PSDB) y que consiguió el 44% de los votos. En total, unos 11 millones de diferencia, según datos del Tribunal Electoral de Brasil. La candidata del Partido de los Trabajadores ha prometido mantener la lucha contra la pobreza y la estabilidad económica además de un compromiso con «los derechos fundamentales y la igualdad entre hombres y mujeres».

En su primer discurso como presidenta, Dilma, como la conocen los brasileños, tuvo palabras de elogio para su padre político, destacando que «la tarea de sucederle es difícil y representa un desafío. Sabré honrar esta herencia y ampliar su trabajo», prometió. Dilma se acordó de los más desfavorecidos: «No podemos descansar mientras haya brasileños hambrientos, mientras hay familias que viven en la calle, mientras haya niños pobres abandonados a su destino». Un tanto emocionada y con lágrimas visibles, la economista se comprometió a «honrar a todas las mujeres, para que este hecho inédito de hoy se multiplique» en toda la sociedad. «Quiero que los padres y las madres miren hoy a sus hijas y les digan que una mujer puede ser presidenta de Brasil«, dijo en su comparecencia.

Dilma también prometió que llevará con orgullo ser «la presidenta de todos, respetando las diferencias de opinión, garantizando el derecho a la opinión y la expresión, el empleo, la distribución de renta, la vivienda digna la paz social y las más absolutas libertades de prensa, religiosa y de culto». Lula da Silva, el presidente más popular de la historia de Brasil, fue el que eligió a Dilma como candidata a la presidenta, a sabiendas de la oposición de muchos de sus colegas del Partido de los Trabajadores. Tras ocho años como presidente de Brasil se retira con una cifra récord: 83% de popularidad. Ahora el futuro de Lula está en el aire aunque se sabe a ciencia cierta que seguirá en la sombra los pasos de Dilma. «Si Dilma llega a la presidencia y su mandato fuera un fracaso todos le pediríamos que regresara, aseguró un militante del PT.

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