El yogur o el queso, productos de lujo en Reino Unido tras el Brexit

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El yogur, el queso, la leche, la mantequilla. Todos estos productos podrían considerarse “de lujo” después de que Reino Unido ejecute su salida de la Unión Europea. El Brexit puede traer consigo que alimentos que se adquieren y consumen a diario en las islas británicas, como son los lácteos, pasen a ser alimentos innacesibles para una parte importante de la población británica. Los motivos por los que esta situación podría darse son variados.

Independientemente de cómo se consume el Brexit, las importaciones se van a ver afectadas. El país británico depende y mucho de ellas en lo que respecta a lácteos y, por tanto, en un Reino Unido fuera de la UE, el cambio sería notorio. El cambio a peor, por la escasez de estos artículos primarios que podría tener lugar.

Consecuencia directa de la futurible y probable escasez de alimentos como la leche o el queso, es la subida de precios. La reducción de la oferta provocada por la alteración de las importaciones haría que el importe a pagar por estos productos aumentara. Tanto, incluso, como para que estos productos pasen a ser de alta gama. Al alcance de unos pocos elegidos.

El director de una compañía láctea escandinava que opera en Reino Unido, lo ha dejado claro en declaraciones a The Guardian. Ash Amirahmadi asegura que “la alteración de la cadena de producción va a suponer un gran impacto. Probablemente nos encontremos con escasez de productos y una fuerte subida de precios, convirtiendo a alimentos básicos en un lujo para el consumidor”.

Reino Unido no tiene capacidad para autoabastecerse

Uno de los mantras repetidos hasta la saciedad por los brexiters y adeptos a Vote Leave, es que el país británico tiene capacidad para autoabastecerse. Que no necesita de importaciones para poder llenarse el estómago. Que con su producción de alimentos a nivel nacional les iría bien. Todo ello está ahora en jaque. De hecho, lo ha estado siempre desde aquel 23 de junio de 2016.

Por ejemplo, Reino Unido es incapaz de producir toda la leche que necesita para satisfacer su demanda interna. Está obligada a importarla de países como Francia, Alemania o Irlanda. En un futuro, y dependiendo de cómo se ejecute el Brexit, no va a resultar tan fácil. O, al menos, no tan barato.

Sobre el autor

Periodista desde que me levanto hasta que me acuesto. Y viceversa. Actualmente en Londres.

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