Foto: Albert JuliáHace un tiempo me dí cuenta que la vida y todas las personas que conocemos funcionan al ritmo de una metáfora que he cultivado yo mismo y que el tiempo me ha confirmado. La vida tal y como la conocemos en su aspecto social o de la relaciones entre los humanos es una gran librería o biblioteca, de magnitudes infinitas, donde cada persona es un libro que según su personalidad, forma de ser, físico de cada individuo, su libro al que se transforma tiene una temática, portada, papel, caligrafía o formas de escribir muy particulares y únicas.

Cuando naces empiezas a ser parte de esta infinita biblioteca donde se elige a quién decides conocer y quién quieres que te conozca. Esta claro que no eliges el lugar donde situarte al principio. Por ello, durante tus primeros años de vida sólo conocerás a la gente de tu alrededor, más tarde y dependiendo de esa persona, te moverás por toda la librería conociendo libros o personas de todos los lugares. Al principio, nos guiamos por el físico de las personas, las primeras impresiones lo son todo. En los libros muchas veces nos sentimos atraídos por la portada, el título, ilustraciones que vemos en su interior… A medida que maduramos empezamos a valorar mas el contenido de la persona o de ese libro que escogemos leer o conocer.

Cuando leemos el libro escogido empiezas a conocer a la persona. Es aquí donde empiezan las decisiones. Existen personas que desde un principio hasta un final son aburridas o poco interesantes, otras que al principio parecen una cosa y acaban por impresionarte o fascinarte. También hay los que tienen un mal final y empezaron muy bien. En todos los casos, siempre se tiene la decisión de seguir conociendo a la persona o no, si nos aporta algo a nuestras vidas o simplemente es algo pasajero y lo hemos intentado. Puede ser que simplemente no tenga ningún tipo de beneficio y no necesites más de esa persona. dicho esto, en el ámbito de los libros es lo mismo: somos un libro que expone todos nuestros hechos con un aspecto mejor o peor que el de los otros y siempre tenemos la decisión de descubrir o elegir los libros que abrimos  para leerlos y también de dejarlos olvidados en un cajón, quemarlos o tenerlos a mano para ir leyéndolo de vez en cuando.

Lo complicado es encontrar un libro que cada vez que lo leas, encuentres detalles distintos. Estos son los libros que sorprenden. Los que vale la pena conservar. Incluso a veces se han arrancado páginas para no volver a leer o recordar. Muchos hacen lo mismo con los malos momentos o recuerdos. La personas son un montón de libros que te pueden ofrecer todo lo bueno y lo malo del milagro de la vida. Saber escoger tu lectura te proporcionará el mejor camino de la vida con el mejor conocimiento y compañía. Siempre estás a tiempo de abrir un libro nuevo y cerrar otro o de volver a coger alguno que dejaste de lado u olvidado.

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