‘La subida del 21% del IVA ha destrozado una industria española que ya estaba mínimamente sostenida’

 

 

Luciendo frondosa barba y demostrando desde el principio la afabilidad que le precede, Javier Cámara (La Rioja, 1967) nos ofreció unos muy generosos minutos de su saturada agenda en estos días como gran invitado del Spanish Film Festival 2013. La presencia del laureado actor es sin duda uno de los platos fuertes del evento anual organizado por Joana Granero y su equipo.

Después de comenzar tu carrera interpretativa en el teatro, aterrizaste en el mundo del cine gracias a Fernando Colomo, con el que hiciste tus tres primeras películas y el cual es también invitado del Spanish Film Festival. Háblame de esas experiencias iniciales.

Mi primer contacto con Fernando Colomo fue en la obra teatral de fin de curso en la que participé cuando estudiaba arte dramático. Era una versión de The Kitchen, de Arnold Wesker. A la noche del estreno llegaron Colomo y Santiago Segura. Este último me dijo que algún día haría un papel en una de sus películas; siete años después se cumplieron sus palabras con Torrente. Y, bueno, interesé a Fernando y a partir de ahí estuve en obras suyas como Rosa, rosae, Alegre ma non troppo, Eso, etc. Y me dirigió en la segunda temporada de Ay, señor, señor. Siempre he mantenido el contacto con él, incluso me ha ido ofreciendo más trabajos pero no he podido hacerlos por otros compromisos. Es una persona a la que tengo que agradecer muchas cosas.

Precisamente Ay, señor, señor se convirtió en tu primera actuación importante en televisión. Después vinieron otras series, pero la de mayor calado fue sin duda 7 vidas, en la que estuviste cuatro temporadas ¿mantienes contacto con alguno de tus ex compañeros de reparto?

Para un actor es complicado tener contacto regular con otros actores. O coincides por trabajo o no os veis. Dicho esto, de esa serie de televisión sí que me llevo muy bien con Pau Durás, Blanca, Amparo, que además es vecina mía, y también con Paz Vega aunque esté en lo otra esquina del mundo. En fin, cuando te tropiezas con compañeros de profesión pues sois como uña y carne; después algunos van quedando de amigos y otros no, a pesar de que los respetes mucho, por supuesto, pero los ves de pascuas a ramos.

Suelen etiquetarte como «actor cómico»… ¿Comentarios al respecto?

Aparte de otras cosas, estamos en esta profesión para que opinen de nosotros. Que cada uno piense o etiquete como quiera. Personalmente, no tengo ningún género favorito. He hecho comedias en las que he salido como el culo.

Con respecto a esto último, una vez dijiste que cuando lees una crítica negativa sobre ti, esto es capaz de amargarte la vida durante unos días… ¿y cuando son buenas te lo crees mucho?

Las críticas son daños colaterales. He dejado de leerlas. Ahora bien, siempre te alegra que a la gente le guste lo que haces, porque así te olvidas de ese trabajo y pasas a otro, es como si te dan el aprobado en un examen y accedes al siguiente curso.

Te han nominado 5 veces al Goya. ¿Con deseos ya de ganar uno?

Los Goya no los ganas, te los dan. Es precioso recibirlos, claro, muy halagador, pero los premios los mereces tú y mucha más gente. ¿Quién dice que este actor es mejor que otro? Sobre todo si las películas son totalmente distintas. Los premios son maravillosos, ayudan a que los trabajos se difundan y que lleguen a más gente… pero también son aleatorios, y por lo tanto injustos muchas veces.

Intuyo que van a nominarte por sexta vez gracias a tu actuación en Vivir es fácil con los ojos cerrados, realizada por David Trueba y que además se puso ayer mismo en el festival de San Sebastián.

Sí, estoy muy contento con esta película. David me mandó el guión y me encantó la historia, que está basada en hechos reales. Tuve algunas dudas porque este año he trabajado muchísimo y me daba apuro llegar flojo al rodaje. Contamos con poco tiempo para prepararlo. Aterricé en España el 1 de mayo después de rodar una cosa en Nueva York y ya el 3 debía comenzar en el film de Trueba. Por este motivo yo iba algo asustado, la verdad, pero fue muy paciente conmigo y me lo puso todo muy fácil.

Jorge Sanz, que ha trabajado contigo en esta película, dice que eres uno de los mejores actores de España.

Oye, eso es precioso que te lo digan. Jorge hace de padre de uno de los chicos. Nos cruzamos una sola frase en todo el guión, ¡pero por fin he trabajado con él! Lo aprecio muchísimo. Tiene una experiencia brutal en el cine, prácticamente lleva toda la vida en esto. Creo que se está convirtiendo en alguien muy maduro, muy interesante y con un peso específico en la profesión. Está en un momento fantástico de su carrera.

En los dos últimos años se está poniendo de moda el cine de bajo presupuesto en el cine español, impulsado por sistemas crowfunding en páginas online. Un poco yo me lo guiso, yo me lo como. ¿Qué opinas de la situación de la cinematografía española?

Con el low cost llevamos más de dos años, aunque parece que ahora se ha puesto de moda por lo que comentas. En España hace muchísimo tiempo que un gran porcentaje de películas se hacen con menos de un millón de euros o incluso de trescientos mil. No tienen ni para pagar a los actores, ni al resto del equipo ni nada de nada. Y eso es incompatible con la distribución, la promoción, el marketing…con todo. Si tienes dinero para pagarle algo honestamente a los que trabajan contigo, después no te queda mucho para vender tu obra. Pero qué te puedo decir, no hay otra solución que acudir al crowfunding. No existe otra clase de ayuda en nuestro país. Y, bueno, ahí está el IVA del 21% que le tienes que dar a hacienda de todo lo que gastes en una película. Es tremendo, cuando en otros países es un 5 o un 7%. La subida del impuesto en estos momentos de crisis ha destrozado una industria española que estaba mínimamente sostenida.

¿Y cómo ves el futuro de todo esto?

Espantoso. El futuro y el presente. Basta fijarse en la cantidad de cines que se están cerrando por toda España. Edificios enteros que daban de comer a familias, productores, distribuidores… Es un sinsentido que nace de esa idea que tiene el gobierno de derechas de castigar, supuestamente, a un grupo cultural de izquierdas, cuando la realidad es que casi hay más gente de derechas que del otro «bando». No te imaginas la cantidad de españoles que me estoy encontrando en Londres y que llevan tiempo viviendo aquí. Y mejor que no vuelvan a España por ahora.

¿Buscas proyectos para actuar en otros países, en otro idioma?

Sí, y ya lo pensaba antes de la crisis. Lo bueno de nuestro trabajo es que tienes la oportunidad de trabajar en otros lugares. El idioma de la interpretación es universal, como el de la música. Tus emociones están ahí, en la lengua que sea. Hay que perfeccionar la pronunciación, claro, pero el texto lo memorizas y ya está.

¿Hay algún actor en el que te inspires a la hora de prepararte tu actuación?

Tanta gente que no acabaría nunca. Pero no solo dentro de mi profesión. Cualquier obra de arte en un museo me inspira, la belleza en la calle, en la gente, en los árboles…me inspira. Me gusta callarme y observar. Allí en España me cuesta más mirar sin que me miren, al ser una persona más o menos conocida. En Londres es más cómodo. Me gusta llenarme de las cosas que veo a mi alrededor; la mochila la llevo siempre cargada.

 

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