La ley británica te ampara si un coche te salpica mientras conduce sobre un charco

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Llueve. Estás plantado en la parada del autobús deseando que venga para llegar a casa y ponerte cómodo y calentito. En ese momento pasa un coche y, ¡zas! te salpica todo el agua del charco que, ¿cómo no?, se ha formado en la calzada a causa de lluvia. ¿Qué haces? Pues por lo pronto llorar tu miseria y acordarte de toda su familia. No, no, espera, no irás a dejar que se vaya “de rositas”. Conducir a través de charcos y salpicaduras de peatones puede parecer un hecho normal o inevitable, pero en Reino Unido no sólo es grosero, sino que, de acuerdo con la ley, ¡podría ser sancionado con una multa de hasta 5.000 libras!

Las leyes británicas te amparan

Según la Ley de Tráfico británica de 1988, es ilegal conducir “sin una consideración razonable por otras personas”. La ley también prohíbe “conducir a través de un charco y salpicar a los peatones”. la multa puede conllevar de 100 hasta 5.000 libras, dependiendo de si el comportamiento del conductor se considera incompetencia, egoísmo, impaciencia o agresividad.

Además de la multa, los conductores podrían perder entre tres y nueve puntos de penalización en su permiso de conducir.

En estos casos, pues, lo procedente es quedarse con la matrícula del vehículo y acudir a la policía. Según la Jefatura de Policía Nacional británica, las infracciones por conducción imprudente de menor nivel reciben una sanción fija, mientras que al infractor se le debe ofrecer educación vial.

El problema no es solo una cuestión de buena educación sino de seguridad vial para el peatón y para el propio conductor. El conductor del vehículo no sabe realmente qué tipo de superficie hay debajo del agua que ha formado el charco o qué grado de profundidad tiene la hendidura. Conducir de forma temeraria o imprudente sobre el charco podría pues, conllevar a un accidente aún mayor que podría involucrar vidas.

 

 

Sobre el autor

Escritora y cineasta. Contar historias al mundo y más allá.

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