El centenario de Miguel Hernández celebrado con arte

El Instituto de Estudios Germánicos y Romances celebró el centésimo aniversario del nacimiento del poeta Miguel Hernández con la muestra ecléctica de arte «De silbos cebollas y yunteros».
La tarde del 23 de noviembre, Miguel Hernández fue homenajeado en el Chancellor´s Hall de Senate House, sede del «Institute of Germanic & Romance Studies» (Instituto de Estudios Germánicos y Romances), perteneciente al «School of Advanced Studies» de la Universidad de Londres. Seis artistas reunieron sus talentos para ofrecer una pieza artística única que aunaba poesía, flamenco, música clásica y teatro.

La velada dio comienzo con una audiencia de alrededor de cincuenta personas, a la que se fue incorporando más gente a lo largo de la presentación, introducción y primeros poemas. La presentación corrió a cargo de María José Blanco, la organizadora del evento y una de las responsables de la institución. María José agradeció al Instituto Cervantes y «Wines from Spain» –que convidó a vino después de la velada- y sus representantes en la sala el patrocinio del evento y leyó la biografía de Miguel Hernández en inglés.

El grupo de artistas provenía de una variedad de disciplinas: Ulises Díaz, el cantante y declamador de los poemas; Carolina Esteves, la bailaora; Tsivi Sharrett, la pianista; Natalie Rozario, la chelista; Demi García, el percusionista; y Jemma Gross, la voz narradora. Unieron su maestría y ofrecieron una interesante amalgama de sensaciones visuales y sonidos. Para la selección de los poemas se basaron sobre todo en criterios de métrica y ritmo.

La modulada voz británica de Jemma declamó la introducción, un escrito de Octavio Paz. A continuación llegó el primer poema, En cuclillas, ordeño, cantado por tres de los artistas como un juego infantil de palmas en el centro del escenario. El segundo poema, Lagarto, mosca, grillo, fue recitado por Ulises casi sin acompañamiento, y a partir del tercero, Pastoril, los seis artistas tomaron protagonismo, fundiendo sus cometidos en un todo. Ulises cantó esta pieza como una rondeña flamenca, con su ritmo característico aunado con el ritmo del propio poema. Hacia la mitad se unió Carolina Esteves, cautivando con la maestría de su danza flamenca.

El siguiente poema fue El niño yuntero, en el que todos participaron de nuevo, con Ulises también cantando en lugar de declamando. Le cedió el turno a Rosario, dinamitera, introducido por un solo de percusión de Demi García, que tocaba una interesante combinación de instrumentos: cajón flamenco, bendir árabe, platos, caxixis brasileños y uñas de cabra para dar ambiente.

En Llegó con tres heridas incorporaron arte dramático. Carolina se colocó en el pasillo que separaba a la audiencia en dos, y comenzó: «Llegó con tres heridas: la del amor, la de la muerte, la de la vida», a lo que Ulises y Tsivi contestaron, alternativamente y por fragmentos: «Con tres heridas viene: la de la vida, la del amor, la de la muerte; con tres heridas yo: la de la vida, la de la muerte, la del amor». A esto le siguió la solemnidad de Ausencia, cantada y palmeada por Ulises, acompañado por las palmas de Carolina. A continuación fue el turno de Todo está lleno de ti.

El mismo Ulises introdujo a continuación uno de los poemas más conocidos del poeta, Nanas de la cebolla, con este espontáneo comentario: «Para una que conocéis». En este punto, el crujir unánime del programa impreso (que contenía la letra de los poemas) al pasar página evidenció el interés y atención que estaba prestando la audiencia. La introducción de esta pieza la protagonizó Tsivi con su piano y fue la última de la velada, tras la cual los artistas se acercaron al frente del escenario a hacer el saludo final. El colofón lo protagonizó la recepción de vino en el acceso a la sala, cortesía de «Wines from Spain», que fundió a los asistentes y artistas en una animada conversación.

El origen de esta representación de la obra de Miguel Hernández tiene cierta espontaneidad. La organización del Instituto de Estudios Germánicos y Romances contactó con Ulises para que desarrollara una función en conmemoración del centenario del nacimiento del poeta. En principio iba a ser el grupo La Típica, del que Ulises y Demi son integrantes, el encargado de llevar a cabo el cometido, pero por diversas causas no pudo hacerse. Ulises contactó entonces con otros músicos, quienes a su vez contactaron con otros artistas que conocían.

El resultado es este grupo especialmente creado para la ocasión, que se reunió durante varios meses para hacer brainstorming y ensayar, y que quiere continuar colaborando. Ulises y Demi son españoles, Carolina es argentina, Tsivi es israelí y Natalie y Jemma son británicas. Todos están asentados en el Reino Unido y son músicos profesionales con muchos años de experiencia a sus espaldas. Les une la pasión por el arte, y la música en particular.

La importancia artística de Miguel Hernández se dejó sentir en Londres aquella tarde, si bien en general ha pasado un poco desapercibida. Jemma Gross cree que debería haber una mayor celebración del centenario del poeta en el Reino Unido, pero los británicos no conocen mucho su obra. Para esta actriz y directora, el escritor hablaba de temas universales que están presentes en la realidad de hoy, como la guerra y la desesperanza. La audiencia, por su parte, tampoco quedó indiferente. Franceso, italiano, exclamó en español: «¡Me ha escaldado el alma!».

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