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El Science Museum muestra una gran retrospectiva de Joan Fontcuberta

El Museo de la Ciencia de Londres presenta la que hasta ahora es la mayor exposición en el Reino Unido del fotógrafo, curador, académico y ensayista Joan Fontcuberta (Barcelona 1955). La muestra Stranger than Fiction (Más extraño que la ficción) recorre diferentes etapas de su producción, iniciada en los años 80  y que en esta ocasión está articulada en torno a la idea de la Ciencia. A través de casi 500 imágenes y 380 objetos, Fontcuberta ofrece una reflexión crítica, mordaz y con grandes dosis de humor sobre la autenticidad de las representaciones científicas que históricamente han sido impuestas al espectador como verdades absolutas. 

Joan Fontcuberta es sin duda uno de los fotógrafos españoles de mayor proyección internacional. Licenciado en Ciencias de la Información, Fontcuberta ejerce la docencia en las Universidades de Barcelona y en Harvard (Massachusetts), funciones que alterna con su actividad de editor, escritor y ensayista. Desde el inicio de su carrera ha sido promotor de publicaciones especializadas y de eventos relacionados con la fotografía. En 1980 co-funda la revista Photovision, una publicación emblemática en España ya que fue la primera en difundir la fotografía de creación llegando a los mercados internacionales debido a su versión bilingüe. Como comisario ha diseñado múltiples muestras entre las que cabe destacar Idas y Caos. Vanguardias fotográficas en España 1920-1945, exhibida en la Biblioteca Nacional de Madrid y en el Centro internacional de Fotografía de Nueva York.

Es Caballero de la Orden de las Artes y las Letras de Francia y ha sido director artístico del Festival Internacional de Fotografía de Arlés. Ha creado una prolífica obra que le reportó en 1998 el Premio Nacional de Fotografía y en 2011 el Premio Nacional de Ensayo por su obra La cámara de Pandora, donde analiza los nuevos usos de la imagen en la era digital. Su producción fotográfica ha sido expuesta en más de 30 museos de todo el mundo y forma parte de las colecciones internacionales más reconocidas de arte contemporáneo. Recientemente ha sido galardonado con el prestigioso Premio Hasselblad, considerado el Nobel de la fotografía.

A pesar del reconocimiento obtenido tanto en su práctica artística como en sus aportes teóricos, Fontcuberta hace referencia a su brillante trayectoria sin visos de importancia: “He sido un hombre orquesta -afirma- pertenezco a una generación que ha tenido que inventarlo todo, somos un poco pedagogos, comisarios e historiadores. Cuando empezamos, el Photoshop ni existía, fueron las circunstancias las que me han obligado a hacer de todo un poco”. Su producción está caracterizada por el uso de la imagen, no como reflejo de la realidad sino como una interpretación conceptual que va más allá de lo representado; el uso y la aplicación de las nuevas tecnologías, recorren igualmente su obra. “La tecnología digital ha supuesto una auténtica revolución -asegura el artista- y  ha fusionado los antiguos roles de la representación. Ideas como la composición o el instante decisivo han desaparecido hoy con las cámaras digitales y los teléfonos móviles, todos somos homo fotograficus yel fotógrafo ahora pasa a ser un creador visual, un inventor del lenguaje. Las condiciones de la artisticidad han cambiado, ya no radica en la producción sino en el acto intelectual, en representar un concepto”. Para el actual estatuto de la imagen, Fontcuberta reclama un mayor compromiso social, agitador de conciencias, más que como  mera producción de mercancías regidas por las leyes del mercado. “Al arte hay que sacarlo de debajo de los focos para devolverlo a las trincheras -afirma con pasión- y la fotografía debe dar respuesta a las necesidades expresivas de la situación contemporánea”.

Su trabajo así lo refleja, sus representaciones y objetos son lo que no son, siempre plantean una segunda lectura. Tras una apariencia amable y a veces divertida, encierra afiladas críticas a la sociedad actual, a las instituciones o a la propia historiografía hegemónica. “La imagen fotográfica ya no va necesariamente asociadas a la idea de evidencia, esto es un convencionalismo cultural, una creencia impuesta que como la información o la publicidad, viene teñida de intereses. Las imágenes son solo construcciones, como cualquier otro producto humano”.

Respecto al secreto del éxito profesional, Fontcuberta asegura que estriba en la superación del miedo a equivocarse, “yo recomiendo a mis alumnos que quieren dedicarse a la fotografía de manera profesional que se apasionen, si hay pasión todo lo demás viene solo. Alguien que persigue el éxito rara vez consigue resultados interesantes, el arte es una sucesión de fracasos hasta llegar a la genialidad”.

 

Recorrido científico-virtual

Stranger than Fiction (una exposición que el autor prefiere calificar como una relectura conjunta de sus trabajos más que como una gran retrospectiva) propone un recorrido imaginario por disciplinas tales como la zoología, la botánica, la paleontología, la geografía, la religión o la astrología, cuestionando la ciencia como monopolio de verdades irrevocables. Para ello se vale de sutiles ficciones cuyo auténtico significado sólo es desvelado al final del recorrido, en una amplia entrevista donde el autor explica la intención de lo expuesto y lo que da unidad narrativa a su trabajo. La exposición se inicia con la serie Fauna (1987) co-producida con Pere Formiguera, sobre los descubrimientos de extrañas especies hechos por un naturalista alemán. Continúa con Herbarium (1982), un catálogo de plantas “exóticas” que invita a reflexionar sobre aspectos de verosimilitud y credibilidad de la imagen. En la serie de Sirenas (2000) el artista “revela” el descubrimiento de unos fósiles de una especie desconocida de homínidos acuáticos, el Hydropithecus, cuyo aspecto recuerda a la figura mitológica de la sirena, mientras que en Orogénesis (2004) genera espectaculares paisajes virtuales creados mediante un programa informático. El propio artista protagoniza la última de las series, Milagros & Co (2002), donde reflexiona con humor burlesco sobre la vorágine de cultos, sectas y supersticiones causa de confrontaciones y fanatismos de la actualidad.

La muestra está co-comisariada por el artista con Greg Hobson, conservador de fotografías en el National Media Museum, y además de fotografías, reúne video-proyecciones, maquetas, informes científicos y distintos dibujos y apuntes que hacen referencia a las imágenes y objetos representados.

Subvertir el simulacro

La memoria y la realidad ya no son los rasgos fundamentales que durante 150 años definieron el arte fotográfico. El trabajo de Fontcuberta explora a lo largo de su consistente trayectoria cuestiones de veracidad, ilusión y paradoja tanto en la fotografía como en otras tecnologías de representación visual.  Contraviniendo a Roland Barthes en su afirmación de que una foto no puede ser dicha filosóficamente, Fontcuberta renueva el lenguaje fotográfico dotándolo de complejos códigos conceptuales, incitando al espectador a reflexionar a través de lo que sugiere más allá de lo que representa. En sus propuestas, la imagen recobra un significado que transgrede el simulacro, esa tendencia de la cultura contemporánea de mostrar la realidad mediante imágenes que no son lo que parecen. En contraposición a la fotografía tradicional, la posfotografía por él representada se vale de la simulación de la ficción para buscar respuestas a los condicionantes antropológicos o culturales que la nueva era global y virtual nos plantea. En suma, Fontcuberta hace realidad la semiótica de la imagen, elevando el arte fotográfico a la misma categoría intelectual de las otras artes que discurren comprometidas con su tiempo.

 

 

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