¿La invencible?

Lejos de la intención de burlarme de nadie y menos de una empresa que ‘de haber salido bien’, en Inglaterra se hablaría la lengua de D. Miguel, el del Instituto. El Titanic resultó ser sumergible y muchas otras soberbias reposan en el fondo del mar. Tras la desbandada en la batalla de Gravelinas, la gloriosa Armada salió rumbo a rodear las islas británicas. ¿Motivo? No enfrentarse en el canal a los barcos ingleses. ¿Riesgo? Enorme por desconocido. El 21 de Septiembre de 1588 quedó marcado por una galerna que zarandeó a unos barcos más hechos a grandes travesías oceánicas que a navegaciones costeras, sin instrumentos fiables para detectar las corrientes y falta de capacidad de maniobra. Esto los llevó a desastres memorables. El Girona, navío sobrecargado con 1.300 almas, se encontró su aciago destino en el norte de Irlanda, cerca del actual Port na Spaniagh. ¿Supervivientes? Unos marineros italianos que iban en la arboladura, testigos horrorizados de la desgracia y la enorme pérdida de vidas humanas. El museo de Belfast conserva 12.000 piezas procedentes de las excavaciones realizadas en esa peligrosa costa.

Se habla de 5.300 muertos, aunque un viaje reciente nos ha hecho despertar sospechas sobre cuantos españoles se quedaron por allí, tras un corte de mangas a D. Felipe II el ‘no-tan-prudente’. Pienso que bastantes, de muy diversas procedencias. Forzados galeotes, condenados remeros de las galeras, mal habrían hecho en volver al país que le puso los hierros: «Ambas manos en el remo y ambos ojos en la tierra». En la costa Oeste, condados de Donegal, Mayo (Galway) y Clare, es frecuente encontrar personas con la tez más oscura y pelo negro o castaño, evidencia de genes mediterráneos. ¿Cuántos españoles de la ‘Vencible-por-los-elementos’ fueron acogidos y dados por muertos? ¿Cuántos apuestos soldados conquistaron corazones irlandeses y se quedaron prendados de esas bellezas tribales isleñas que todavía podemos ver hoy? ¿Lo sabremos algún día?

Peret les puso música:

«Y no estaban muertos, no, no.

Que estaban tomando Guinnes (o Murphy)»

*Alfonso Posada es Licenciado en Filología y profesor de Bachillerato
Alfons.inn@gmail.com

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