Portada | Actualidad | La comercialización de carne de animales clonados divide a la población británica

La comercialización de carne de animales clonados divide a la población británica

La sociedad pide al primer ministro que adopte una postura en el tema. Mientras, los organismos de la UE no se ponen de acuerdo
Hace siete años murió la que, posiblemente, sea la oveja más famosa hasta la fecha. Y la que más información reportó. La oveja Dolly, primer mamífero clonado a partir del óvulo no fecundado de otro mamífero adulto. Con su nacimiento se abrió la posibilidad de hacer realidad lo que tantas películas ya pronosticaban, el conseguir clones o copias exactas de otros individuos. Y con esto, un debate ético sobre el respeto a la vida y qué papel jugaban los científicos.

A principios del mes de agosto, la organización británica Compassion In World Farming consiguió reunir más de siete mil firmas con el fin de que el gobierno británico prohíba la práctica de clonación de animales para el consumo humano. Los asistentes reclamaron al Primer Ministro británico, David Cameron, que tomara una postura sobre el tema y lo hicieron llevando máscaras del líder conservador, a modo de clones. Y es que, la Agencia de Estándares Alimentarios ha determinado que en el año 2009, se comercializó carne y leche de vacas clonadas por todo el país.

Según esta organización la carne provenía de dos bueyes clonados en una granja de Escocia –lugar donde, curiosamente, también nació la oveja Dolly-. Los embriones se desarrollaron a partir de una vaca clonada en EEUU, donde las leyes son más permisivas, y que posteriormente fueron transladados al Reino Unido para criarlos y luego sacrificarlos. Se sabe que, al menos la carne de uno de los animales, salió al mercado británico. Aunque la Agencia de Seguridad Alimentaria Británica asegura que los productos de un animal clonado son de tan buena calidad como los que se crían a la vieja usanza. El problema radica en que estos alimentos no tenían ninguna etiqueta que avisara al consumidor sobre lo que estaba comprando. Y es que, las leyes de la Unión Europea consideran la carne de animales clonados como «nuevos alimentos», por lo que exigen una autorización especial para su entrada al mercado, cosa de la que no se tiene constancia, hasta la fecha. Con el lema «Cloning=Cruelty», la ya citada organización Compassion In World Farming no está sólo en contra de la venta de esta carne en el país, sino de lo que implica la clonación para los animales.

Responsables del grupo aseguran que la clonación sólo sirve para sobreexplotar a las crías, hacerlas crecer más rápidamente para así sacarles el mayor rendimiento, lo que hace sufrir más a los animales que son tratados únicamente como una parte más de la cadena. La Soil Assotiation, a favor de los productos orgánicos, defiende que la clonación implica el uso de técnicas invasoras y crueles en las madres de alquiler de esos embriones. Afirman que los experimentos crean seres deformados y para que un animal clonado sobreviva, muchos mueren en el intento. Pueden surgir futuras vacas con dos cabezas, dos corazones o sin alguna extremidad, animales que son sacrificados. Aparte que, el uso de clones, promoverá en el futuro el desarrollo y esparcimiento de enfermedades entre las crías de ganado. La Unión Nacional de Granjeros, por el contrario, pide que se deje la puerta abierta, ya que la clonación invita a inversiones para mejorar la raza de animales y conseguir así mejores productos.

Sin embargo, no sólo la ciudadanía británica está dividida, ya que ni siquiera los organismos de la Unión Europea se ponen de acuerdo. Mientras que la Comisión Europea está a favor de la comercialización de la carne de animales clonados genéticamente, el Parlamento Europeo pide su inmediata prohibición. El EGE o Grupo Europeo de Ética y Nuevas Tecnologías afirma que «la clonación favorece el sufrimiento de los animales, un sufrimiento que no está justificado con nada». Este grupo defiende que el interés por llevar al mercado esta carne es puramente económico puesto que no está demostrado que sean necesarias más fuentes de alimentación. Aunque tanto la OMG como la Autoridad Europea de la Seguridad Alimentaria aseguran que esta carne no es perjudicial para la salud, tampoco señalan beneficios para la salud. A raíz de la diferencia de opiniones, la Comisión Europea ha decidido lavarse las manos sobre este asunto y prevé tomar una decisión después de hacer una consulta pública a los ciudadanos de la UE. Pero, ¿sabemos realmente qué es la clonación? Se trata de un proceso por el que a partir de una célula madre se crea otra copia idéntica, tanto de los aspectos fisiológicos como biológicos. Se hace con la tecnología del ADN (ácido desoxirribonucleico) que contiene una información que es única para cada ser.

Podría decirse que el ADN contiene el alma de todo organismo vivo y de algunos virus, siendo responsable de su transmisión hereditaria. Aunque sectores más religiosos se oponen al uso de embriones humanos, es sabido que el experimento con embriones sirve para combatir enfermedades hereditarias que, sin esta tecnología, sería imposible. Con una diferencia de opiniones tan grande sólo queda esperar lo que opinan los consumidores que, parece ser, son los que menos importan en todo esto. Sin embargo, y aunque se prohibiera la comercialización de carne procedente de estos animales, la clonación, es y será una realidad cada vez más palpable, por lo que la ciencia-ficción dejará de serlo y el cine tendrá que centrarse en otras historias y protagonistas de su argumento.

Relacionado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio