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Londres 2012, un reto olímpico

El pasado 27 de julio se inició la cuenta atrás para el comienzo de los Juegos en un acto multitudinario celebrado en Trafalgar Square

El 6 de julio de 2005 Londres celebraba haber sido elegida la ciudad que organizaría los Juegos Olímpicos de 2012 frente a otras rivales europeas como París o Madrid. Sin embargo, la fiesta tuvo que interrumpirse al día siguiente ya que 52 personas murieron a consecuencia de los múltiples ataques terroristas, y otras muchas resultaron heridas de diversa consideración. La celebración, que había durado muy poco, fue sustituida por el dolor y la indignación.

 

Hoy, a falta de menos de un año para la cita olímpica (la ceremonia inaugural se celebró el pasado 27 de julio en Trafalgar Square), y superado el trauma de los atentados, hay muchas razones para volver a celebrar. Quedan 356 días para que la capital británica haga historia y se convierta en la primera ciudad que acoge tres Juegos Olímpicos (1908, 1948 y 2012). Las obras de construcción parecen ir a buen ritmo y aunque haya ajustes de última hora, se calcula que todas las instalaciones estarán terminadas a tiempo.

Londres recoge el testigo de Beijing 2008, lo cual pone el listón muy alto. En China las cosas tienen una escala diferente y el inmenso poder económico y humano del país hizo que el acontecimiento tuviera una dimensión gigantesca. Londres no puede competir con Beijing en ese sentido, y los responsables de la organización son conscientes de ello. El planteamiento ha de ser diferente, y la ciudad tiene que sacar provecho de aquello que hace mejor que ninguna otra en el mundo, es decir, unir tradición y modernidad sin que el producto final resulte ridículo. En este sentido el alcalde de la ciudad, Boris Johnson, dio pistas en la ceremonia de clausura de los Juegos de Beijing, sobre cómo la ciudad se presentaría al mundo, al aparecer con el típico autobús londinense, un auténtico double decker.

Por otro lado, Londres, siguiendo su fama de ciudad innovadora y transgresora, ha elegido un logotipo similar al de un graffiti callejero. El proyecto, que costó 400.000 libras, levantó polémicas al principio. Menos controvertidas resultaron sus mascotas, Wenlock y Mandeville, aunque tampoco se libraron del criticismo por ser demasiado modernas y más propias de una película de Pixar que de unos Juegos Olímpicos. Las mascotas en cuestión nacen de dos gotas de acero utilizado en la construcción del estadio olímpico. Un arcoíris les dio vida y su color actual. Sus nombres derivan de dos localidades inglesas con mucho significado olímpico. Much Wenlock es una ciudad inglesa que inspiró al barón de Cubertain (padre de los actuales Juegos Olímpicos) porque allí se celebraban juegos deportivos entre sus ciudadanos. Stoke Mandeville es una población de Backinhamshire en la que nacieron los Juegos Paralímpicos. Es cierto que estas mascotas son más populares entre las generaciones más jóvenes, pero después de todo, ¿quién recuerda las mascotas de Beijing 2008? La organización de un evento como el de los Juegos Olímpicos es un reto enorme.

Si sale bien, es un éxito para la ciudad que perdurará durante décadas, Barcelona 92 es el referente. La organización fue un éxito y las instalaciones de primer nivel. Se regeneraron muchas zonas y la ciudad fue otra después de ese año, adquiriendo una fama mundial que continúa hasta hoy. Sin embargo, si algo sale mal, siempre queda una mancha sobre la ciudad que resulta difícil de borrar. En este sentido aún quedan en el recuerdo los Juegos de Atlanta de 1996 en los que, tras el atentado terrorista que acabó con la vida de dos personas, se criticó la falta de seguridad en los alrededores de las instalaciones. También en Atenas 2004 la lentitud en las obras de construcción amenazó con afectar a la celebración de algunos eventos y años después de la construcción de las nuevas instalaciones, éstas permanecen en desuso.

Desde El Ibérico hemos querido saber la opinión de los londinenses y cómo creen que les afectarán los Juegos. En general casi todos se muestran optimistas y creen que será algo positivo para la ciudad a corto, medio y largo plazo, pero son conscientes de los inconvenientes que pueden causar durante los días de verano en los que se celebrarán. Estos son algunos de sus comentarios:

Ventajas

·Se regenerarán partes del Este de Londres que hasta el momento estaban desatendidas

·Creará numerosos puestos de trabajo, especialmente en algunas de las zonas más pobres de la ciudad

·Se construirán instalaciones deportivas de calidad que podrán ser utilizadas después

·Incentivará a la gente a hacer más deporte

·El turismo generará ingresos económicos extra

Inconvenientes

·Saturación del transporte público

·Subida de impuestos para hacer frente a los gastos

·Mucha gente se ha quedado sin entradas y hay críticas por los precios

·La posibilidad de que algún grupo terrorista quiera aprovechar los Juegos para adquirir notoriedad

·Menos policía en la ciudad ya que estarán en los alrededores de las instalaciones

Pase lo que pase, no deberíamos olvidar que a pesar de todas las polémicas, los Juegos Olímpicos son una fiesta de 26 deportes, en los que el lema sigue siendo el mismo: Altius, citius, fortius.

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