El aumento de la mortalidad de las abejas, un desastre para la especie humana

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Abejas en peligro de extinción. John Sevens. Un estudio del Laboratorio de la Unión Europea (UE) para la Salud de las abejas alerta del incremento de la mortalidad de este insecto en Europa. Según muestran los datos publicados, no se trata de un problema menor. La disminución de la población de abejas pone en peligro la polinización de especies trascendentales para nuestra alimentación. Hay que tener presente que estos animales de cuerpo rayado no solo se encargan de producir miel en sus enjambres.

Su función en el ámbito de la biodiversidad de la Tierra va mucho más allá de generar este dulce alimento. El 35% de los cultivos mundiales dependen directamente del proceso de polinización que llevan a cabo las abejas y ningún otro animal puede sustituirlas.

Los índices de mortalidad no son los mismos en todo el continente europeo y las diferencias entre norte y sur son considerables. El estudio de la UE refleja que mientras que en los países mediterráneos como España existe un índice de mortalidad inferior al 10%, en el norte esta cifra se duplica.

Este fenómeno se detectó por primera vez en Estados Unidos. Por ese motivo, el Departamento de Agricultura americano decidió destinar desde el año 2006 veinte millones de dólares al año para investigar sus causas y afrontar el problema. No ha habido la misma concienciación por parte de los países del otro lado del océano atlántico. Por eses motivo, desde la asociación británica “Help save our bees”, se critica con vehemencia que las autoridades inglesas no consideren la despoblación de las abejas un problema mayor dado que es el segundo país de Europa más afectado después de Francia.

Según la organización “Save our bees”, en el Reino Unido hay 25 especies de abejas autóctonas amenazadas. Además, desde mediados del siglo pasado hasta ahora, se han extinguido más de la mitad. Estos datos alarmantes han provocado el surgimiento de diferentes iniciativas para proteger este insecto tan preciado, aunque poco apreciado durante las últimas décadas. Un ejemplo de estos proyectos es “Plan Bee”, una asociación cooperativa que realiza campañas divulgativas para transmitir la importancia de las abejas. Entre las acciones que realizan destaca la convocatoria de voluntarios para plantar flores silvestres por todo el Reino Unido que puedan ser polinizadas por insectos o la creación de una herramienta online llamada “Hive Talking” mediante la cual los aficionados a la apicultura pueden compartir conocimientos y ceder terrenos para instalar enjambres de abejas.

Iniciativas ciudadanas como “Plan Bee” son un reflejo de la creciente concienciación que existe en las tierras británicas sobre el problema que supondría perder a uno de los animales respecto al cual más dependencia tiene el ser humano. No obstante, la solución a este problema medioambiental no parece ser tan simple. La Organización ecologista Green Peace señala el uso de pesticidas en los cultivos agrícolas como el principal motivo de la crítica situación que padecen las colonias de abejas hoy en día. La industrialización del sector agrícola causa un gran impacto en la flora sin la cual muchos insectos no pueden vivir. Este hecho eleva el problema a unas esferas mucho más altas en las cuales se encuentran las empresas que explotan los recursos agrarios y los productores de sustancias químicas, entre los que destaca por encima de todas la compañía Bayer.

Los intereses económicos sumados a la inoperancia de las autoridades europeas entorno a este asunto dificultan la aplicación de medidas eficaces para luchar contra la extinción progresiva de las abejas. No obstante, existen acciones individuales que pueden ayudar a frenar esta tendencia preocupante. Desde “Pesticide Action Network UK” se incentiva a los británicos a dejar de usar insecticidas que dañan el medio natural y propone una actitud “eco-friendly” que se puede llevar a cabo en los hogares ingleses que pasa por crear jardines florales o por cocinar alimentos libres de aditivos químicos. Por su parte, la plataforma “Ecowatch” publicó una lista de plantas que pueden ayudar a recuperar la población de abejas, como por ejemplo la lavanda o el orégano.

Sin abejas se perderán muchos cultivos necesarios para la subsistencia de nuestra especie. Algo tan simple como plantar una flor puede ser beneficioso para ayudar a uno de los insectos más imprescindibles para el ser humano.

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El Ibérico Gratuito es el único periódico quincenal escrito en español para la comunidad española e hispanoparlantes de Londres.

1 comentario

  1. El cambio climático de Europa , las abejas, y el medio ambiente se pueden ir al garete si aceptan a alguien q no cree en ello para la eurozona como el señor Cañete

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