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Jackanory and The Ball. El nuevo hip hop británico

El dúo de hip hop nació en 2006 de un afortunado encuentro en una fiesta en casa de un amigo. «Yo quería grabar algo de batería para unas canciones y resultó que Tom era batería – Comienza Michael – Después de eso hicimos una canción que subimos a MySpace y tuvo mucho éxito». Allí mismo nacía Jackanory and The Ball.

 

Para dedicarle 26 horas al día a la música, tiene que apasionarte de verdad. Más que eso, tiene que convertirse probablemente en una obsesión. Si no que se lo digan a Jackanory and The Ball – o Michael y Tom como los conocen por casa. «Simplemente no podríamos no hacerlo, sobretodo porque los dos somos conscientes de que lo que hacemos y a dónde queremos llegar está dentro de nuestro alcance».

 

Jackanory and The Ball estarán de concierto todo agosto en Londres y Bath y regalando entradas. Su maqueta estará disponible a principios de agosto en www.jackanoryandtheball.co.uk Para escuchar su música y ver la lista completa de eventos:

www.jackanoryandtheball.co.uk
www.myspace.com/jackanoryandtheball
www.facebook.com/jackanoryandtheball
www.twitter.com/jackanory_ball

La noche está más cálida que de costumbre y, de viaje en el tren, me había ido preguntando acerca de todas esas cosas que nos hacen exprimir una pasión hasta el límite que exprime también nuestras vidas. A unos les pasa con el teatro, a otros con el cine o con escribir – sí, esa también es muy famosa – y a otros con la música.

Michael y Tom me reciben en su pequeño estudio en mitad de la noche que es cuando aprovechan, después del trabajo de día, para ensayar, grabar y ultimar su nueva maqueta que saldrá a la venta en la web del grupo. Hoy mismo lo tienen que dejar listo y terminado. Pero, ¿y no duermen? Michael – o Jackanory – trabaja por el día como productor asistente para Mr. Youth – productor de la famosa The Verve o del mismo Paul McCartney – y, por su lado, Tom – o Ball – le dedica largas horas a la producción de video.

El estudio está increíblemente bien equipado. Allí dentro tienen toda clase de juguetes para crear su música; Tom se sienta y me enseña orgulloso los programas que usan – algunos traídos directamente de las manos de Alicia Keys – mientras que Michael pone a la vista todos los instrumentos, la mesa de DJ, los micrófonos…

Ni Jackanory ni Ball superan el cuarto de siglo. Dos chavales de Hertfordshire donde, desde canijos, han estado dedicándole alma y cabeza a la música. «Tocábamos con otras bandas cuando yo conocí a un amigo que estaba comercializando su música por Internet y me di cuenta de que aquello era perfecto para Jackanory and the Ball» – cuenta Tom. «Sí, fue entonces cuando me empezaste a acosar como por dos años para que hiciéramos lo mismo. Al final me rendí a tus encantos».

La noche ha ido cayendo y Mike y Tom se ponen más serios y me cuentan que, en realidad, la cosa fue gestándose a lo largo de 4 años. Michael se graduó como ingeniero de sonido y empezó a trabajar en la industria como productor. «Así iba aprendiendo, madurando y mientras tanto Tom no paraba con los conciertos y conseguía más y más experiencia y soltura ahí arriba como MC» –recapitula Michael. «Sí, empecé a tocar con una banda llamada Diverted y tocábamos en sitios como Fabric o Cargo donde fuimos residentes cada sábado del mes… pero yo soy más un cantante de soul».

¿Sabéis esa energía de complicidad cuando dos personas son como un par de guantes o de calcetines? – valga la comparación – «Tío, ya sé lo que quieres decir pero tampoco eres James Brown», contesta Michael.

Tom se levanta y pone algo de música de fondo, una selección de jazz con un beat muy característico. «Al volver al proyecto a principios de año nos dimos cuenta de lo natural que resulta para nosotros Jackanory and The Ball. Te pones a escuchar lo que hacíamos antes y está bien, pero es que ahora no hemos tomado atajos, le estamos dedicando el 100% a nivel personal y tecnológico.» Asegura Michael. Ahora que los dos han madurado más musicalmente el producto se nota, lo puedo escuchar en los ejemplos que me enseñan que no son sólo de hip hop. Han ganado en potencia, en limpieza y en comodidad musical. Pero lograr todo esto mientras se trabaja de día con horarios de músico… ¿cómo se consigue? «¡Yo no lo consigo!» – replica Michael inmediatamente – «¡Gracias a dios que está Tom! Él se busca las tuercas para que vayamos a tocar en sitios míticos como Cargo en Londres o el Moles Club de Bath».

La maqueta tiene que quedar acabada esta noche para poder colgarla en su web a principios de agosto y empezar con los conciertos el día 7. Y luego, ¿qué? «De vuelta a escribir» contestan al unísono. «Lo mejor es volver a tener tiempo.»

Afuera la noche ya está en silencio total… Adentro, todo lo que estos chicos me dicen y todo lo que hablan tiene, curiosamente, muchísimo sentido. Los dos se han olvidado casi de que están haciendo una entrevista y conversan entre ellos. «La producción musical no es nada glamurosa como parece desde fuera, se trabaja demasiado y por nada pero, tío, al menos consigues los contactos» le dice Michael a Tom «Sí, no somos bobos, lo que pretendemos no es llegar a tener tres mansiones y gente esperándonos afuera para vernos; lo que queremos es poder dedicarnos a la música el resto de nuestras vidas desde una buena posición». «¿En serio? Yo pensé que queríamos estar en Milán rodeados de cocaína» Replica Michael con sonrisa de medio lado -. «No, en serio, ahora reunimos los contactos, se trabaja como perro y tu vida social se reduce a cero, pero en diez años quiero poder coger esos contactos y trabajar a mi propio ritmo, escoger lo que quiero y lo que no quiero hacer y sólo trabajar cuando estoy trabajando, no las 24 horas». Para muestra un botón, en ese momento le llega un mensaje al móvil… «¿Ves? Es mi jefe».

Toda esta historia está muy bien, pero ahora yo me pregunto, y la gente ¿por qué debería ir a ver Jackanory and The Ball? «Oye, ¡vente de fiesta con nosotros! No somos una banda pequeña, en el escenario somos un grupo grande y las salas van a ser las legendarias, todo en vivo. Esta música es fiesta, es interesante, es buena, con músicos reales y de primera. Hay frescura, no nos importa pero ¡nos importa muchísimo! Es hip hop, es jazz, es la sensación de libertad». La conversación ya se vuelve una locura, están llenos de pasión y energía a pesar de la hora y se interrumpen el uno al otro hasta que Michael le lanza un comentario ácido a Tom. Con cara de circunstancias Tom cambia el tema y habla de la música acústica que lo inspira: Ben Harper, Jeff Buckley… «No somos gangster rap, esto es otra cosa que hay que ver».

Y la verdad, me pica la curiosidad. Tom y Michael se dedican otra de esas miradas-sin-mirarse que lo dice todo. «Hey, ¿amigos otra vez?»A mí me parece que sí porque, después de todo, están hambrientos y me invitan a cenar. A base de vino y jazz.

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