Parece claro que si a lo largo de la historia las escuelas hubieran ido eliminando sus problemas y defectos ahora tendríamos unas escuelas perfectas. Pero éstas han ido cambiando y adaptándose a las épocas, como los servicios sanitarios y seguridad pública. Los enormes errores y hasta los pactos de silencio están en la memoria de los que los sufrieron. Todos nosotros tenemos recuerdos escolares variados y resistentes al olvido, pequeñas o grandes maldades, rebeliones contra el sistema y amigos/enemigos para toda la vida.
Tal vez la pregunta debería ser: ¿que escuelas necesitamos para nuestros hijos?
El problema surge cuando nos damos cuenta de que las necesidades de los alumnos son para vivir en un mundo futuro, muy diferente al que hemos vivido o estamos viviendo. Averiguar lo que necesitarán nuestros hijos es un problema de prospectiva/arte adivinatorio que solamente los políticos y funcionarios más aventurados y aventureros se atreven a predecir y en su caso aventurar. Como no están de moda leer los posos del café ni despanzurrar aves, ahora se pide ayuda a un grupo de ‘sabios’… Supuestos expertos hay en estas cosas, como en casi todas, que intentan convencernos periódicamente de que conviene al país y a sus habitantes un tipo de escuela determinado, muy concreto, con normas y contenidos muy específicos y hasta doctrinarios. Para los políticos en los gobiernos es la oportunidad de hacer ‘ingeniería social’, cosa que es muy seria, aparte de muy divertida. Me los imagino, ebrios de poder, organizando la sociedad del futuro. Conozco a un inspector de enseñanza que se excede en sus funciones impartiendo conferencias de obligatoria asistencia y enviando correos electrónicos a todos los que él considera subordinados. Todo un profeta bíblico, desconocedor del sentido del ridículo.
Pero tal vez el problema más serio es la falta de rigor de nuestros dirigentes, lejos de los ‘estadistas’ preocupados por las siguientes generaciones. Para ellos las escuelas fueron importantes.
Ahora corren buenos tiempos para los ignorantes….

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