Portada | Actualidad | La nieve dificultó la operación retorno a España

La nieve dificultó la operación retorno a España

El día de nochebuena se obró el milagro y Heathrow abrió el aeropuerto. Peor suerte corrieron los españoles aislados en Bruselas o en algunos aeropuertos franceses
El pasado mes de Diciembre cientos de españoles se quedaron atrapados en los aeropuertos de Londres a la espera de ver en las pantallas la confirmación de su vuelo y con la esperanza de pasar las Navidades con sus seres queridos en España. La razón de tal desastre se encontraba a miles de pies de altura, en forma de nieve y temporal.

Todo comenzó el 18 de ese mes, cuando una terrible nevada asoló el Reino Unido y comenzaron a producirse las primeras cancelaciones y retrasos. Todo hacía presagiar malos augurios de cara a las fiestas navideñas y los pasajeros que no podían volar ya se amontonaban en los aeropuertos, sobre todo en el de Heathrow. El 20 de Diciembre apenas despegaron 10 de los 150 vuelos programados en este aeropuerto, el más grande e importante del Reino Unido y el principal de Europa. De ahí que no sea de extrañar que apareciesen quejas ante el escaso presupuesto gastado para equipos anti-nieve.

Algunos optaron por la resignada espera mientras que otros decidieron por su cuenta y riesgo aventurarse a conseguir un pasaje para el euro túnel que conecta la isla británica con París y la capital belga a través del Paso de Calais. Sin embargo, éste tampoco se libró de la furia meteorológica que castigaba a medio Europa y sufrió en sus propias carnes –o raíles en este caso- la suspensión y limitación de sus servicios.

Esto ocasionó grandes molestias para todos aquellos que buscaban una solución rápida y segura y que tuvieron que esperar el 20 de Diciembre ocho horas para acceder al demandado tren. Las predicciones para el día siguiente, lejos de mejorar, iban a peor y los pasajeros aguantaban el frío londinense haciendo cola desde primera hora de la mañana. Medios de comunicación de media Europa se hicieron eco del desastre y señalaban en sus periódicos, televisiones y radios la situación tan macabra que los europeos, refugiados en los aeropuertos, estaban viviendo.

Y llegó la Nochebuena y con ella llegaron los nervios, las prisas y la ansiedad; pero no por la cena ni por los invitados o por las compras de última hora; los pasajeros de los vuelos afectados en los últimos días vivían esta fecha con otro significado, el de la incertidumbre. Sin embargo, el milagro navideño llegó y Heathrow reabrió su espacio aéreo y los aviones despegaron con normalidad, lo que supuso un gran alivio para todos aquellos que con billete en mano conseguían acceder al avión. Peor suerte sin embargo corrieron los españoles aislados en Bruselas y en Francia, donde cenaron y celebraron estas familiares y entrañables fiestas entre Papá Noeles improvisados, llamadas de teléfono y aperitivos de salmón, ensaladas y queso.

Son muchos los que han vivido este caos meteorológico con desesperación, nervios y alivio al comprobar que finalmente lograban pisar suelo español y aterrizar a tiempo para comer turrón, polvorones y mazapanes. Algunos otros no lo consiguieron y unos pocos afortunados apenas tuvieron problemas de despegue. Natalia, una joven de 25 años, comenta tranquila su situación: «Yo la verdad es que no tengo queja, mi avión apenas se retrasó dos horas».

Pocas veces la llegada de pasajeros españoles procedentes de otros países había causado tanto revuelo. Las televisiones españolas mostraban imágenes del aeropuerto de Barajas en Madrid, repleto de gente que esperaba a sus seres queridos y anunciaban el momento de su llegada. Entre abrazos, besos y alguna que otra lágrima, se filmaba el reencuentro que puede llegar a evocar, sin quererlo, al famoso anuncio de turrón tan famoso por su canción: «Vuelve a casa por Navidad».

Ahora sólo queda el recuerdo del caos y la duda, la tristeza de los que no llegaron a tiempo para cenar en familia y las anécdotas vividas en los aeropuertos. Lo cierto es que entre huelgas de controladores aéreos, polvo de nube volcánica y temporales de nieve y viento se encuentra la desconfianza de muchos viajeros residentes en Londres, cuyo principal medio de transporte para volver a la tierra patria está constituido por el avión.

Relacionado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio