¿Para cuándo un Mercadona en Londres?

La empresa valenciana es caso de estudio en Harvard por ser la «excepción de la economía española»

Morrisons, Sainsbury’s, Waitrose o Tesco. Son sólo cuatro ejemplos de la inmensa gama de supermercados que se pueden encontrar en Londres. Si vives en esta ciudad, seguro que te has visto obligado a pisar alguno de ellos para hacerte con las respectivas provisiones semanales. Comida asiática, india, italiana, española, jamaicana o mexicana. La multiculturalidad de la capital británica se ve reflejada en el amplio espectro alimenticio que plaga las baldas de los supermercados, cuyo objetivo es el de satisfacer las necesidades de sus clientes procedentes de cualquier rincón del mundo. No obstante, a pesar de que las opciones son casi infinitas y la variedad inigualable, seguro que tú, españolito londinense, alguna vez te has preguntado esto: ¿Por qué no habrá un Mercadona en Londres?

Nació como una empresa familiar en 1977 de la mano del empresario Francisco Roig, pero ya cuenta con 1.320 supermercados en 15 de las 17 Comunidades Autónomas de España y emplea a casi 62.000 personas. Si hay que resumir con una palabra el concepto Mercadona esta sería, sin duda, éxito. Además de convertirse en el s

upermercado con mayor volumen de negocio de España, la empresa de Francisco Roig se ha instalado de manera positiva en el imaginario colectivo español. ¿Qué quiere decir esto? En pocas palabras: casi todo el mundo adora Mercadona. Incluso tú, que estás en Londres, cambiarías el Off Licence de al lado de casa por un Mercadona.

Echando una ojeada a la prensa económica, todas parecen ser noticias negativas. En tiempos de crisis las empresas nacionales se han visto obligadas a reducir costes y, lo que es aún peor, personal. Los ERES están a la orden del día. Telefónica, por ejemplo, prevé despedir un 20% de su plantilla o, lo que es lo mismo, un total de 6.500 trabajadores. No obstante, siempre es posible hallar la excepción. Mercadona se configura como una isla dentro de la decadente economía española. Mientras que el PIB per cápita de España se desploma, los beneficios netos de Mercadona superaron los 16 millones de euros. Un bastión indestructible con una capacidad expansiva imparable. Así lo cree el seminario económico más importante del mundo, The Economist, que en su último número dedica una noticia a analizar el caso Mercadona y su éxito dentro del mercado financiero.

Los factores clave

 ¿Cuál es el secreto? Podría decirse que no hay sólo uno. Se trata de una combinación de factores los que hacen que Mercadona funcione a la perfección. No obstante, de entre todos esos factores, The Economist resalta uno en concreto: los bajos precios. La empresa cuenta con diversas marcas propias tales como Hacendado o Deliplus, cuyos proveedores llevan trabajando para Mercadona una media de 10 años. Gracias a la estrecha relación proveedor-empresa, Mercadona se puede permitir el lujo de adquirir los productos a un precio realmente barato. Así, en palabras del seminario económico Mercadona se puede permitir el lujo de «exprimir sin piedad a los casi 100 proveedores de sus productos de marca propia porque tienen una relación a largo plazo con la empresa y básicamente han crecido con ella».

Esta estrecha relación con los proveedores permite a Mercadona ajustar los costes de los productos y fomentar la innovación. Por ejemplo, desde 2009 Mercadona ahorró 2.2 millones de euros de sus productos, a menudo con adaptaciones simples, tales como la reducción de envases. Por ejemplo, el hecho de sustituir la tapa de metal por una de plástico en las latas atún, además de hacerlas más fáciles de abrir, aumentó sus ventas en un 60% en 2010.

Tal es el éxito de Mercadona, que la empresa es sujeto de estudio en la Universidad de Harvard. «Mercadona es único en muchos sentidos», asegura Zeynep Ton, encargado de realizar el estudio sobre Mercadona en la universidad estadounidense. Sus 63.500 empleados «trabajan con contratos permanentes (además de bonificaciones). Sus horarios son r

egulares y reciben muchos más cursillos de entrenamiento que el personal de una tienda estadounidense. Esto los hace más productivos: las ventas por empleado de Mercadona fueron un 18% mayor en 2008 que en los demás supermercados españoles. Además, los empleados parecen felices ya que el ratio de rotación de personal es sólo el 4% al año».

Proveedor y empleado son entes imprescindibles en el éxito de Mercadona, pero aún queda un sujeto más: el cliente. Conocido con el apelativo de «el jefe», el cliente se configura como una pieza clave dentro del entramado de Francisco Roig. Las tiendas están diseñadas para que el cliente haga la compra de manera sencilla y rápida. Para ello sus secciones, claramente identificadas, son más pequeñas que las de otros supermercados. Así el cliente encuentra lo esencial y necesario sin perder el tiempo. Esto, unido a los precios bajos y competitivos de sus marcas blancas, ha conseguido convertir a la cadena valenciana el supermercado de los españoles. Mientras la crisis azota la economía del país en casi todos sus flancos, dos empresas de origen familiar, Mercadona e Inditex, se desligan de esta tendencia y logran el éxito empresarial incluso en tiempos difíciles. Hace unos años que Inditex se internacionalizó y tiendas como Zara o Pull&Bear se instalaron en Oxford Street. En cuestión de meses consiguieron un gran éxito de ventas. Así, la pregunta con la acabar este artículo y que ya se formuló al principio parece obvia: ¿para cuándo un Mercadona en Londres?

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