Evo Morales se opone a prohibir el trabajo infantil

La decisión de delimitar una edad mínima para empezar a trabajar está dividiendo a Bolivia que se encuentra en el dilema de seguir las directrices de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) o continuar con la tradición de dejar a los niños que trabajen. El presidente del país, Evo Morales, se ha mostrado partidario de que los menores de 14 años puedan tener un empleo.

La polémica está servida, sobre todo, después del pasado mes de diciembre cuando diferentes grupos de niños y adolescentes protestaron frente a la Asamblea para mostrar su desacuerdo con el llamado Código Niña, Niño, Adolescente que prohibía trabajar a los menores de 14 años. A pesar de que fuese aprobado por la Cámara de los Diputados, las manifestaciones que tuvieron lugar los días posteriores llevaron al Senado a suspender el debate hasta mediados de enero y a convocar una reunión con la Unión de Niños, Niñas y Adolescentes Trabajadores de Bolivia (Unatsbo).

Esta semana, representantes de dicho sindicato, que agrupa a más de 10 mil menores, fueron recibidos por la presidenta del Senado, Gabriela Montaño, a quien le pidieron que no se ponga un límite de edad para el trabajo independiente (como la venta ambulante o el cuidado de coches) y que se establezcan los 12 años como la edad mínima para el resto de empleos. Según el Unatsbo, prohibir el trabajo infantil solo crearía un empleo clandestino. Y es que en muchos países andinos, como Perú o Bolivia, es tradición que los más pequeños ayuden a sus familias. En concreto, el 28% de los menores bolivianos entre 5 y 17 años trabaja, según los datos de la Defensoría del Pueblo.

Al respecto, el presidente de Bolivia, Evo Morales, también se ha mostrado partidario a dejar que los menores de 14 años puedan trabajar. «No debería eliminarse el trabajo de niñas, niños y adolescentes, pero tampoco deberían explotar o incitarlos a trabajar. Algunos trabajan por necesidad, pero además eliminar el trabajo de niños es como eliminar que tengan conciencia social», justificó Morales aunque sí aclaró que se debería luchar contra el abuso. «En las áreas rurales, desde el momento en que se aprende a caminar uno ya presta un servicio a la familia. No es explotación, es sacrificado pero eso es vivencia misma», agregó el mandatario. Él mismo ayudó a la economía familiar vendiendo helados desde los seis años, y también llevó a sus hijos, Eva Liz (19 años) y Álvaro (17 años), a pastear llamas en su pueblo natal para que aprendieran los orígenes de su padre.

Pese a que los propios niños piden que les dejen trabajar y que Evo Morales está de acuerdo con ellos, esta postura violaría el convenio firmado con la OIT en 1997 donde Bolivia se comprometía a eliminar del mercado laboral a los menores de 14 años.

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